Frente al fenomeno de “Podemos” La actualidad de Ramiro Ledesma Ramos.

“Bienvenido a los tiempos difíciles, porque ellos traerán la depuración de los cobardes” 

«A Ramiro Ledesma y sus camaradas les viene mejor la camisa roja de Garibaldi que la negra de Mussolini». Nota: cita alusiva a la fascistización de Falange Española en el libro ¿Fascismo en España?, firmado con el pseudónimo Roberto Lanzas.

«El español se pudre entre los muros tétricos de una moral angosta, y hay que dotarle de una moral de fuerza y de vigor. El español vive sin ilusiones, arrojado de la putrefacción europea, en limosneo cultural, en perruna mirada hacia el látigo de la Europa enemiga, y hay que dotarle de ambición imperial, de señorío y de dominio; hay que convencerle y enseñarle de que Europa está hoy mustia y fracasada, y España tiene que disponerse a enarbolar a su vez el látigo y los mandos».

«A la extranjería gala de los Borbones, sucede el extranjerismo nórdico de la Reforma, de la burguesía avara y del Parlamento. Mientras España no se desprenda de esos influjos y niegue vasallaje a esos valores de la Europa vieja, nada brotará entre nosotros que posea vigor y fuerza».

«Resumimos así el panorama de los últimos cien años: Fracaso de la España tradicional, fracaso de la España subversiva (ambas en sus luchas del siglo XIX), fracaso de la Restauración (Monarquía constitucional), fracaso de la dictadura militar de Primo de Rivera, fracaso de la República. Vamos a ver cómo sobre esa gran pirámide egipcia de fracasos se puede edificar un formidable éxito histórico, duradero y rotundo. La consigna es: ¡REVOLUCIÓN NACIONAL!». Fuente: «Discurso a las juventudes de España».

«España lleva doscientos o más años ensayando el mejor modo de morir».Fuente: «Discurso a las juventudes de España», Madrid, F. E., 1935, p. 31.

«Sólo los ricos pueden permitirse el lujo de no tener patria»

«Queremos y pedimos la aplicación de las penas más rigurosas para aquellos que especulen con la miseria del pueblo».

Debemos nacionalizar a las masas de trabajadores para que ellos sean el pilar básico del Estado».

«Hay hoy en España dos cosas inesquivables, dos angustias, a las que hay que dar expansión histórica gigantesca. Una, extirpar la poquedad actual de España, dar a los españoles una Patria fuerte y liberadora. Otra, satisfacer los anhelos de justicia de la gran mayoría de la población, que vive una existencia difícil y encogida, muchas veces miserable. Estos dos son imperativos de tal relieve, que su logro debe estar por encima de todo, presidiendo la empresa revolucionaria de los españoles, tras su grandeza y liberación. Y para darles cara se pisotea todo lo que haya que pisotear, desde la ordenación económica vigente hasta el tipo de vida melindroso y chato de las actuales clases directoras. Las palabras valen poco. Si esa empresa requiere que se verifique al grito de ‘¡Abajo el fascismo!’, pues a ello» Fuente: «Discurso a las juventudes de España», Madrid, F. E., 1935,

D. Ramiro Ledesma Ramos pasea junto a D: Jose Ortega y Gasset.

«De nuevo, amigo Don José, ha resucitado usted eso de partido nacional a base de esgrimir como bandera ideales nacionales. ¿Pero no ocurre que usted llama a filas a gentes y grupos por esencia y definición antinacionales? ¿Es posible lo nacional sin un compromiso de guerra a muerte con lo masónico y marxista, por ejemplo? Acaso lleve a la prensa estas interrogaciones a usted dirigidas». Fuente: Archivo Ortega y Gasset, r. 9, t. 3, carpeta 65. Carta dirigida a José Ortega y Gasset, 12 de abril de 1932.

«Una minoría de españoles, agazapada en la gran propiedad territorial, en los bancos y en los negocios industriales que se realizan con el amparo directo del Estado, ha obtenido grandes provechos, explotando la debilidad nacional y enriqueciéndose a costa de las anomalías y deficiencias sobre que está asentada nuestra organización económica entera. Gentes, pues, para las que el atraso mismo del país es un medio magnífico de lucro» Fuente: «Discurso a las juventudes de España»

«Vamos al triunfo y somos la Verdad Española». Nota: parte del manifiesto político aparecido en el primer número de La Conquista del Estado. Madrid, 14 de marzo de 1931.

«El resentimiento marxista es el máximo enemigo y hay que aniquilarlo en nombre de la Patria amenazada».

«En las luchas contra el imperialismo económico extranjero, por la industrialización nacional, por la justicia en los campos, contra el parasitismo de los grandes rentistas, etc., la posición que conviene a los trabajadores es la posición misma del interés nacional».

«La oposición a la democracia burguesa y parlamentaria es la oposición a los poderes feudalistas de la sociedad actual. El fascismo nace y se desarrolla en capas sociales desasistidas y en peligro. Su representación más típica la constituyen las clases medias, que después de experimentar la inanidad de la democracia liberal, no se entregan, sin embargo, a la posición clasista de los proletarios. En este sentido, la rivalidad mundial fascismo-marxismo lo es en tanto las clases medias y los proletarios clasistas se disputan violentamente el puesto de mando de la revolución, así como cuál de los dos incorporará al otro a su empresa».

En el ateneo de Madrid

«La juventud está ante un límite histórico. Ignorar este límite es buscar la aniquilación. Estas masas juveniles, portadoras del mensaje de revolución deben encontrar en las J.O.N.S. el órgano político a través del cual canalizar sus ansias de revolución nacional».

«El internacionalismo marxista declaró a «lo nacional» fuera de toda emoción revolucionaria, quedando así privado de una de las grandes palancas subversivas, bien pronto recogida en Europa y adoptada como lema de salvación por grandes multitudes. La idea de Patria y la defensa de la Patria son en efecto rotulaciones evidentes de la reacción política, y muchas veces, la mayor parte de las veces que se las invoca por los sectores regresivos, se hace en rigor escudando en ellas sus privilegios económicos. Pero todo eso no indicaría sino la bondad del acero de ese escudo, la eficacia de la idea nacional como plaza fuerte, lo que debía producir en los revolucionarios, más que su afán de negar la Patria, y de incluso desconocer su existencia, el afán contrario de conquistarla para la revolución»

«Una vez vencido el marxismo, las mayores dificultades se le presentan al fascista por el lado liberal, demoburgués, donde se apiñan, no esas pobres añoranzas de la libertad perdida, como pretenden los plumíferos llorones de la democracia, sino el frente oligárquico capitalista; es decir, los dueños de los grandes periódicos, los directores de los grandes Bancos, todos los magnates, en fin, que ofrece en sus diversas formas el gran capitalismo moderno. Generalmente, todos ellos se muestran partidarios de la democracia liberal, apetecen un régimen de libertad política. Pues son, en efecto, los representantes feudalistas, quienes equivalen en nuestra época al régimen feudal de los grandes señores antiguos, mostrándose hoy enemigos de la prepotencia y de la pujanza del Estado, como sus antecesores lo eran ayer de la soberanía de los monarcas. El fascismo sabe que la democracia parlamentaria es el régimen ideal para que predominen, del modo más descarado, las peores formas de feudalismo moderno».

«Desde el momento en que el fascismo no es un producto de los sectores más conformistas de la sociedad, es decir, de los grupos más satisfechos y partidarios de la actual ordenación económica y política, su régimen y su victoria implican, necesariamente, grandes transformaciones revolucionarias. La mecánica actual de las luchas político-sociales hace que el fascismo sea la bandera de una red complejísima de gentes insatisfechas, postergadas y descontentas. De ahí el origen multiforme de sus cupos, unánimes, sin embargo, en la manifestación de un espíritu combativo, de milicia, que revela cómo no son residuos de la vida, sino grupos valiosísimos y fértiles».

«El fascismo es la forma política y social mediante la que la pequeña propiedad, las clases medias y los proletarios más generosos y humanos luchan contra el gran capitalismo en su grado último de evolución: el capitalismo financiero y monopolista. Esa lucha no supone retroceso ni oposición a los avances técnicos, que son la base de la economía moderna; es decir, no supone la atomización de la economía, frente al progreso técnico de los monopolios, como pudiera creerse. Pues el fascismo supera a la vez esa defensa de las economías privadas más modestas, con el descubrimiento de una categoría económica superior: la economía nacional, que no es la suma de todas las economías privadas, ni siquiera su resultante, sino, sencillamente, la economía entera organizada con vistas a que la nación misma, el Estado nacional, realice y cumpla sus fines».

“Nosotros sabemos, y es uno de los motivos críticos fundamentales en que fundamos nuestra posición antimarxista, que el enemigo social de los obreros no es generalmente el patrono, sino que hay otro linaje de poder económico y político al que debe señalársele como enemigo, y no sólo de los obreros, sino de los obreros y patronos juntamente: el gran capital especulador y financiero

.«No me mataréis como un cordero sólo moriré donde yo quiero». (Segundos antes de que milicianos del Frente Popular lo asesinasen en el cementerio de aravaca en las sacas de presos ordenadas por la junta de defensa presisida por carrillo, junto a Maeztu y Ruiz de Alda)

Ramiro Ledesma Ramos – Wikiquote.

3 pensamientos en “Frente al fenomeno de “Podemos” La actualidad de Ramiro Ledesma Ramos.”

  1. Por lo que he leído y he creido entender, el fascismo, sobre todo con Jose Antonio, y después leyendo algo de Ramiro Ledesma Ramos, con este, no pretendía ser ni de izquierdas, ni de derechas, porque al igual que el socialismo, ambos son anticapitalistas y en postulados y escritos sobre ellos, ha quedado de manifiesto que así es. Me vengo a referir con esto, la manía visceral que tiene la izquierda, la de la guerra “incivil” y la de la democracia, de asemejar el fascismo con la derecha como partido, cuando creo que no tiene nada que ver, si bien es verdad que aunque los dos son anticapitalistas (socialismo y fascismo), hay pequeñas diferencias en el concepto de capitalismo por parte de uno y otro. Yo se y comprendo que a la izquierda (de ahora) le ha venido muy bien para atacar continuamente a la derecha, sobre todo cuando ha estado en la oposición, pero cualquiera que haya leido algo sobre la historia y no quiera manipular, sabe de sobra, que el fascismo, sobre todo el de Jose Antonio, no tiene absolutamente nada que ver con la derecha, ni con la que había en la época de la II República, ni con la de la guerra “incivil” de España, ni mucho menos con la de ahora, más bien es al contrario, o sea, con el socialismo, ya que el fascismo de Hitler, por nomenclatura era (y es) denominado “nacionalsocialista”.

    Me gusta

esta web esta abierta al debate, no al insulto, estos seran borrados y sus autores baneados.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s