Epílogo

El 1° de abril de 1939 el generalísimo Francisco Franco puso fin al conflicto firmando el último parte de guerra que declaraba su victoria y establecía un acuerdo de amistad con la Alemania nazi. La naciente república española fue disuelta, y pocos meses después estallaría la Segunda Guerra Mundial, comprobando que el temor ante el avance del fascismo era absolutamente justificado, pues en este nuevo enfrentamiento morirían cincuenta millones de personas, incluyendo seis millones de judíos. Franco gobernó hasta su muerte en 1975, y luego de una delicada transición llevada a cabo por el presidente Adolfo Suárez, hoy España es democrática. En 1986, al conmemorarse medio siglo del comienzo de la Guerra Civil, y habiendo España establecido relaciones con el Estado judío, Jaim Herzog, a la sazón presidente de Israel, reconoció el valor y arrojo de los voluntarios, considerándolos luchadores por la libertad. Luego, Herzog escucharía al rey Juan Carlos en la Gran Sinagoga de Madrid decretar la conciliación y la anulación del Edicto de Expulsión de 1492.

Poco después, en 1990, y por iniciativa de un grupo de brigadistas judíos, se inauguró en el cementerio de Montjuic, en Barcelona, un monumento en forma de Estrella de David en memoria de los 8000 voluntarios judíos que se batieron en la guerra, y que durante el conflicto fueron alabados unánimemente por su valentía y dedicación.
*Vea nuestro dossier “Robert Capa: la mitificación del reportero gráfico”; en NMI Nº 1901: http://bit.ly/2klOSNN

 

FUENTES

Stephanie Curvelo

Origen: Los judíos en la Guerra Civil Española – Nuevo Mundo Israelita DigitalNuevo Mundo Israelita Digital