¿RESURGE EL TERROR?

¿RESURGE EL TERROR?

 

Hay algo que me llama poderosamente la atención y es la maña que la izquierda se da para tergiversar y manipular.

Resulta que durante años “los prestigiosos” han estado chuleándonos nuestro dinero, cobrando subvenciones hasta por ir al water y han puesto sus conocimientos y poca dignidad al servicio de las fuerzas de la sombra y nos han atiborrado de mentiras sobre los sucesos de la plaza de toros y, en el colmo de la desfachatez, en esos documentales que tantas ganancias económicas o subvenciones les proporcionan, cuando hablan de la “Matanza de Badajoz” algunos fanáticos ignorantes han tenido el cinismo de insertar imágenes en las que se ve la sombra que dejaron en las paredes de la cárcel de Almendralejo los cuerpos de las personas que crucificaron y quemaron vivas.

¿Se ha parado alguien a reflexionar en la monstruosidad de ese acto? En la imagen pueden comprobar la altura a la que fueron izadas aquellas personas, sujetándolas entre una chusma de borrachos asesinos y mientras unos los sostenían en vilo, otros les abrían los brazos en cruz, y otros más, entre risotadas beodas, integrantes de las antirepublicanas y antidemocráticas milicias socialistas del diputado socialista Martínez Cartón, jaleados por aquellas fieras que tenían por hembras, armados de clavos y martillos, los clavaron en las paredes y, aún otros más, derramaban gasolina sobre sus cuerpos maltratados y torturados, sin dejarse impresionar por los desgarradores gritos que sus víctimas daban ante el martirio al que eran sometidos, y les daban fuego. (Cuando los periodistas llegaron a Almendralejo, al ser liberada la población de aquel negro terror, pudieron ver los clavos en las paredes). Y como no tuvieron bastante, cuando los detenidos que no habían sido crucificados corrían por el patio, envueltos en lenguas de fuego, aquellos asesinos, desde el exterior, lanzaban granadas de mano contra el patio.

Por otro lado, en otros documentales, cuando hablan de la “Matanza de Badajoz” suelen ofrecer las fotografías que se tomaron en el cuartel de la Montaña tras la brutal represión que el Gobierno del Frente Popular llevó a cabo sobre los soldados republicanos que se encontraban en su interior, sacándolos al patio y asesinándolos, uno a uno, de un tiro en la nuca. O bien, cualquier fotografía que encuentren por ahí, en la que se vea un grupo de cadáveres, rápidamente la cuelgan en Internet y dicen que son los fusilados en Badajoz.

A partir de ese suceso, la censura del Frente Popular se hizo férrea y ya no volvieron, durante toda la guerra, a permitir que los periodistas tomaran fotografías de sus crueldades, como las ocurridas en Paracuellos o las cárceles de Madrid o Guadalajara.

Se limitaron a saber rodearse de una serie de personajes muy curiosos, como el farsante Jay Allen (el cronista mejor informado, según Mr. Paúl Preston y el señor don Francisco Espinosa) o Robert Capa, pseudónimo de Ernö Andrei, que era su nombre verdadero, cuyas fotografías se han hecho muy famosas a cuenta de la impresionante propaganda que saben hacer en la actualidad, pero que ninguna de esas fotografías de la guerra civil fueron tomadas durante combates reales sino que se llevaban a cabo tras un montaje previo, exactamente tal y como está ocurriendo en la actualidad por la propaganda antijudía y propalestina, publicando escenas totalmente falsas y manipuladas, muchas de ellas preparadas de antemano.

Pues bien, curiosamente, a partir de la publicación del libro LA MATANZA DE BADAJOZ ANTE LOS MUROS DE LA PROPAGANDA, en algunos foros han comenzado a decir que eso de la matanza es algo que ya está superado y desde hace tiempo se sabía que era mentira.

Esto, cuanto menos, resulta curioso, porque aún no hace un mes, en Badajoz, la biblioteca pública Bartolomé J. Gallardo (el que sea pública significa que sustenta con el dinero de todos) puso como libro de lectura recomendada LUNAS DE AGOSTO, del señor Don Justo Vila Izquierdo, en el que, entre otras cosas, se dice que el capitán de la Guardia Civil Pérez Almendro, más tarde asesinado por los marxistas, de un sablazo le cortó la cabeza a un obrero que se manifestaba para pedir “pan para sus hijos”, eso sin entrar en detalles de lo que en ese libro se refleja sobre “la matanza en la plaza de toros” colocando ametralladoras y focos de luz para alumbrar el paisaje. Don Justo, tal vez por olvido, no cayó en la cuenta que los días 14 y 15 estaba cortado el suministro eléctrico a la ciudad por haber sido dañados los tendidos eléctricos que desde el Canal de los Ayalas suministraban la energía a la ciudad a través de los cilindros de hormigón, en los que iban los postes metálicos, que aún pueden verse en el río Guadiana entre la Alcazaba y el canal de los Ayalas, e incluso llegaron a organizar visitas guiadas por los lugares de la ciudad “donde los fascistas asesinaron a los defensores de la democracia y la libertad”.

Entre todas las cosas que pululan e infectan Internet, hay un comentario que quiero reflejar:

“Lo que a mi me llama la atención es por qué se ponen tan nerviosos los de derechas en cuanto escuchan la expresión “Memoria Histórica” e inmediatamente te llaman rojo y te hablan de Paracuellos y las checas de Madrid… y los que han leído algo, siempre a los mismos: De la Cierva, Pío Moa, Cesar Vidal, Francisco Pilo, Arrarás, etc…Probablemente tenemos en España a la derecha mas fascista y fanática de Europa, y además lo han sabido transmitir de padres a hijos a nietos…”

Hombre, ante todo, que a este humilde servidor de ustedes lo comparen con De la Cierva, Pío Moa o César Vidal, pues es un honor, aunque me queda mucho camino que recorrer para llegar, no a ser igual que ellos, que nunca lo seré, sino un simple aprendiz ante los vastos y extensísimos conocimientos que estas personas tienen. Y también resulta bastante curioso que digan que “han recibido la herencia fascista de padres a hijos”.

De todos es conocido que el señor Pío Moa o el señor César Vidal proceden de la izquierda antifranquista y que un servidor la herencia que recibió fue la que me legó mi padre, soldado del ejército republicano, de ideología comunista, exiliado durante quince años en Francia sin poder regresar a España, a su tierra, con sus padres y hermanos (su madre, mi abuela, condenada a muerte e indultada posteriormente) hasta que Franco permitió que quienes no tenían delitos de sangre pudieran regresar.

Esto, por otra parte, resulta paradójico, ya que como vemos, mientras algunos grandes historiadores proceden de la izquierda, se da la circunstancia que quienes les atacan proceden del franquismo más añejo y patriótico, que tuvieron la inteligencia y visión de futuro de cambiarse de chaqueta al morir el dictador, ya que mientras él vivía se mantuvieron leales a los principios fundamentales del Movimiento y supieron ver que convirtiéndose, por arte de magia, en domocráticos alcanzarían un puesto que les permitiría adquirir cuantiosa propiadades inmobiliarias y sustanciales cuentas corrientes, y para lograrlo no dudaron en escupir sobre la memoria de sus propios padres, muchos de ellos cómplices del dictador que ejerció la represión.

Pero, observen el detalle de ignorancia del autor de ese comentario cuando dice que a él le llama la atención que los de derechas se pongan nerviosos cuando escuchan la expresión “Memoria Histórica”.

Hombre, por Dios, a parte de los ambiciosos nietecitos que, ahora, al cabo de treinta años de democracia y pudiendo haber recogido los restos de sus familiares hace muchos años, salen al campo, zacho en mano, a ver si encuentran un cacho hueso que rápidamente llevan a la ventanilla para que lo pesen y tasen cuánto dinero les van a dar, como si estuvieran empeñando joyas en el Monte de Piedad, o de los “prestigiosos” que para aumentar las cantidades que reciben en concepto de subvenciones, “para sus investigaciones, claro está”, empujan a estos ambiciosos nietecitos como si fueran borregos de mirada idiotizada, cada vez más gente está ya cansada de tanto revanchismo obsceno a cuenta de una guerra que acabó hace muchos años.

Y, precisamente, son ellos, los defensores del genocidio, el terror y la represión marxista los que se aterran y lo único que saben balbucear es que quienes han presentado las querellas son “fascistas” y “ultraderechistas” e incluso se llegó a decir que cómo era posible que esos grupos tuvieran derecho a presentar querella alguna.

Como sabemos, en 1936, robaban, torturaban y asesinaban a los “fascistas”. En la actualidad, están empezando a berrear para que, a quiénes ellos llaman “fascistas” se les prive el derecho constitucional que todo ciudadano, hasta los sin papeles, tienen de quejarse cuando crean que se ha cometido una injusticia.

De todas maneras, lo peor no es eso, lo peor es que cualquiera puede llegar a pensar, con tanto querer juzgar al franquismo, cuyos máximos responsables están muertos y de cuyo sistema político prácticamente no hay rastro, que en realidad, con eso de juzgar al franquismo, lo que realmente se está pretendiendo es que en un plazo más o menos largo, se declaren ilegales, “por franquistas” a todos los partidos políticos que no sean de izquierda. Lógicamente, después comenzarán a degollarse entre ellos, como ya hicieron en aquel entonces. Necesitan tener sangre a la vista. El color rojo les atraé como la mierda a las moscas.

De hecho, como ya sabemos, con el tema este del Juez Garzón, los pastores llevan a los borregos a manifestarse ante la sede del PP y Don Mariano, que no tiene un pelo de tonto, hace mutis por el foro y desaparece de escena hasta que la cosa se tranquiliza un poco.

La sociedad española está cada día más harta de tantos especuladores de restos humanos y de tanta maldad como estamos viendo, que pone en peligro nuestra propia democracia, y muchos asistimos, con el corazón encogido, pensando en nuestro hijos, al resurgir del puño asesino levantado, los cantos de la Internacional por parte de altos cargos del PSOE y los sindicatos, el grito de la vieja consigna “NO PASARÁN” o que un alto cargo del Gobierno, como el secretario de Estado de Cooperación Territorial, Gaspar Zarrías, asistiera al terrorífico y esperpéntico acto de apología al genocidio y la represión celebrada en la Universidad Complutense de Madrid, con el pretexto de apoyar a Su Señoría el Juez Garzón, y en el que un franquista de reconocido prestigio como fue el fiscal Jiménez Villarejo, tío de la señora Ministra de Sanidad Trinidad Jiménez, prácticamente acusara a la más alta entidad jurídica española, como es el Tribunal Supremo, de ser franquista.

Lo lamentable de esto, es que ni la Justicia va a tomar cartas en el asunto ni el PP de Don Mariano, el patriota, hace nada, ya que, como mínimo, tenía que haber convocado una manifestación de apoyo a nuestro máximo órgano judicial.

GUERRA CIVIL EN BADAJOZ: ¿RESURGE EL TERROR?.

esta web esta abierta al debate, no al insulto, estos seran borrados y sus autores baneados.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s