Revolucionarios extranjeros en España – las brigadas internacionales

Lenín, en una oportunidad llegó a decir: “Yo afirmo, y la historia me dará la razón, que el segundo país con dictadura proletaria en Europa será ciertamente España.”

Propaganda a favor del apoyo soviético

Ya desde 1931, tras la llegada de la II República en España, en Moscú se tomaron más en serio la idea de extender el ideal comunista, o mejor dicho, su imperio, por el resto de Europa y el mundo. Si se hace un análisis de como era la situación de Europa en esos días, no solamente en España existía agitación subversiva. Por ejemplo, en Francia existía un gobierno al estilo del Frente Popular, pero los comunistas no estaban muy del todo en el poder. En Alemania después de la proclamación de la República de Weimar, los comunistas han tenido gran actividad, sobre todo en las huelgas y los desordenes callejeros, y se podría decir que había un cierto ambiente revolucionario con bombas, huelgas y asesinatos, que sólo fue frenado por los Nazis. En Polonia, como en Finlandia, existía un constante hostigamiento por parte de la U.R.S.S. hacia esos países, el cual se expresaba sobre todo en el ambiente diplomático. Las Repúblicas Bálticas también sufrían ese tipo de hostigamiento que se expresaba con frecuencia en violencia. En Rumania, Yugoslavia, Checoslovaquia, existían movimientos de agitación comunistas financiados y asesorados por Moscú. Portugal con sus revueltas estudiantiles; Bélgica, con la situación del Congo, que para muchos, era el centro de difusión de propaganda comunista en el continente africano. En Europa solo se podría decir que a comienzos de los años treinta sólo estaban a salvo de la peste comunista Italia (a pesar que se cometían atentados terroristas), y Gran Bretaña (a pesar de que en Londres funcionaba la Internacional comunista).

cartel comunista

En Hispanoamérica el fenómeno comunista también tenía su teatro de operaciones. Por ejemplo, a mediados de 1932 en Chile, tras serios desordenes comunistas, son expulsados ocho rusos por su actividad subversiva. En Perú, Argentina, México, Uruguay, la agitación comunista está presente con atentados terroristas, asesinatos, revueltas armadas.

Para Moscú, España sería un lugar estratégico dentro de su imperio. Se sabe que a comienzos de los años 30 la U.R.S.S. envió a España como consejeros a Bela Kun, y luego a Ilya Eremburg y Primakoff, con la misión de atraer a las filas comunistas a los elementos socialistas más exaltados. Se estima que el Partido Comunista Español (P.C.E.) no superaba los 1.800 afiliados al establecerse la II República. La Komintern, tenía como agente en España a Codovila, quien jugo un importante papel antes y durante la guerra civil.

También los socialistas tenían sus asesores, como es el caso del italiano Fernando de Rosa.

André Marty, uno de los organizadores de las brigadas internacionales

La participación y actividad de comunistas extranjeros en la violencia callejera en España era muy conocida. Por ejemplo, el día 22 de junio de 1931, el diputado comunista francés, André Marty (futuro organizador de las Brigadas Internacionales), miembro de la Internacional, es expulsado de España, así como otro comunista francés, el Sr. Duclos, que se encontraba en Sevilla.

El día 31 de Julio de ese año, en Barcelona un grupo de Comunistas trataron de tomar el Consulado italiano, con la idea de protestar por la detención en dicha ciudad por parte de las autoridades españolas, del comunista italiano Vittorio Valbis. Según el Gobierno, a éste ciudadano se expulsaba por “indeseable.”

La táctica impulsada desde Moscú, era la de que miembros comunistas se infiltraran en otras organizaciones obreras para apoderarse de los puestos de mando. Otro de los instrumentos de contagio, el Socorro Rojo Internacional, empieza a extender su red de sucursales en España a partir de 1931. Y el comunismo comienza, conforme al acuerdo de la Sección Ibérica de la Komintern, <<a crear puntos de apoyo para la organización de masas, en forma de comités de fábricas, comités de huelguistas, de campesinos y de soldados>>.

Comantes de las Brigadas Internacionales en un homenaje del Socorro Rojo Internacional, Madrid, 1937

En julio de 1935, un grupo de seguidores de Largo Caballero dentro del P.S.O.E. se rebelaron contra el <<reformismo>> del órgano de información del partido, “El Socialista”, y fundaron el nuevo semanario (luego diario) llamado “Claridad”. Su propósito era convencer a las masas socialistas de que Besteiro y Prieto habían deformado la tradición revolucionaria del Partido Socialista. Cada semana publicaban citas de Pablo Iglesias, señalando la necesidad de una toma revolucionaria del poder. También se citaban textos de Lenín sobre táctica, en el sentido de que el tratar de alcanzar el poder por medios puramente parlamentarios, es considerado como una traición.

Para dar una idea de lo que fue la sovietización del P.S.O.E., la diputada de dicho partido, Margarita Nelken, visitó la U.R.S.S. y regresó para escribir artículos en beneficio de la creación de las granjas colectivas en España.

En esos días, en cierta forma gracias al apoyo del Gobierno republicano, editoriales como Zeus o Cenit, dirigidas por izquierdistas, se dieron a la tarea de editar publicaciones con cierto tilde propagandístico publicitario, con la idea de dar una buena imagen de que con los soviets se vive mejor. La literatura de Marx, Engels, Lenín, se distribuía sin problemas en las calles de Madrid.

El 23 de julio de 1935, en Moscú empieza a celebrarse el VII Congreso de la III Internacional comunista. A él acuden delegados de todo el mundo. España estuvo representada por Dolores Ibarruri “La Pasionaria” y Jesús Hernández, más los delegados ibéricos García, Ventura y Martínez.

En la sesión de apertura, el alemán Wilhelm Pieck, quien inauguró el evento, lanza las siguientes consignas: <<Nuestra voluntad es la voluntad de Marx, Engels, Lenín y Stalín>>. <<Nuestro objetivo es el socialismo para toda la humanidad.>> <<Nuestro fin principal, la edificación del poder de los Soviets.>>

En la segunda sesión del Congreso, partirá la consigna para que los comunistas se dediquen desde aquel momento a concertar las alianzas, que se denominarán <<Frente Popular>>. El gran propulsor de estas alianzas es Dimitroff, un búlgaro que se le conocía por su participación en gran cantidad de actos terroristas en su país. Él propuso que dichas alianzas fueran lo más amplia posible, con el propósito de que la influencia comunista alcanzara el mayor radio de acción.

El Congreso comunista, dedicó especial atención a España. “La Pasionaria” en su intervención, exaltó <<la gloriosa insurrección de Asturias>>. El delegado Ventura, en nombre del partido comunista ibérico, dice: <<En nombre de mi partido, declaro desde la tribuna del VII Congreso mundial de la Komintern a Largo Caballero y sus amigos que estamos dispuestos a trabajar con ellos para formar un frente único, a fin de conseguir la unidad del frente proletario, y a procurar la creación de un partido revolucionario único, con objeto de derrotar al poder de la burguesía y erigir en España el poder proletario. Lo mismo decimos a nuestros camaradas anarquistas>>. Y para finalizar dice: <<Pronto llegará el día en que podamos vengar los muertos de Asturias. Aplicaremos entonces el terror más severo y exterminaremos a la clase burguesa>>.

En Diciembre de 1935, la Komintern de Moscú envió a Madrid a Jacques Duclos, con la idea de que se entrevistara con Largo Caballero, y convencerle de los beneficios de una alianza entre socialistas y comunistas para la creación de lo que se llamaría el Frente Popular.

En esos días, el periódico “Adelante” de Valencia, publicaba una carta de Dimitroff, en la que recomienda la unión de los proletarios en la lucha electoral, necesaria para el otro triunfo que todos esperan. Y el “Mundo Obrero” la comenta: <<El timonel de la III Internacional de Lenín y Stalín marca a los trabajadores de España la ruta de la victoria: todos los camaradas deben responder con la acción a esta arenga de Dimitroff.>>

En otra carta de Margarita Nelken, fechada en Moscú el 8 de enero de 1936, se asegura: <<Triunfaremos antes de la primavera. Para esa fecha en toda España se reproducirán, para siempre, las jornadas gloriosas de octubre de 1934 en Asturias.>>

A los pocos días, el 15 de enero, se forma el Frente Popular.

El Rastro de Madrid, noviembre de 1937

Tras el fraudulento triunfo de las izquierdas, las consignas de Moscú son cada día más fuertes en España.

El 20 de marzo en Tolosa, unos 20.000 miembros de las milicias socialistas uniformadas se congregan. Carlos Rubiera les pronostica: <<El proletario mundial tiene fija su mirada en España, que será el segundo país donde se instaure el régimen soviético.>>

El 25 de marzo en Madrid, Margarita Nelken, recién llegada de Moscú, señala lo siguiente: <<La dictadura del proletario es indispensable para establecer el socialismo. La República burguesa, para los burgueses. Para los obreros, la República socialista… Para dictar justicia de clases no hacen falta magistrados reaccionarios. Basta con un panadero, que no importa que sepa leyes, con tal que sepa lo que es la revolución…>>

El alemán H.Gunther Dahms, en su libro “La guerra de España”, comenta el panorama que se vivía poco antes de la guerra civil: <<Por todas partes circulaban fantásticos rumores sobre las intenciones del ala izquierda del Frente Popular. Victorio Codovilla visitaba con frecuencia a los jefes socialistas Largo Caballero, Indalecio Prieto y Julio Alvarez del Vayo, vuelto recientemente de su exilio en Moscú. Y otros agentes del Komintern -Ernö Gerö, Boris Stepannoff y Karl Radek- viajaban también por España…>>

<<A principios de marzo -continua Gunther- el “Neva”, un carguero soviético, descargó en Sevilla algunas docenas de cajas con material de guerra que fue repartido entre los comunistas de las provincias de Cádiz, Cáceres, Córdoba y Jaén, y poco después un segundo vapor ruso, el “Jerek”, llevó grandes cantidades de armas y municiones a Algeciras, con lo que se amplió el programa de instrucción deportivo-militar de las Juventudes socialistas. Heinz Neumann, un veterano de las rebeliones de Espartaco alemanas, organizaba comités revolucionarios militares que más tarde podrían desempeñar funciones de mando, mientras que Boris Stepanoff, agente búlgaro de la Komintern, se ocupaba de formar células entre los soldados y marineros, constituyendo importantes puntos de arranque para ello obreros de los arsenales y el personal de maquinas de los buques de guerra españoles.>>

<<Como organización del Frentepopulismo -sigue Gunther- y bajo el mando de la <<troika>> formada por Francisco Largo Caballero (socialista), Jesús Hernández (comunista) y Francisco Galán (comunista) se creó el <<Soviet Nacional>> que disponía de un plan estudiado a toda regla, a base de los llamados Comisarios de pueblo, puestos que debían ser cubiertos por José Díaz (comunista), Luís Araquistáin (socialista), Javier Bueno (comunista), Julio Alvarez del Vayo (socialista), Carlos Baráibar (socialista), Jerónimo Burgueda (socialista), Eduardo Ortega (Socorro Rojo) y Julio Mangada (UMR).>>

La infiltración de elementos comunistas en la vida militar daba sus resultados. Por ejemplo, en abril de 1936, un grupo de oficiales republicanos formaron la Unión Militar Republicana Antifascista (U.M.R.A.). Destacaban en dicha organización el general Núnez de Prado, el coronel José Asensio Torrado, y el comandante Pérez Farrás, militar catalán que participó en favor del pronunciamiento separatista en Barcelona en octubre de 1934.

Brigadistas internacionales en el frente de Madrid en diciembre de 1936

Una de las excusas que utilizan con frecuencia los llamados republicanos para recalcar la victoria de Franco en la Guerra Civil, es el apoyo de voluntarios italianos y alemanes. El hecho es que los republicanos jamás se acuerdan que existieron las llamadas Brigadas Internacionales, y que en cuanto a número y equipamiento al momento de estallar la guerra civil, superaban a los voluntarios extranjeros que apoyaron a Franco.

Existe un libro titulado “La Guerra de España. El Frente Popular abrió las puertas a Franco”, cuyo autor M. Casanova, un ex combatiente bolchevique leninista, presenta cierta información muy interesante:

“En julio de 1936, aproximadamente tres meses antes de la formación de las Brigadas Internacionales, comenzaron a llegar desde casi todos los rincones del mundo militantes revolucionarios y también obreros de base para combatir en España. Se ponían a disposición de todos los partidos, de los sindicatos, de todas las organizaciones proletarias y se alistaban en las columnas y en las famosas “tribus” de los primeros momentos”

“Ir a combatir a España” -señala el autor- era el deseo ardiente de numerosos militantes de los países democráticos como Francia, Bélgica, Suiza y Holanda, pero sobre todo de los antifascistas de Europa central…”.

Cartel de la Asociación de Amigos de la Unión Soviética en España

“He visto voluntarios de Indochina, de Australia y también de África del Sur.”

“En algunas ocasiones -sigue el Sr. Casanova- los más reflexivos tardaban algunos meses en decidirse pero encontré en España voluntarios venidos desde puntos bastante alejados ya los días 21 y 22 de julio, o sea, dos días después del levantamiento militar”.

“Durante los dos meses y medio primeros, Stalín practicó la no intervención… el Comintern -de Moscú- comenzó, al cabo de ese tiempo, a organizar las Brigadas Internacionales bajo la dirección de Marty.”

“Las Brigadas Internacionales combatieron y perdieron cinco mil hombres. Por razones políticas del favoritismo stalinista se hallaban mucho mejor alimentadas, mejor armadas y situadas en mejores condiciones que muchas otras columnas y divisiones, sobre todo de anarquistas y poumistas que contaban también con bastantes voluntarios extranjeros”

Sucesos de mayo de 1937 en Barcelona

“Esa dirección -la stalinista- utilizó en algunas ocasiones a los componentes de las Brigadas para los quehaceres más sucios y repugnantes. Los asesinatos de varios militantes revolucionarios, las provocaciones innobles fueron obra de varios comisarios políticos de las Brigadas Internacionales. En mayo de 1937, en Barcelona, sirvieron como fuerza de choque… Y varios guardias de asalto, así como algunos tanquistas, llegados a Barcelona desde Valencia el 7 de mayo de 1937 para imponer el “orden” contra los obreros cenetistas y poumistas, hablaban búlgaro, alemán, polaco o servio.”

“Todavía en el último momento, cuando los fascistas se acercaban a Barcelona, los voluntarios pudieron prestar servicio en la defensa de la capital catalana. Más de ocho mil ex voluntarios esperaban ser repatriados en varios campos de concentración. Se trataba sobre todo de los nacidos en países con regímenes fascistas y reaccionarios: Italianos, alemanes, polacos, húngaros, etc…”

“Sin embargo -sigue el autor-, dos batallones de las Brigadas Internacionales, uno alemán y el otro austríaco, en total más de mil ex voluntarios, partieron en la noche del 24 al 25 de enero, un día antes de la caída de la capital catalana, a Barcelona y ofrecieron sus fuerzas al gobierno de Negrin.”

Más adelante, el Sr. Casanova señala:

“… después del 19 de julio no quedaban más que bolcheviques-leninistas españoles aislados partidarios del Secretariado Internacional. Después del 19 de julio vinieron a España como un centenar de extranjeros miembros de nuestra organización internacional, de varios países del mundo: franceses, belgas, suizos, holandeses, italianos, alemanes, polacos, daneses, checos y también norteamericanos, e incluso miembros de nuestra organización de África del Sur. La mayoría de ellos eran voluntarios en las milicias del POUM o en la CNT-FAI.”

“Después de las jornadas de mayo vino la represión stalinista. Nuestros camaradas Erwin Wolf -checo- y Hans Freund -alemán- (conocido con el nombre de Moulin) fueron detenidos y asesinados por los stalinistas”… “La GPU no podía perdonarle el hecho de haber sido secretario de León Trotsky. Según ciertas informaciones, fue fusilado en la URSS junto con Antonov Ovseenko, que había organizado, siguiendo ordenes de Moscú, el complot contrarrevolucionario de mayo -Barcelona 1937- …”

“La represión “el orden republicano”, el gangsterismo stalinista, no tuvieron como único efecto el asesinato de algunos miles de militantes y el “aplastamiento del trotskismo”; repitámoslo: esa represión le abrió el camino a Franco.”

En fin, con detalles como estos, uno se puede dar una idea de lo que fue la influencia extranjera comunista en España.

Las izquierdas suelen decir que existía una intensa actividad fascista en España. Se dice sin pruebas que en 1934, Mussolini entregó a un grupo de monárquicos españoles un millón y medio de pesetas para financiar el Alzamiento. Mi pregunta es, si Franco cuando se alzó lo hizo en nombre de la República, en donde cabe eso de la financiación monárquica ?. También se comenta sin pruebas, que el Duce envió armas antes del 18 de julio. Esto sin dudas es propaganda, con la idea de crear el comentario sobre la posible participación extranjera en la organización del Alzamiento. Pero nadie dice nada sobre las conspiraciones de la Internacional comunista en España. Se sabe que después de octubre de 1934, unos 600, entre socialistas y comunistas, hallaron refugio en la U.R.S.S. y allí fueron adiestrados y otros más lo fueron en Francia a través de las representaciones de la III Internacional.

Cuando estalló el Alzamiento Nacional, tanto los Gobiernos italianos como el alemán, les tomó por sorpresa. Es de resaltar que en los archivos italianos como alemanes, no existe documentos sobre posible ayuda o financiamiento a un Alzamiento en España antes del 18 de julio.

Al estallar el Movimiento, Franco, que veía que todo no había salido bien (caso de Madrid y Barcelona), entendió que si esperaba que triunfase el Alzamiento, necesitaría aviones, así como armamento. También pensó que Italia tenía un Gobierno que combatía al comunismo, y que como existía cierta coincidencia en cuanto a ese punto, Franco envía a Luis Bolín a Italia a negociar la compra de aviones. El Gobierno italiano no veía clara la situación en España, y no sabían quienes eran y que se proponían los alzados, y mucho menos la posibilidad de éxito de aquel golpe militar. En esas condiciones, Mussolini no deseaba complicarse en algo que le podría hacer quedar mal ante la opinión internacional, por lo cual la petición de permiso para la adquisición de aviones fue denegada. Insistió Franco, y tras presentar ciertos argumentos al ministro plenipotenciario italiano en Tánger, logró que el día 30 de julio el Gobierno italiano enviara doce aviones Savoia S-81 sin ningún tipo de armamento, de los cuales tres se perdieron en el camino. Hay algunos autores que por razones mal intencionadas, han tergiversado las fechas y número de aparatos, y más si el autor tiene alguna identificación ideológica a favor del Frente Popular. Por ejemplo, Gabriel Jackson señala en “La República Española y la Guerra Civil 1931-1939”, que en los aparatos italianos que no llegaron a su destino <<Sus diarios de navegación indicaban que se les indicó su destino el 15 de julio, o sea dos días antes de la sublevación de Melilla, un hecho que no podía por menos sugerir que Benito Mussolini conocía los planes para el pronunciamiento entre el 10 y el 20 de julio.>> Según dicho autor, saca dicha información de Pierra Cot, “The Triumph of Treason”, Nueva York, 1941, pags. 341-342. En fin, siempre han existido personas que tratan de inventar cuentos con la idea de desprestigiar más a lo que podríamos llamar el bando franquista. No faltará alguien que salga algún día a decir que Hitler, Mussolini y Franco se reunieron para planificar la guerra civil en España, y empezaran a salir fotos y documentos falsos (como el de los diarios de navegación de los aviones italianos señalados anteriormente) con la idea de crear dudas.

Exposición realizada en Madrid en marzo de 1938 en homenaje al Ejército rojo

En cuanto a la ayuda alemana antes del 18 de julio, existen los archivos secretos de la Wihelmstrass, que algunos autores ignoran o simulan ignorar, en donde se demuestra la neutralidad alemana al estallar el Alzamiento Nacional. También existe un buen estudio de Ángel Viñas, “La Alemania nazi y el 18 de julio” que apoya esta idea.

El día 22 de julio, ante lo apurado de la situación, Franco decidió pedir la ayuda de Alemania, para lo cual envía una expedición que salió por avión desde Tetuán el día 23. El día 25 de julio los emisarios enviados por Franco se entrevistaron con Hitler, y le expusieron los mismos razonamientos que se le ofrecieron a Mussolini, en el sentido de que la U.R.S.S. estaba interviniendo de lleno en España, y que el establecimiento de un régimen aliado a Moscú en la zona sería muy perjudicial para los países de la zona. En fin, Hitler acordó el envío de 20 JU 52 que llegaron a Tetuán a finales de julio sin ningún tipo de armamento, y que simplemente ayudaron al traslado de tropas españolas del África a la Península.

Un hecho que pudo influir en la ayuda alemana, fue lo ocurrido en Barcelona con la llamada “Olimpiada Popular”. Ese año Berlín organizó los Juegos Olímpicos, y Moscú, para demostrar su influencia en España, decide organizar sus olimpiadas antifascistas en Barcelona a las que acudieron (según algunos autores) 5.000 atletas comunistas. Es de resaltar que gran cantidad de esos supuestos “deportistas” que visitaron Barcelona, lucharían en las calles de esa ciudad el 18 de julio, en representación de la participación soviética en el estallido de la guerra civil.

campaña tras el hundimiento del Komsomol

En cuanto a lo que sería el envió de armamento por parte de la U.R.S.S., el 7 de octubre de 1936 Moscú presenta la siguiente nota: <<El gobierno soviético no puede en ningún caso consentir que ciertos firmantes del acuerdo de no intervención transformen tal acuerdo en una tapadera de la asistencia militar a los rebeldes… En consecuencia, el gobierno soviético se ve en la obligación de declarar que, si esas violaciones no cesan inmediatamente, se considera liberado de los compromisos suscritos en citado acuerdo.>> Con esta nota la U.R.S.S. empieza a justificar el envío ilegal de armas, suministros, contingentes de pilotos y tanquistas, instructores de especialistas, consejeros militares y políticos, que en muchos casos se dedicaron simplemente a la labor de espionaje.

Entre el 18 de julio y el 19 de octubre de 1936, habían cruzado (según cálculos moderados) más de 10 mil voluntarios extranjeros con la idea explícita de combatir al lado del comunismo, los cuales tuvieron su base de entrenamiento en Albacete. La organización de las Brigadas Internacionales estuvieron bajo la dirección del dirigente comunista italiano Togliatti y el comunista francés André Marty, con la ayuda de cientos de oficiales rusos de Estado Mayor, que habían llegado para ayudar en la defensa de Madrid. Los brigadistas llegaron a superar la cifra de 40 mil voluntarios. Hay autores que dan cifras de 12 mil hombres. Es de resaltar que gran cantidad de extranjeros lucharon del lado republicano sin ser incorporados a las Brigadas Internacionales. Cuantos ?: posiblemente miles y miles. El hecho, es que la participación extranjera en la zona republicana, superó en hombres y armamento al lado nacional.

El 22 de octubre, el gobierno de la República autoriza oficialmente la constitución de las Brigadas Internacionales. Es decir, se reconoce la participación de la U.R.S.S. en la guerra de España.

Llegada del mercante soviético Zirinien con ayuda a Barcelona. Octubre 1936

Algunos autores señalan que se justifica la “ayuda” de la U.R.S.S., por el simple hecho de que los gobiernos de Alemania y Italia tuvieron gran participación en el lado franquista al estallar la guerra. Esto es rotundamente falso. Es en diciembre de 1936 cuando se forma la Legión Cóndor. Y es el 18 de diciembre cuando zarpan las primeras unidades italianas de infantería de Nápoles a España. La ayuda exterior a Franco se hace después que la U.R.S.S. anunciara oficialmente en octubre su intención de participar directamente en España.

Un aspecto interesante es que tanto Alemania como Italia su intención era la de ayudar, y que al terminar la guerra, enviarían sus voluntarios de retorno a su casa, como en realidad ocurrió. Mientras que la U.R.S.S. su intención era la de que tras ganar la guerra, ocupar militarmente y políticamente España, tal como lo estaban haciendo, y hicieron en Europa Oriental al finalizar la Segunda Guerra Mundial.

Para dar una idea de como ciertos autores distorsionan la realidad a favor de sus ideas, Jacques Delpierrie de Bayac, en su obra “Las Brigadas Internacionales” señala lo siguiente: <<El 29 de octubre comienza los bombardeos de Madrid por las escuadrillas de la Legión Cóndor…>>. El hecho es que dicha Legión se formó dos meses después.

Carro de combate ligero T-26 B soviético usado por la República

Ese mismo autor reconoce que ya a mediados de octubre de 1936, los envíos soviéticos <<cazas y carros de combare>> llegaban a la defensa de Madrid. <<El 29 de octubre lanzan un contraataque en dirección Sur. Unos cuarenta carros de combate Renault, franceses, T.26B. de 8,5 toneladas y BT. <<Christie>> de 12 toneladas, soviéticos, con tripulaciones en su mayoría soviéticas y mandados por el general Pavlov son la punta de lanza.>> y más adelante sigue el autor señalado que para el 10 de noviembre << en el cielo -de Madrid- han aparecido los primeros cazas soviéticos, los 1.15 y los 1.16, a los que los milicianos españoles llaman <<moscas>> y <<chatos>>.>>. Otros autores como Gabriel Jackson señalan que fue el 2 de noviembre cuando aparecieron dichos aviones. También señala que el día 24 de octubre ya daban acción los tanques rusos en las cercanías de Aranjuez.

ametralladora soviética Maksim modelo 1910, utilizada por la República

Es de resaltar que el pago de las armas soviéticas quedó garantizado cuando el gobierno de Largo Caballero, en la última semana de octubre de 1936, hizo embarcar más de la mitad de las reservas de oro del Banco de España en el puerto de Cartagena en cuatro buques mercantes soviéticos con destino a Odesa. Se dice que mucho del armamento enviado por los rusos resultó ser chatarra.

Un dato curioso del Sr. de Vayac, es que narra en una forma muy descriptiva la actividad de las Brigadas en la defensa de Madrid y sus alrededores. Relata las luchas de los brigadistas en la Casa de Campo, la Ciudad Universitaria, Getafe. Da nombres de jefes de baterías, batallones, generales, etc., pero a cuanto a la cifra de extranjeros que participaron al comienzo de la guerra, no hay nada concreto. Por ejemplo, señala que el día 22 de octubre, cuando se crea oficialmente las Brigadas, ya se habían formado tres batallones: el Batallón Hans, que se compone de alemanes, austríacos, alsacianos, balcánicos, polacos, escandinavos; un batallón francés; y un batallón italiano con el nombre de Garibaldi. La Brigada estaba integrada por el estado mayor en los efectivos del ejército republicano. Toma el nombre de 9.ª Brigada Móvil. Pero en cuanto a la cifra de voluntarios, el autor no aporta ningún número. Es de resaltar que muchos extranjeros que pelearon en la zona republicana, no estaban en las Brigadas Internacionales. Es decir, por ejemplo se daba el caso de batallones de soldados españoles bajo las ordenes de un oficial ruso.

Brigadistas internacionales en la Casa de Campo de Madrid

El autor Bayac, casi, al final del libro, presenta unas cifras globales <<aproximadas>>, pues según el autor, los archivos faltan y las listas son incompletas. En fin, en su obra aporta los siguientes datos: Franceses: 9.000; Alemanes y Austríacos: 5.000; Polacos: 4.000; Balcánicos: 4.000; Italianos: 3.100; Británicos: 2.000; Belgas: 2.000; Norteamericanos: 2.000; Escandinavos: 2.500; Otras naciones: 2.000. >>. El autor los estima en unos 35.000 voluntarios. En esta suma el autor curiosamente no agregó los soviéticos, aunque más adelante señala que <<Entre 4.000 y 5.000 soviéticos sirvieron en España.>> Es de resaltar que hay otros autores que han estudiado el tema, y indican que la cifra supera los 9.000 rusos. También señala el Sr. Bayac que <<Hasta el fin de la guerra de España, hubo en las fuerzas armadas republicanas voluntarios extranjeros, anarquistas, socialistas, trotskistas, antifascistas de diversas tendencias que no formaron parte de las Brigadas Internacionales, quizá a su carácter marcadamente comunista, al menos en apariencia. Es extremadamente difícil evaluar su número: todo lo más sería de 1.000 a 2.500 hombres. El socialista alemán Willy Brandt estuvo en Aragón con una columna del POUM.>> En contraste, algunos otros autores señalan que dicha cifra puede superar los 10.000 voluntarios.

En fin, si se le agrega a la cifra de 35.000 voluntarios ofrecida por Bayac, los soviéticos y los extranjeros no alistados en las Brigadas, la cifra de voluntarios sería mucho superior a la aportada por dicho autor en sus cifras globales. Creo que sin dudas trata de manipular dichas cifras, ya que mientras menor sea estos números, y mayor la cifras de voluntarios extranjeros en la zona franquista, mejor para dicho autor. Curiosamente señala al final del libro que en la zona republicana participaron voluntarios de <<53 o 54 naciones que estuvieron en las Brigadas Internacionales>>.

En cuanto a los muertos de las Brigadas, el Sr. Bayac da la cifra de 10.000, a pesar que hay otros autores que dan la cifra de 5.000. Esta última cifra se encuentra en “El adiós”, de Juan Negrín, a las Brigadas.

Homenaje a las Brigadas en un acto en un teatro de Madrid

Dentro del libro del Sr. Bayac, hay un capitulo con el titulo “Las Brigadas a Principios de 1937, y al comienzo se puede leer lo siguiente: <<Desde finales de otoño de 1936, periódicos de derechas de Francia y Gran Bretaña, y naturalmente la prensa nazi y la fascistas, se hacen eco de declaraciones de desertores de las Brigadas Internacionales. Estos testimonios, o pretendidamente tales, dan a las Brigadas una imagen siniestra: robos, pillajes, violaciones, crímenes entre los prisioneros de guerra y la población civil española serían moneda de uso corriente. En marzo de 1939, en la Cámara de Diputados, en París, a propósito del asunto Delassalle y de otros casos, los parlamentarios de extrema derecha acusan a André Marty de ser un asesino. El debate tendrá gran resonancia. Se publican listas: se encuentran en ellas los nombres de decenas a veces centenares, de voluntarios de las Brigadas Internacionales que habían sido ejecutados por traición o porque se negaban a obedecer a sus jefes comunistas.>>

El autor continúa, quizás en una forma justificativa, señalando que: <<Se fusila en las Brigadas Internacionales, pero también se fusila en las unidades puramente españolas, en las columnas, en las centurias. Se fusila en el POUM, se fusila en los anarquistas, se fusila en los socialistas. En la retaguardia, en las grandes ciudades, grupos armados de diversas tendencias, pero que a menudo se llaman <<cheka>> -la Revolución Rusa está muy de moda- cometen numerosos excesos.>>

<<Las deserciones se producirán por oleadas. Serán bastante numerosas después del Jarama, en Brunete y durante la retirada de Aragón. No todos los desertores fueron atrapados, y no todos los atrapados fueron fusilados: aunque si algunos, como el capitán Aloca, jefe de un escuadrón de caballería, en Brunete.>>

<<El capitán González, español, que mandaba la 1.ª Compañía del 13.º Batallón de la XIV Brigada Internacional, en el momento de la retirada de Aragón, es acusado por sus hombres: Les había amenazado con su pistola para impedirles saltar al asalto. Se le detiene en la carretera de Caspe a Maella. Hay allí algunos voluntarios de su compañía: votan. El oficial -el oficial de justicia- lee la sentencia. Se obliga al capitán González a arrodillarse al pie de un árbol. Un comisario político le mete una bala en la nuca.>>

Miembros del Batallón Británico durante la batalla del Ebro

Continúa el autor: <<Las víctimas son de todas las nacionalidades. Durante mucho tiempo, después de una intervención del Foreign Office, los británicos serán perdonados. Ese privilegio desaparecerá en enero de 1938, en Teruel: dos ingleses serán ejecutados entonces. Más tarde, dos oficiales británicos y un sargento serán fusilados, durante la retirada de Aragón, por su cobardía.>>

<<En 1938, en Cataluña, un francés de una batería antiaérea internacional es condenado a muerte por haber insultado a un teniente español… El desgraciado no conoce la sentencia ni su gravedad. Al día siguiente le despiertan a las seis. Le llevan al patio. Hay un pelotón de ejecución y varios oficiales, uno de los cuales le lee en español la sentencia. El condenado escucha, pero no comprende… Un oficial se le acerca y se lo traduce. Entonces el pobre diablo se tira al suelo, grita que él es un buen soldado, suplica. Intentar levantarle y que se mantenga de pie, pero no lo consiguen. El pelotón le fusila en el suelo, <<como a un conejo>>.>>.

El autor presenta una pequeña lista de destacados comunistas extranjeros que visitaron España, y no precisamente en plan turístico: <<A medida que llegan los voluntarios y que se crean nuevas brigadas, aparecen por Albacete cada vez más dirigentes comunistas extranjeros: el búlgaro Karboff; el italiano Vittorio Vidal, llamado Carlos Contreras; el alemán Walter Ulbricht; el checo Clement Gottwald; el alemán Franz Dahlem, que ha reemplazado a Hans Beimler como comisario de los alemanes en España; a veces el influyente Palmiro Togliatti; el yugoslavo Joseph Broz que aún no se llama Tito; y muchos otros.>>

Manifestación en Barcelona en honor de la URSS

<<Cada nación tendrá su servicio de control de dirigentes, su servicio de investigación militar, su comisario político.>>.

En cuanto a lo que se le podrían llamar abusos cometidos dentro de las brigadas, el autor de Bayac señala: <<De estos comportamientos, y de tantos otros, el responsable es Stalin.>>

Llama poderosamente la atención el siguiente comentario de dicho autor: <<¿Cuantas ejecuciones en total para todas las Brigadas y baterías internacionales, por todos los motivos, durante toda la guerra? Voy a dar una cifra aproximada que me parece cierta: unos cincuenta. Cincuenta, son muchos. Quizá me equivoque y sean menos…>>. Es curioso que el mismo autor en el mismo libro relatara lo ocurrido en la Cámara de Diputados de París en 1939 en donde se llegaron a publicar listas de centenares de voluntarios que habían sido ejecutados, y no precisamente por los llamados franquistas, y no niegue la veracidad de dichas listas, dando a mi forma de ver, que él al relatar dicho episodio, es porque en alguna medida estaba de acuerdo con la seriedad de dicho informe parlamentario. Pero unos párrafos más adelante se contradice con la inédita cifra de cincuenta brigadistas ejecutados por sus camaradas de armas.

Si se desea tener una buena información sobre lo que fueron las Brigadas, hace poco fue publicado un libro titulado “Brigadas Internacionales. 1936-96. La verdadera historia”. El autor es Ricardo de la Cierva, y presenta un buen estudio sobre la otra cara de las Brigadas.

Existen otros autores que dan relatos, que creo no son nada imparciales, dando una cierta tergiversación de los hechos. Por ejemplo, se ha llegado a decir que la Legión Cóndor y las Camisas Negras Italianas estaban mejor dotadas en cuanto a armamento y número. Si tomo el libro “La República Española y la Guerra Civil 1931-1939” de Gabriel Jackson, que a mi forma de ver relata las cosas de una forma no muy imparcial, y sobre todo considerándose que no es un personaje vinculado a las derechas, ofrece las siguientes listas: los alemanes y italianos que lucharon del lado franquista llegaron a tener un total de 1.249 aviones (656 italianos, 593 alemanes), 350 tanques y 2 mil piezas de artillería. Mientras que del lado republicano los rusos y las Brigadas Internacionales tuvieron más de 1.300 aviones (de los cuales unos 1.000 eran rusos), 900 tanques y 1.550 piezas de artillería. Con esta cifras se podría decir que queda totalmente demostrado que la excusa que utilizan los seguidores de la II República en cuanto a que perdieron la guerra por falta de armamento, es totalmente falsa, y más cuando al estallar la guerra poseían totalmente las fabricas de armas en España. En cuanto a lo que fue la guerra en general, según Jackson, <<Franco recibió más o menos la misma cantidad de ayuda que la República, considerando que la República exportó sus reservas de oro, por valor de 578 millones de dólares -de la época-, a la Unión Soviética, y que el gobierno de ésta siempre ha afirmado que las reservas quedaron más que agotadas con la compra de suministros soviéticos.>>. Me pregunto como Franco pudo recibir más o menos la misma ayuda si no contaba con reservas de oro ?.

Se sabe que entre los rusos que pisaron España, destacó la presencia del general Kleber, los mariscales Koniev y Lalinovski y el mismo Zukov, entre otros, quienes dieron ordenes dentro del ejército republicano.

Los rusos mantenían el control directo de sus tanques y aviones. Algunos generales republicanos ni siquiera sabían donde estaban situados los campos de aviación rusos. Tanto era el desorden que, por ejemplo, los rusos llegaron a bombardear ciudades contra las órdenes del ministro de Defensa Prieto. Esto, hoy, lamentablemente, las nuevas generaciones lo ignoran, gracias a la falta de información sobre el tema en los libros de história.

Voluntarios estadounidenses en Barcelona, enero de 1937

En fin, existen una gran cantidad de detalles que podría demostrar el hecho de que la Guerra Civil fue provocada en cierta gran medida gracias a la influencia y interferencia de la U.R.S.S., con la idea de expandir su imperio en Europa. Es de resaltar que Finlandia y otros países en esos días padecían ese problema: la invasión soviética. Hoy, lamentablemente, tras la caída del Muro de Berlín y la desaparición de la U.R.S.S., no han salido a la luz pública, esos documentos que demuestren fehacientemente las intenciones de Stalín en España. Lo que si he visto es la publicación de algún trabajo periodístico sobre la aparición de documentos que hablan sobre el financiamiento al P.C.E. por parte de Moscú hasta la caída del Muro de Berlín, y que el Sr. Julio Anguita llegó a cobrar algún cheque. Por cierto, hay quien dice que ese dinero pertenece al famoso oro de España que fue robado en 1936.

La Puerta de Alcalá adornada con símbolos soviéticos

En fin, espero que con lo señalado anteriormente, a lo largo de este libro, se demuestre que la extinta Unión Soviética trató de influir en el destino de España, llegando a tal extremo, que promovió y financió el auge y desarrollo de una guerra civil. El hecho es que el ejemplo de España se repetiría en otros lugares como Corea, Vietnam, Colombia, El Salvador, Afganistán…

El presidente de la Internacional Socialista en el frente de Madrid

Un comentario en “Revolucionarios extranjeros en España – las brigadas internacionales

  1. “Viva la Nueve” y los que quedan, más.” A ver si alguien con medios se atreve a hacer algo que se parezca a un poco a lo que hacen los yankis con lo suyo, como han hecho con su compañía Easy del 506 Regimiento Paracaidista de la 101 Division, la cual se inmortalizo en la famosa serie producida por la HBO, cuyas siglas seguro que no les son desconocidas, la cual aun se disputa el privilegio de haber entrado los primeros en la casa del hijoputa con minusculas. Esta claro que entro mucha gente, pero de lo que no hay duda es que ahi habia gente de aqui. Y bien que se lo pasaron y bien que se lo tenian merecido.

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