En la foto, un senegalés torturado en Arabia. Es uno de esos pobres senegalés que fueron engañados por redes criminales que se han enriquecido por Arabia Saudita El Dorado africano.
Esta mujer se cayó en la trampa. Al igual que los demás, tenía que pagar al menos 2.000 euros para obtener una visa a su difícil situación y la situación de miles de Indonesia, Filipinas y en otros lugares en el mundo musulmán. Arabia Saudita, donde la esclavitud se practica en sus peores formas.
Las mujeres, una vez llegado al país, están desprovistos de sus documentos y obligado a hacer todo tipo de tareas domésticas, violados, batues y nunca pagados.
Es el país que el presidente Macky Sall ha elegido enviar soldados senegaleses en una alianza fantasmagórica cuyo propósito es atacar a otros países musulmanes con la bendición de su maestro, Francia.
Macky Sall, el lobo en el ganado ovino, no hará nada para las mujeres y para los miles de mujeres senegalesas que son víctimas de sus amigos. Él no va a decir nada en nombre de miles de dólares que pone en el bolsillo, como recompensa por su supuesta “alianza”.
mujeres senegalesas sufren el mismo destino en Marruecos, otro país cuya “generosidad” con los funcionarios senegaleses se conoce. Hay que recordar que el dinero se embolsó por Mankeur Ndiaye por la presunta peregrinación de sus padres.
Su silencio refleja su bajeza.

Origen: esclavos de Senegal en Arabia Saudita