ERC, independentistas de izquierdas y hasta ex militantes de la terrorista Terra Lliure

Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) es una de las formaciones más antiguas de Cataluña, una organización socialmente de izquierda e independentista con más de 70 años de historia. Actualizó sus postulados políticos en 1993 de acuerdo con los principios básicos definidos en 1931 y con la declaración de 1979.

Origen
ERC nació en marzo de 1931, durante la celebración de la «Conferencia d’Esquerres» que tuvo lugar los días 17 al 19 de ese mes en Barcelona. Se constituyó como partido político, con la unión de tres organizaciones: el «Estat Catalá», de Francesc Maciá, los restos del antiguo«Partit Republicá Catalá», de Lluis Companys, y «L’Opinió», de Joan Lluhy, grupo destacado por su catalanismo de izquierda no marxista. Sus principios políticos fueron el reconocimiento de la personalidad nacional de Cataluña, la defensa de los derechos del hombre y del ciudadano, la federación con otros pueblos ibéricos y la socialización de la riqueza.

Se eligió por aclamación a Francesc Maciá como presidente y se proclamó un programa social estructurado en torno a la libertad sindical, derecho de huelga y la defensa de un salario mínimo, jornada de ocho horas, vacaciones obligatorias, seguros y jubilación obrera, etc. Tras las elecciones municipales del 12 de abril de 1931, ERC se convirtió en el partido hegemónico de Cataluña y el día 14, horas antes de la proclamación de la República en toda España, su líder, Francesc Maciá, proclamó en Barcelona la República Catalana como «estado integrante en la Federación Ibérica».

En la República, formó parte siempre del «Frente Reformista» con el PSOE, Acción Republicana y los Radical-Socialistas. Participó en los gobiernos de tal signo y en las elecciones de diciembre de 1933, ganadas por la derecha, y formó parte del Frente Izquierdista, comicios en los que obtuvo 23 diputados.

Tras el fallecimiento de Macia en diciembre de 1933, le sucedió Companys en el liderazgo del partido. En las elecciones de febrero de 1936, integrada en el Frente Popular, obtuvo 36 diputados y posteriormente, participó en los gobiernos sucesivos hasta el final de la guerra civil y en los formados en el exilio.

Durante la Guerra Civil, ERC retuvo la Presidencia de la Generalitat, la Consejería primera, la Consejería de Gobernación y desde septiembre de 1936, la de Finanzas.

En el exilio
Finalizada la contienda, se dividió en dos sectores. Por un lado, surgieron «los del interior» (Partit Republicá d’Esquerra), y bajo el mando de Manuel Juliachs y Jaume Serra, crearon en 1944 en Cataluña un Comité de Coordinación con Acción Catalana, Unió Democrática y Unió Socialista, organizándose como resistencia antifranquista. Y por otro «los del exterior», dirigidos por Josep Tarradellas, en el exilio.

En 1945, en el transcurso del Congreso de ERC reunido en Tolosa de Languedoc, se nombró a Tarradellas secretario general, cargo que abandonó en 1954 al ser elegido presidente de la Generalitat en el exilio, en sustitución de Josep Irla. La Secretaría General pasó entonces a manos de Joan Sauret.

Mientras, en el interior, cuando a finales de los cincuenta comenzó el renacimiento de los nacionalistas, el antiguo protagonismo de ERC decayó en favor de otros grupos catalanistas, liderados por Jordi Pujol. En 1952, Heribert Barrera regresó a España y asumió de hecho la dirección del partido.

En esa época, ERC participó sucesivamente en el Consejo Catalán del Movimiento Europeo, en la Secretaría de la Democracia Social Catalana, en la Coordinadora de Fuerzas Políticas y en la Asamblea de Cataluña, entre otras iniciativas.

ERC en democracia
Tras la muerte de Franco en 1975, ERC celebró en julio de 1976 su VIII Congreso en el interior, en el que Barrera fue confirmado como líder y en el siguiente Congreso, celebrado en mayo de 1977, fue elegido, por primera vez, secretario general. En octubre de ese año se restableció la Generalitat, presidida por Josep Tarradellas, de regreso a España tras su exilio.

Durante la Transición sufrió múltiples abandonos, que se prolongaron hasta 1987, la mayoría a causa de la presunta «derechización» del partido y su supeditación a CiU, lo que provocó tensiones internas. Desde el punto de vista electoral tampoco hubo una buena evolución. Tras la legalización de ERC en agosto de 1977, en el referéndum constitucional del año siguiente se pronunció por el «no» y en las generales del 1 de marzo de 1979 (I Legislatura) obtuvo sólo un escaño, el de Heribert Barrera.

En las primeras elecciones autonómicas de Cataluña, celebradas el 20 de marzo de 1980 quedó como partido minoritario con 14 diputados en un Parlamento de 135 escaños. Barrera, líder del grupo, aceptó la presidencia del Parlament a cambio de apoyar con sus votos al gobierno de CiU. El declive continuó en las elecciones autonómicas de 1984, en las que ERC consiguió cinco diputados, frente a los catorce que tenía en el anterior Parlamento. Sin embargo, y pese a que CiU contó en esta ocasión con mayoría absoluta, Pujol ofreció la Consellería de Industria al partido de Barrera, propuesta aceptada el 5 de junio.

Las elecciones generales de 1986 confirmaron la pérdida de implantación de ERC. Con el 2,7 por ciento de los votos perdió el escaño que había conseguido en los comicios de octubre de 1982. A causa de este fracaso, Heribert Barrera presentó su dimisión, que se materializó en el XV Congreso del partido, celebrado en enero de 1987, en el que Joan Hortalá, entonces conseller de Industria de la Generalitat, fue elegido secretario general.

En las primeras elecciones al Parlamento Europeo de julio de 1987, ERC concurrió en coalición con Eusko Alkartasuna y el Partido Nacionalista Galego, lo que permitió obtener un escaño a Eusko Alkartasuna.

La Crida a la Solidaritat
En 1987 se integraron en ERC unos trescientos militantes de la Crida a la Solidaritat, plataforma que aglutinaba a jóvenes independentistas que se unieron tras el desencanto de la Transición. Las nuevas influencias dinamizaron el partido y mejoraron los resultados electorales. En las elecciones autonómicas del 29 de mayo de 1989 obtuvo seis escaños, uno más que en 1984. Sin embargo, en el XVI Congreso, celebrado en 1989, se produjeron fuertes tensiones entre las diversas facciones. Angel Colom, procedente de la Crida desbancó a Hortalá al frente de la Secretaría General y Heribert Barrera accedió a la Presidencia. Se abrió una nueva etapa en el partido bajo el liderazgo de Angel Colom.

En 1991, tras el abandono de las armas por parte de Terra Lliure, parte de los miembros de este grupo se integraron también en ERC. En esta época el partido duplicó su militancia y abandonó su carácter federalista para definirse como independentista. En las elecciones autonómicas catalanas del 15 de marzo de 1992 ERC se colocó como tercera fuerza política por detrás de CiU y PSC-PSOE, con once diputados, cinco más que en 1988. En porcentaje pasó del 4,1 por ciento de 1988 al 8 por ciento de 1992. Al año siguiente, en las elecciones generales del 6 de junio de 1993 consiguió 185.954 votos que le permitieron recuperar el escaño en el Congreso que había perdido en 1986, que ocupó Pilar Rahola.

En diciembre de 1993 se celebró el XIX Congreso, en el que se aprobó una nueva declaración de principios ideológicos y programáticos que renuevan las bases fundacionales de 1931 y 1979, respectivamente. Se reafirmó además su independentismo. En las elecciones al Parlamento de Estrasburgo de junio de 1994 ERC concurrió en la coalición Por la Europa de los Pueblos. En este contexto europeo y fruto de la asociación que ya mantenían Eusko Alkartasuna y Esquerra Republicana con diversos partidos nacionalistas de Escocia, Córcega, Cerdeña, Bretaña y Flandes, crearon el 4 de octubre de 1995 el Partido Demócrata de los Pueblos de Europa-Alianza Libre Europea. Pero a pesar de los buenos resultados, que se repitieron en las elecciones locales de 1995, no cesaron las tensiones internas, reflejadas en el XX Congreso, celebrado en julio de 1995.

A pesar de ello, en la quinta convocatoria de elecciones autonómicas, celebrada el 19 de noviembre de 1995, ERC obtuvo 13 diputados, dos más que en 1992. Sin embargo, la tendencia no se mantuvo, ya que en las elecciones generales del 3 de marzo de 1996, ERC perdió alrededor de 25.000 sufragios, aunque consiguió un escaño en el Congreso y otro en el Senado, lo que incrementó las tensiones en el seno de la formación.

Una escisión anunciada
El 15 de julio de 1996, cerca de un millar de dirigentes y militantes críticos de ERC, encabezados por Josep Lluis Carod-Rovira, crearon una corriente en el seno del partido que perseguía un cambio en la estrategia y la dirección, con el objetivo de construir una alternativa capaz de gobernar algún día la Generalitat. Un día después, Angel Colom comunicó su renuncia a dirigir el partido y anunció su intención de no presentarse a la reelección en el XXI Congreso por considerar que ésta era «la única manera» de resolver la crisis interna de la formación.

Tres meses después, el 8 de octubre, Colom anunció, junto con la diputada Pilar Rahola y otros tres parlamentarios autonómicos, Xavier Bosch, Salvador Morera y Benet Tugues, su abandono de ERC con el fin de fundar un nuevo partido independentista: Partido para la Independencia («Partit per la Independencia»). Esta situación llevó a ERC a vivir la crisis más importante en sus 65 años de historia. La escisión le privó de dirigentes destacados y de numerosos cargos públicos, entre ellos cuatro escaños en el Parlament, sobre un total de 13, uno en el Congreso de los Diputados y otro en el Senado.

A raíz de estos acontecimientos y tras el abandono de otros militantes, el Consell Nacional aprobó el 9 de noviembre, en una reunión previa al XXI Congreso, una nueva estructura de su dirección, limitando el poder del secretario general. El 23 de noviembre de 1996, y bajo el lema «La izquierda del cambio», se celebró en Vilafranca del Penedés el XXI Congreso de ERC, en el que se eligió por mayoría una dirección colegiada liderada por Josep Lluis Carod Rovira, único candidato a la secretaría general. Jordi Carbonell fue proclamado nuevo presidente con el 95 por ciento de los votos. La nueva dirección integró a las diferentes corrientes del partido.

En julio de 1998, Josep Lluis Carod Rovira fue reelegido secretario general en el XXII Congreso, celebrado en Gerona, con 512 votos a favor (95,3 por ciento, ningún voto negativo y 25 votos en blanco (4,7 por ciento). Los delegados refrendaron su estrategia política, que pasó por consolidar un espacio propio equidistante del PSC y de CiU, en el que pesa tanto el componente nacionalista como el ideológico de izquierdas. Los comicios locales de junio de 1999 fueron la primera cita tras la celebración del congreso, en las que ERC consiguió los mejores resultados desde la II República, convirtiéndose en la tercera fuerza en número de concejales (672) y la cuarta en el total de votos. Por su parte, la Coalición Nacionalista (ERC, PNV, EA y UM) consiguió a su vez mantener los dos escaños que poseía en el Parlamento de Estrasburgo en los comicios europeos celebrados esa misma jornada. Las elecciones autonómicas del 17 de octubre de 1999 le otorgaron 12 escaños, perdiendo un diputado respecto a los obtenidos en 1995, si bien consiguió resistir la bipolarización entre nacionalistas y socialistas y salvar los efectos perniciosos de la traumática escisión del PI, vivida tres años antes.

Joan Puigcercós fue elegido nuevo diputado de ERC en el Congreso en las elecciones generales de marzo de 2001, en las que también obtuvo dos senadores. El partido, que se quedó a 9.000 votos de conseguir un segundo escaño en la Cámara Baja, tuvo un incremento de sufragios del 33 por ciento. En esta situación, Carod-Rovira fue reelegido secretario general de ERC en el XXIII Congreso, celebrado en 2001, con el apoyo de un 89 por ciento de los votos. La ponencia política aprobada por aplastante mayoría (88 por ciento) descartó por completo cualquier posibilidad de pacto con CiU.

De vuelta a la Generalitat
En las elecciones autonómicas, celebradas en Cataluña el 16 de noviembre de 2003, Esquerra Republicana de Catalunya consiguió 23 escaños, frente a los 12 de 1999. Con estos resultados se convirtió en bisagra, tanto para un gobierno presidido por CiU (46 escaños) como por el PSC (42 escaños). Tras complejas negociaciones, el 9 de diciembre de 2003 se llegó a un acuerdo entre PSC y ERC, que desembocó en la formación del denominado gobierno tripartito, junto con ICV, presidido por Pasqual Maragall y con el secretario general de ERC, Carod Rovira, como Conseller en cap. Esquerra, además consiguió cinco de las quince consellerías. Con este acuerdo se constituía en Cataluña el primer gobierno de izquierda desde la II República.

Días antes, el 5 de diciembre, Ernest Benach, de ERC, fue elegido presidente del Parlament con el apoyo de socialistas y convergentes. El nuevo ejecutivo sufrió un revés político un mes después de su constitución, al conocerse por informaciones de prensa, el 26 de enero de 2004, que el conseller en cap, Josep Lluis Carod-Rovira, y otro miembro de ERC se reunieron el 3 y 4 de ese mes con la dirección de la banda terrorista ETA en Francia. Este hecho precipitó la salida de Carod-Rovira de la Generalitat el 2 de febrero.

Unos días después, el 18 de febrero de 2004, se reabrió la crisis en el Ejecutivo por el anuncio de la organización terrorista ETA de la suspensión de “sus acciones armadas” en Cataluña desde el 1 de enero. Al día siguiente, Carod Rovira renunció a regresar al Gobierno y la dirección de ERC propuso a Josep Bargalló, entonces conseller de Enseñanza, como nuevo conseller en cap. Bargalló tomó posesión del cargo el 23 de febrero y fue sustituido en la consellería de Enseñanza por la republicana Marta Cid. Tras este revés en el tripartito, en las elecciones al Parlamento Europeo celebradas en junio de 2004 ERC, que se presentaba con Eusko Alakartasuna, Chunta Aragonesista y Partido Socialista de Andalucía en la coalición Europa de los Pueblos, obtuvo en Cataluña 248.263 votos (11,82 por ciento) de los 380.095 sufragios obtenidos en toda España por la coalición. El 16 de octubre de 2004 el republicano Josep Huguet fue nombrado conseller de Comercio, Turismo y Consumo en sustitución de Pere Esteve, que dejó el cargo por motivos de salud.

En mayo de 2006 el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, decidió la destitución inmediata de los seis consellers de ERC y la convocatoria de elecciones autonómicas anticipadas antes de final de año, ante la posición del partido republicano de votar «no» en el referéndum del Estatut. Las elecciones del 1 de noviembre de 2006, en las que los republicanos obtuvieron 21 escaños, llevaron a PSC, ERC e ICV a pactar otro gobierno tripartito, pese a que CiU ganó los comicios. Carod-Rovira regresó a la Generalitat al ser nombrado vicepresidente del gobierno presidido por el socialista José Montilla, en el que Esquerra se hizo cargo de cuatro consejerías: Gobernación (Joan Puigcercós); Innovación, Universidades y Empresa (Josep Huguet); Cultura y Medios de Comunicación (Joan Manel Tresserras); y Acción Social y Ciudadanía (Carme Capdevila).

El 11 de marzo de 2008, tras los malos resultados de ERC en las elecciones generales celebradas dos días antes en las que el partido pasó de 8 a 3 diputados, Puigcercós anunció su abandono del gobierno de la Generalitat para dedicarse a dirigir el partido, al tiempo que adelantó el Congreso de ERC para el mes de junio. El 11 de marzo cesó como consejero de Gobernación y Administración Públicas y fue sustituido por Jordi Ausàs, también de ERC.

El Imparcial: Noticias: ERC, independentistas de izquierdas y hasta ex militantes de la terrorista Terra Lliure.

Un comentario en “ERC, independentistas de izquierdas y hasta ex militantes de la terrorista Terra Lliure

  1. Un par de datos.
    La eliminación de de Joan Hortalá supuso aniquilar a aquellos que sinceramente eran de izquierdas. Un articulista lo ha dicho con claridad: el izquierdismo de ERC es una pose estética. Desde entonces en la práctica es una fuerza que tiene que ver mucho más con Le Pen, Nuevos Finladeses o cualquiera de los modernos partidos xenófobos y fascistas europeos que con cualquier fuerza de izquierda. No está mal recordar que es la única fuerza catalana que ha tenido contactos oficiales (oficiosos todos) con la ultraderechista y xenófoba Liga Norte.
    El ascenso del ultra Colom supuso algo importante: en el congreso que lo consagra se elimina del programa la inclusión de los Paisos Catalanes en una Condeferacion española.

    Otro aspecto importante es como a partir de año 2000 los medios catalanes se vuelcan en apoyo de ERC. Su dirigente Carod Rovira es jaleado como el dirigente «sensato y moderado» que necesitaba el partido y todos los medios del Principado dan un eco desproporcionado en relación a su peso a cualquier nota o acto. Teniendo un peso similar C’s será convenientemente ninguneado.

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