Desmemoria de García Atadell, Paracuellos y Amor Nuño (V)

Fuga y caída de García Atadell
Madrid-Santa Cruz de la Palma, 26 de noviembre de 1936por El Rufián Melancólico

No faltan documentos para poder seguir al detalle la peripecia final de Agapito. Los más creíbles son los que proceden de su propia confesión, así como de la de Penabad, que ya nos había contado en una entrada anterior como tras huir de Madrid adquirieron pasaportes cubanos y embarcaron en un buque de guerra argentino, el “25 de mayo”. En el libro García Atadell, hombre Símbolo, otra fuente de información a tener en cuenta, aunque más contaminada por la ideología de sus autores, se cuentan los preparativos de esta fuga con cierto recochineo.

“Para preparase la huida, Agapito hace un viaje a Santa Pola donde se dedica por las noches a dar unos misteriosos paseos en canoa.

-Están localizando radios clandestinas, dicen en voz baja los bien enterados.

Estaban sencillamente atando los cabos de su próxima fuga.

A su regreso hace aquellas inefables declaraciones a “Heraldo de Madrid” donde se “muestra reservadísimo” y alude en términos misteriosos a los gravísimos complots de espionaje que está en trance de descubrir.”

No le faltaba audacia desde luego a Agapito y tampoco ese punto fanfarrón del jugador de naipes que va de farol. No le salieron mal las primeras manos de la partida. Burló a los sabuesos de Méndez y de paso salvó al comisario Lino y su familia, luego vació la caja de caudales de la checa de la calle de la Ese y abandonó inmediatamente Madrid junto a Ortuño y Penabad. Por si las moscas, se hicieron proteger durante el viaje por una escolta de milicianos armados de la brigada. Una vez en Alicante Atadell los despidió pretextando la necesaria discreción para el éxito de la importante operación que se traía entre manos. Horas después, en Santa Pola, Atadell Ortuño y Penabad recogieron a su respectivas mujeres y todos juntos embarcaron rumbo a Marsella. Era el 12 de noviembre de 1936. Uno de los días más duros de la batalla de Madrid.


La postal de despedida la pintaba el escriba de la Editora Nacional.

“Ya sabemos que al ver desvanecerse entre los reflejos de sangre de un sol poniente las costas de España, convulsa y atormentada, no le inquietó a Agapito lo más mínimo el recuerdo de las lagrimas y dolores que dejaba tras de sí. Pensó únicamente que su “Política” se había cerrado con un balance altamente satisfactorio, bien ajeno a la posibilidad de ver interrumpido por ningún incidente el alegre disfrute de la cuantiosa fortuna que llevaba consigo.

Estaba en su mayor parte en joyas y para procurarse dinero fresco, empezó por vender en Marsella unos brillantes que le valieron 84. 000 francos, equitativamente distribuidos entre sus camaradas. No era Francia, sin embargo, lugar seguro en las circunstancias de Agapito, por lo que breves días después se trasladaba a Saint Nazaire de donde zarpaba, siempre con su acompañamiento, el 19 de noviembre, para Cuba , a bordo del “Mexique”.

García Atadell, hombre símbolo. Bilbao, Editora Nacional.

Debió ser en Saint Nazaire donde fue detectado por los informadores de Buñuel quien, aunque nunca lo reconoció con claridad, se movía con soltura por aquellos días a la sombra de Otto Katz, el lugarteniente de Münzemberg. Tal vez Agapito se percató de la vigilancia que se cernía a su alrededor y fue entonces cuando hizo correr el bulo de su ejecución por agentes del Gobierno de la República Española. En cualquier caso embarco sin contratiempos. Las cartas parecían todavía jugar a su favor.

Un informador anónimo, un pasajero del “Mexique”, posiblemente inventado por los servicios de propaganda franquista, relataba en el libro de la Editora Nacional la rumbosa vida de Atadell en el barco. Aquello, más que una huida parecía un crucero de placer.

“Una verdadera orgía bordo.- Agapito García vivía a bordo como un príncipe. Su esplendidez no tenía límites. El dinero lo derramaba a raudales, -Camarero- decía -vengan licores para todos estos-. La bebida corría sin tasas. Las risotadas de los pasajeros ponían de tan buen humor a Agapito, que este repartía dinero entre algunos de aquellos, pagando con crecidas propinas a los camareros. Estos, cuando pasaba Agapito, le hacían objeto de las más cómicas reverencias. Su fama se extendió pronto por todos los rincones del buque. “¡Que hombre más esplendido!” decían.

Por iniciativa suya se formaban a veces fantásticas orgías. A bordo viajaban unas polacas que pronto hicieron amistad con Atadell. Este mandaba hacer música organizándose bailes que duraban hasta bien avanzada la noche. Los salones de tercera , cuando esto sucedía, se convertían en un alegre cabaret de Montmartre. El “acaudalado” viajero repetía estas fiestas con frecuencia. Cuando bebía más de la cuenta se le oía exclamar: -¡Bueno está el pueblo!-

Una noche, antes de llegar el buque a Santa Cruz de la Palma, Atadell dijo a todos los pasajeros de tercera clase que quisieron oírle: “Cuando el “Mexique” este próximo a la Habana, organizaremos la noche antes una gran fiesta criolla. Quiero que ustedes guarden un buen recuerdo mío”. Estas visitas de García Atadell al departamento de tercera clase solía hacerlas vestido de pantalón blanco, americana azul y gorra blanca. Parecía un “gentleman”. También usaba siempre colgados al cuello con una correa de cuero negro brillante, unos soberbios prismáticos”.

Debían ser estos los mismos prismáticos que lucía sobre su batín azul en las páginas del Madridgrado de Francisco Camba. Ahora , en vez de “pacos” o aviones, escrutaba incesantemente con ellos el horizonte desde la cubierta del barco.

Mexique

“Estando sentado en la popa del “Mexique” el mismo día que atracó en la isla de la Palma llegaron un Guardia Civil y un policía que detuvieron al declarante y a Penabad, y al rato, al ver a un falangista, o que parecía serlo, que viajaba también en el “Mexique”, preguntó al dicente y su compañero que les pasaba y al contestarle que estaban detenidos, dijo que debía ser una equivocación y entonces intercedió para que fuesen puestos en libertad, aunque cree que no sabía que el que hablaba era García Atadell . Que trascurrida como una hora o algo más volvieron a ser detenidos porque otro pasajero del “Mexique”, que estaba en tierra detenido, había identificado al que declara y a Penabad”

Testimonio de las declaraciones prestadas en la causa nº 717 de 1936 por Agapito García Atadell
Auditoría de Guerra. Sevilla.
AHN-FFCC-CG

Sobre Rafael Rafart, que así se llamaba el pasajero detenido en tierra al que hace referencia Atadell, el autor del libro “Hombre Símbolo” nos cuenta que era un antiguo periodista del “Diario de Madrid” , (seguramente equivocó el nombre de la cabecera y se refiera al Heraldo). También nos aclara el papel decisivo que desempeñó en su detención.

“Al verse denunciado y detenido, Rafart reaccionó violentamente. El sujeto penable no era él, que al fin y al cabo se había limitado a declarase neutro en la gran contienda nacional, intentando marchar a Cuba en cuanto había podido, sino aquel caballero de gruesas gafas y pasaporte cubano… ese había sido uno de los más activos elementos del Frente Popular español. La policía volvió sobre sus pasos y sin soltar a Rafart procedió también a la detención de García Atadell. En el barco hubo como es de rigor el consiguiente revuelo. Se trataba del pasajero más conspicuo por su buen porte y sus generosidades. El único que no se alteró fue Agapito. Impasible, se quitó sus gruesas gafas, las limpió, se las guardó y sin denotar la menor emoción en su semblante ni decir una palabra, acompañó con gesto risueño a los agentes. Al ir a tomar la pasarela para saltar a tierra pareció darse cuenta de la expectación que producía su paso y volviéndose con ademán tranquilo dijo:

-No se preocupen señores. Un pequeño error que inmediatamente quedará en claro.

Ante el comisario exhibió sus papeles. Mientras eran examinados, entro en tromba Ricord (En los papeles policiales este falangista aparece como Vivó ) y con su autoridad de persona de confianza, oficialmente encargada de vigilar a los elementos sospechosos del viaje, encareció la libertad inmediata del detenido. Se trataba de una persona honorable de quien el respondía plenamente. Un súbdito extranjero. Le conocía hacia tiempo. La denuncia de Rafart era una absurda patraña para tratar de salvarse, desprovista de cualquier fundamento. Las seguridades de Ricord (Vivó) hicieron mella y con toda clase de explicaciones fue autorizado para volver a bordo.

-Ya estoy aquí señores. Como ven, la cosa ha sido rápida. Una confusión explicable por las circunstancias que pasa esta gente.

Y con su ademán imperturbable pasó a su camarote.

Dentro de las humanas previsiones, parecía definitivamente decidida la escapatoria de García Atadell. Ningún acontecimiento posible en la realidad –fuera de las fantasías de la novela o del cine para lograr exactamente en el último momento el triunfo del bueno o el castigo del malo- parecía poder determinar ya la detención de Agapito antes de los breves minutos que faltaban para la salida del barco. Pero el hecho extraordinario se produjo con todos los caracteres de las cosas predeterminadas por una voluntad superior.

No fue un hecho fácil de explicar normalmente. Ocurrió que uno de los agentes de la policía tuvo un extraño presentimiento y casi sin darse cuenta de la razón de sus actos siguió a ese hombre acabado de libertar por el comisario con tantas explicaciones. Sin ser visto por él le siguió hasta su camarote, le atisbó desde el pasillo y le vio abrazar con tales muestras de entusiasmo a dos amigos, uno de ellos Ricord (Vivó) que su extraño presentimiento inicial se convirtió en una racional sospecha. Llevado de su impulso penetró en el camarote y procedió ala nueva detención de Atadell haciéndola extensiva a sus dos acompañantes, Ricord y Penabad.

Esta vez el comisario hiló más delgado y la verdadera personalidad de los detenidos, quedó establecida. La salida del barco no dio tiempo, sin embargo, a detener al resto del acompañamiento de Atadell, entre los que figuraba el perverso criminal Ortuño”.

En 1995 el juez jubilado José luis Sánchez Parodi publicaba sus memorias por entregas en el Diario de Avisos de Tenerife. No podía faltar en ellas el recuerdo de aquellos días. En algunos pasajes la emoción del magistrado se desbordaba:

“Maletas, cajas y baules repletos de la más dorada pedrería… Abundaban los diamantes, las esmeraldas, los zafiros, las perlas, los rubíes. Todas las riquezas de Olmuz, Golconda, y la China que cantara Ruben Darío.”

Hablaba del equipaje de Atadell.

  1. Sexto Empírico dice:

    Interesantismo, como todo lo anterior. Me pregunto que se habrá hecho con “Maletas, cajas y baules repletos de la más dorada pedrería… Abundaban los diamantes, las esmeraldas, los zafiros, las perlas, los rubíes. Todas las riquezas de Olmuz, Golconda, y la China que cantara Ruben Darío.” Nunca se sabe donde van a parar esas riquezas y siempre tengo la sensación que otros más hábiles que Atadell se beneficiaron de sus tesoros. Y por esa época, los más hábiles solían estar asociados con los que tenían el poder y los fusiles.

  2. Bremaneur dice:

    <>Burló a los sabuesos de Méndez y de paso salvó al comisario Lino y su familia, luego vació la caja de caudales de la checa de la calle de la Ese y abandonó inmediatamente Madrid junto a Ortuño y Penabad.<>Aquí está resumido Atadell, me temo, y lo confuso de la época. Las luchas de poder, la ideología pisoteada y dos gestos contradictorios sólo en apariencia: salvar a Lino y fugarse con el botín.

  3. el rufián melancólico dice:

    COMUNICADO DE LAS MILICIAS POPULARES DE INVESTIGACIÓNEl comité de control de estas milicias compuesto de representantes de los organismos políticos y sindicales que luchan contra el fascismo, pone en conocimiento de la opinión pública en general que , con la huida al extranjero del que fue jefe de la misma, García Atadell, en compañía de los agentes Luis Ortuño y Pedro Penabad, llevándose maletines de pertenencia colectiva, no quebranta en lo más mínimo el celo y la habilidad con que ha venido actuando hasta hoy, sino por el contrario, a las ordenes de la Junta de Defensa y Dirección General de Seguridad, centuplicarán su entusiasmo para exterminar al fascismo sin que ninguno de los camaradas que componen esta brigada pueda compartir las responsabilidad de los que cobardemente abandonan a sus compañeros en los momentos más críticos. En cualquier parte del mundo donde estos hombres pongan sus plantas llevarán el estigma de la traición. Mientras tanto, ¡Adelante todos!Madrid, 12 de noviembre de 1936. Por la brigada, Angel Pedrero, Antonio Albiach, Ovidio Barba, Fermín Blazquez y Pedro Ortega.

  4. el rufián melancólico dice:

    Sexto Empírico pone el dedo en la llaga. ¿Que fue de las maletas y su contenido? En los interrogatorios y declaraciones apenas se nombran y de esmeraldas, rubís, perlas y otras gemas, ni una palabra. Se diría que los policías y falangistas no tienen mucho interés en sacar el tema a la luz. Tal vez pensaron que lo mejor era destinar aquellos regalos llovidos del cielo a financiar su precaria economía de guerra y que mejor no dar cuenta a nadie del asunto, no fuera que alguno de los expropiados reclamara más adelante sus pertenencias.

  5. Bremaneur dice:

    Es muy posible que tengan razón, Sexto y Rufián. Habría que leer la prensa de Sevilla y comprobarlo. Otra posibilidad es que se utilizara el botín con fines propagandísticos (todo lo robado por las hordas rojas será restituido a sus legítimos dueños, etc., etc.)

  6. el rufián melancólico dice:

    Sobre el contenido de las maletas y un descubrimiento sorprendente..“Preguntado que origen tenían los brillantes y demás joyas, que el declarante vendió en Marsella, repartiendo su importe con Penabad y Ortuño, como así mismo las que llevaba Ortuño en su viaje, dijo: Que para hacer frente a los gastos del viaje, había sacado su señora del Banco Hispano Americano de Madrid la cantidad de treinta y cinco mil pesetas, pero al llegar a Marsella Luis Ortuño le dijo al declarante que tenía, por un registro por él efectuado, unos brillantes chispitas que quería vender, puesto que la peseta era escasamente cotizable en la ciudad francesa que se menciona. Si bien es posible que en la primera declaración se diga que el declarante los vendió, hace constar de una manera taxativa que fue el citado Ortuño el que se puso en contacto con uno de los interpretes del Hotel Moderno de Marsella y vendió dichos brillantes, según él en ochenta u ochenta y dos mil francos, con los cuales se hizo frente a los gastos del viaje, etc.Que el crucifijo que se le ha ocupado pertenece a la señora del declarante llamada Piedad Domínguez Díaz que se lo entregó unos minutos antes de desembarcar en Santa Cruz de la Palma y cuya señora fue doce años religiosa de Cristo en los coventos de dicho nombre en Vivero (Lugo), Granada, Villanueva del Duque y Villanueva de Córdoba de donde salió para contraer matrimonio con el dicente.”Declaración de Agapito García AtadellAuditoría Militar de SevillaAHN-FFCC-CG

  7. el rufián melancólico dice:

    Sobre Rafart y su inquina contra Atadell:“Preguntado si el declarante conocía con anterioridad al Movimiento a Manuel Rafart Rodríguez dijo que no lo conocía hasta el momento que fue detenido en santa Cruz de la Palma y trasladado a un centro de Falange española donde el dicente vio a dicho individuo, ignorando en absoluto su ideología, antecedentes y su conducta, y ni siquiera que viajaba en el Mexique; que el Rafart comunicó al declarante que había sido detenido por su brigada y que conocía al que hablaba por esa razón.”Declaración de Agapito García AtadellAuditoría Militar de SevillaAHN-FFCC-CG

  8. el rufián melancólico dice:

    Los interrogatorios se suceden día tras día. Todo se mezcla, le repiten a veces las mismas preguntas que el día anterior, le aprietan con detalles que Penabad va soltando por su cuenta, le buscan las cosquillas y aparecen las detenciones y crímenes de su brigada en los primeros días de la guerra, a continuación, sin ton ni son, vuelven al crucifijo de Piedad. También siguen apareciendo algunas joyas, que aunque no sean desdeñables, no tienen nada que ver con lo pregonado por el juez. “Que reconoce el crucifijo como de propiedad de su esposa, que se lo entregó en el Mexique al ser detenido el compareciente; que igualmente es de su propiedad el reloj y cadena de oro que se le exhibe, que el otro reloj de oro de bolsillo lo adquirió en Marsella para regalárselo a Penabad y la cadena y portamonedas donde estaba el reloj ignora a quien pertenecieran, así como tampoco es suyo el reloj de pulsera que se le presenta, ni el billete de 50 francos franceses. Que el declarante no se ha apropiado de ninguna alhaja ni objeto de valor procedente de los registros e incautaciones realizadas por la brigada de su mando.”Declaración de Agapito García AtadellAuditoría Militar de SevillaAHN-FFCC_CG

  9. el rufián melancólico dice:

    Sobre Vivó, al que los falangistas de la Editora Nacional, tal vez por preservarle o tal vez por todo lo contrario, cambiaron el nombre y lo bautizaron como Ricord.Preguntado por la intervención de un falangista apellidado Vivó en las detenciones que se efectuaron en la isla de la Palma, dice que lo conoció en el consulado de Cuba en Marsella a dicho Vivó con quien habló muy brevemente. Que la vez primera que fue detenido el que habla estaban también varias personas para identificar sus respectivas personalidades y estando el dicente y Penabad en el despacho del comisario del buque llegó Vivó y al decirle aquellos que estaban detenidos, los sacó de dicho despacho y acercándose a la policía que practicaba la detención les dijo que eran amigos suyos el dicente y Penabad y que la detención de los mismos obedecía a una equivocación, ignorando el dicente el fundamento que tuviera el Vivó para invocar tal amistad.”

  10. Astrónomo dice:

    Excelente recopilación de noticias, Rufián. Ya sólo nos falta la descripción del encarcelamiento y muerte de Agapito, que, como se dice en el argot de los delincuentes, al final “se derrotó”. Algunas cábalas sin fundamento sobre el botín de AgapitoImagino que el tesoro incautado valió cien años de perdón a algunos elementos canarios, que cabe suponer lo dedicarían a su causa. Pues de haber acompañado el dinero y las joyas al preso en su viaje hasta Sevilla, la noticia hubiera trascendido. Y la propaganda de Queipo no hubiera dejado de vocearlo a los cuatro vientos. Pero nunca se sabe: Queipo era muy ladino y muy cabrito y tenía a Sevilla amordazada. De haberse hecho con el botín, hubiera cuidado de que en Burgos nadie se enterase. Franco, a quien detestaba, era capaz de pedirle su entrega…Un breve excurso sobre otras memorias desaparecidas de un general sublevado Lo cuenta Pedro Sáinz Rodríguez, el ex ministro de Franco que se gastó en Lisboa una fortuna en libros antiguos de mística española y en putas. En Roma, adonde envió Franco a Queipo para acompañar a los italianos del Corpo Truppe Volontarie (y quitárselo de encima), éste dejó a don Pedro leer en su hotel unas memorias de explosivo contenido. Es la única referencia que conozco sobre este escrito. Dada la enemiga que Franco y Queipo se profesaban, lo más probable es que se tratase de una ristra de injurias y trapos sucios. Es cosa sabida que Queipo llamaba al Caudillo “Paca la culona”.Y antes de retirarme, un chascarrillo algo guarro Mi llorada amiga A., pariente de Queipo, me contaba una historia que corría entre sus descendientes. En sus tiempos de academia militar, este modelo de aristócratas se corría con sus conmilitones unas juergas peculiares: compraba un par de salchichones para dárselos como premio a la más grosera y salaz de las pobres peripatéticas hambrientas que les amenizaban la velada. Hasta mañana, señores.

  11. el rufián melancólico dice:

    Puestos a especular: ¿Y si tal botín de alhajas no existiera? Si fuera tan solo un bulo, muy eficaz en términos de propaganda, que creció hasta el delirio que traducen las palabras del juez. O ¿Y si la parte del león viajaba en manos de Ortuño, o entre las prendas de las mujeres que se quedaron en el barco? Nunca lo sabremos, pero lo que está claro es que lo del abultado equipaje era mentira. Escuchemos a Rafael Bonmatí, empleado de la Subdelegación Militar Marina de Santa Pola, en su comparecencia del 30 de octubre de 1940 ante el Juez Militar de la Comandancia de Santander.“Cuando llegó García Atadell a Santa Pola no recuerda haberle visto nunca en la Subdelegación Marítima. Únicamente sabe que concurría al casino de la localidad y al Hotel Miramar en donde se entrevistaba, o donde al menos acudía, el Subdelegado Marítimo Sr. Norte. Hizo el declarante cinco o seis viajes de la índole expresada con el citado Penabad y con García Atadell sin que comprendiese el objeto de los mismos, que no fuese una excursión de recreo. Primeramente los hicieron en la canoa de los prácticos de Santa Pola y posteriormente en una canoa con camareta traída de alicante y sabe, que en paseos marítimos a los que el declarante no asistió, han navegado rumbo al norte, como hacia Alicante, pero en los por él efectuados fueron desde la isla de Tabarca o freu de Santa Pola hasta Guardamar, sin que durante ellos ni fuera de ellos tuviese conversación alguna con García Atadell, puesto que las ordenes recibidas del Subdelegado Sr. Norte habían sido de que se pusiesen a las ordenes de Penabad y cuando ha sido requerido por el mismo para llevarlos a un barco de guerra extranjero fondeado en la bahía de Alicante, según cree de nacionalidad argentina, se limitó a cumplirla puesto que así se lo habían ordenado e ignoraba cuales eran los fines de la visita a aquella hora, como así mismo si se trataba de una evasión.El día de la evasión de Atadell prestaba servicio de vigilancia en el muelle al objeto de impedir la fuga de personas sospechosas (…)A las once o doce de la noche se personaron en el muelle de Santa Pola por orden de Penabad, quien en aquel momento estaba cenando en el hotel Miramar, para que preparasen el bote de prácticos para salir , efectuándolo el declarante, provisionándola de gasolina en la creencia de que podrían dar uno de sus paseos habituales. A poco llegaron al muelle el citado Penabad, García Atadell , otro individuo apellidado Ortuño, con dos mujeres y dos niños, acompañados del práctico de Santa Pola.Traían por todo equipaje dos maletines y una cartera que García Atadell llevaba bajo el brazo. Se hicieron a la mar llevando el timón el práctico y el declarante se limitó a acompañarles como proel, puesto que estaba por instrucciones del Subdelegado Marítimo a las ordenes de ellos, sin que supiera cual era el objeto de la salida, hasta que abarloando al costado del citado barco extranjero, cuyo nombre ignora, embarcaron todos a excepción del práctico, un botero y el declarante, que regresaron a Santa Pola y al despedirse del práctico le dijeron: “Hasta mañana que nos veremos en Alicante”. Al día siguiente el Subdelegado Sr. Norte que no solía preguntar nuca por los viajes que hacían con García Atadell le preguntó al declarante que viaje habían hecho la noche anterior, contándole el declarante lo que habían hecho, a lo cual el Subdelegado no hizo comentario alguno.Desde la fecha del viaje último a bordo del barco de guerra no ha vuelto a saber nada más ni de García Atadell, ni de Penabad, ni de ninguno de los que fueron a bordo.”Declaración de Antonio Bonmatí RodriguezRamo separado nº40, Checa de García Atadell.AHN-FFCC-CG

  12. Anonymous dice:

    En la isla afortunada de la Palma se habló mucho después de la guerra del tesoro de Atadell y corría la voz en ciertos cafés de que algunos de los implicados en su captura, no de decían nuca nombres, se lo habían apropiado. Otros decían que aquello del tesoro era una patraña. Se conoce el apellido del jefe de falange que subió al barco a detener a aquel hombre desgraciado. Mur Blanco. El juez Parodi, perdónenme, era un iluso.

  13. Bremaneur dice:

    Gracias, Anónimo. Creo que este < HREF=”http://historicalsociety.blogspot.com/2006/12/la-captura-de-garca-atadell.html&#8221; REL=”nofollow”>link<> lo puse en la primera entrada. Ahí aparece Mur Blanco.

  14. el rufián melancólico dice:

    Pierre Mac OrlanEL CANTO DE LA TRIPULACIÓNNovela completa: El cuaderno del pirata. La bailarina cubana. Escuela de verdugos. Un tesoro que se esfuma… ¿Novela de aventuras? ¿Relato humorístico? ¿Lección de filosofía?… Todo ello se encuentra en esta obra.Se diría que habla de Atadell.

  15. Bremaneur dice:

    Rufián, los de la Editora Nacional no le cambian el nombre a Ricord. Dan los dos:“Por de pronto en La Coruña, todo se deslizó como una seda. Atadell, había hecho muchas nuevas amistades a bordo y encargó a una de ellas que descendiese a otear el horizonte para traerle noticias. Se llamaba el comisionado Ernesto Ricord, aunque a bordo usaba el nombre de Vivó. Una de las peculiaridades de ese pasaje del «Mexique» es que allí nadie viajaba con su nombre. Un verdadero carnaval.”

  16. Aquitania dice:

    Brema, acuso recibo de sus Küsse enviados por delegación de competencias.Rufián, Brema, que tengan unas muy felices vacaciones y que el 2009 sea especialmente bueno. Por mi parte, espero volver a tener la ocasión (¡quién sabe cuando o donde!) de poder compartir una cervecita o un cafelito con cualquiera de los dos o con ambos, lo que sería un lujo (ustedes con su tertulia y yo de libreoyente).

  17. Luis E. Parés dice:

    Por fin puedo unirme a la fiesta, así que me enfundo la servilleta de seda para taparme los lamparones de mi camiseta de tirantes. Bremaneur dijo que en las “Conversaciones con Buñuel” de Max Aub (libro absolutamente vital para entender eso que ahora se llama pomposamente “La edad de Plata”, y que nunca ha sido reeditado…¡cuando aprenderemos!) se hablaba de García Atadell. No sé si Brema copió lo que decía o no, no lo recuerdo, el caso es que yo no he encontrado referencia alguna a nuestro amigo en el libro. Sin embargo sí que he encontrado son referencias a Muzenberg y a Otto Katz (página 82 a 84). Puede que sean interesantes para nuestro querido Rufián. Por cierto, que hojeando el libro de Aub me he encontrado con una dedicatoria de una novia que me ha hecho enrojecer de nostalgia. Qué bonito cuando después del amor no quedan rencores sino libros.Seguramente mi post no tenga ningún interés. En el fondo sólo quería saludar.

  18. Bremaneur dice:

    No sea modesto, don Luis. Le paso por correo las páginas donde se habla de Atadell. Hágame el favor de mirar quién es el que habla de él, que tengo cortado el pdf y me faltan las primeras líneas.

  19. Bremaneur dice:

    Aquitania, luego le mando un correo. Felices fiestas. Creo que nos veremos antes de lo que piensa.

  20. Luis E. Parés dice:

    Pues Bremaneur, el que mezcla churras cenetistas con merinas garcíaatadellianas es Ricardo Muñoz Suay.

  21. Luis E. Parés dice:

    -Después de mi conocimiento con él en el tren, años más tarde, en México, creo yo recordarlo, si no cuando la época del sesenta, primera vez que viene a España, o en el rodaje de Viridiana, en el sesenta y uno, Luis llega a decirme a mí que es que estáen contra de todos aquellos que en la guerra eran maleantes habían cometido crímenes, etcétera. En un momento de la argumentación sobre esta base, me dice que desde la Embajada élenvió un telegrama no firmado por él, sino firmado con un seudónimo, firmado por alguien, a las autoridades de Canarias, diciendo que en el barco tal, barco extranjero, iba García Atadell, que se había escapado de España e iba hacia América a refugiarse, y que, en efecto, entraron las autoridades franquistas eneste barco, detuvieron a García Atadell y lo ajusticiaron.-No olvides que estás hablando para gente que no sabe quiénera García Atadell.-El recuerdo de García Atadell, que no sé por qué en estemomento (luego tú me puedes rectificar) lo uno á Ramón J. Sender,¿verdad? porque creo que pertenecieron pertenecieron los dos a la Brigadad del Amanecer,¿, verdad? -Estás completamente equivocado pero es igual-¿Sender no estuvo en la Brigada del Amanecer?-No, no. La historiad de Sender es muy distinta. Sender pertenecíaentonces al Partido Comunista.-Y, en cambio, el otro pertenecía a la CNT. Era CNT, ¿no? García Atadell, a la FAI. Eran unas brigadas chequistas del amanecer, que tomaban Ia justicia por su mano y que cometieron muchos crímenes al comienzo, en los primeros meses de la guerra, hasta que las autoridades, Negrín, étcétera, tomaron el póder en sus manos. Este es el recuerdo que tengo de García Atadell. Esto no interesa. En julio de mil novecientos sesenta y cinco…(Ricardo Muñoz Suay a Max Aub en “Conversaciones con Buñuel”, pag 422)

  22. el rufián melancólico dice:

    Don Luis, un placer saludarle. El paso de Buñuel por la embajada de España en París debería ser mirado con lupa. Todavía hoy se discute si tenía entonces el carné del Partido. Con Max Aub por lo que se ve no se confesó en estos asuntos. Gracias Aquitania, yo también la deseo lo mejor para estas fiestas. Aquí, como verá, nos van dar las las uvas y quizás hasta los reyes con asuntos poco acordes para estas fechas. Gracias por la corrección Brema. De todas maneras, que raro que ni Vivó ni Rafart declaren en Causa General al terminar la guerra. ¿Que sería de ellos?

  23. Sexto Empirico dice:

    Es interesante la memoria selectiva de Muñoz Suay. Durante treinta y tantos años perteneció al PCE -desde la GC hasta finales de los sesenta en que lo expulsaron-. Se acuerda que Sender era del PCE en la época y corrige a Buñuel. Sin embargo no lo corrige cuando atribuye los crímenes al Atadell de la CNT, de la FAI.En cualquier caso, es un comentario de tercera mano. Max Aub escribe que Muñoz le dijo que Buñuel le había dicho…

  24. Bremaneur dice:

    Sexto Empírico, todo esto viene de un malentendido. Yo tenía unas fotocopias de ese libro con el fragmento sobre García Atadell, pero me faltaban unas páginas anteriores y no sabía quién era el que se montaba semejante carnaval en la cabeza.Don Luis, muchas gracias por copiar el texto. Al enviarle el archivo adjunto le he pedido que dijera aquí que fue Muñoz Suay quien dijo eso, no que tecleara todo el texto. Lamento haberle hecho trabajar tanto. Se habrá usted acordado de mis… en fin, que mis antepasados le mandan saludos desde allá donde se encuentren.

  25. Luis E. Parés dice:

    Brema, antes de recordar a sus antepasados, prefiero buscar atajos tecnológicos para trabajar menos. Y eso es lo que he hecho.

  26. Lola dice:

    Übrigends, … Alles Gute für Weihnachten und danke für dieses wunderbare Geschenk.Ich hätte mir keinen wertvolleren und interessantesten Blog für Weihnachten wünschen können. 🙂Lola

  27. Anonymous dice:

    Muchas gracias, Lola.No he entendido un pijo pero intuyo su buena disposición.

  28. el rufián melancólico dice:

    Una de las herramientas más eficaces utilizadas por Atadell en su practica chequista o “policial de nuevo cuño”, fueron los porteros de Madrid. Esta eficaz red de colaboradores, conocida antes de la guerra por su filiación ugetista, la dirigía desde la brigada un tal Baldomero Rosignol Maestro. El jefe del comité de porteros madrileños. La información y las denuncias que suministraba eran de vital importancia para Atadell. Nada de lo que sucedía en Madrid escapaba a su control y una gran parte de los éxitos de las “hazañas de retaguardia” de Atadell nacían de este comité. En algunas páginas de Foxá , Borrás o Barea, son inmortalizados en su faenar revolucionario y el gremio queda peor que malparado. Al acabar la guerra su “memorable” actuación los incluyó en la la estirpe maldita de “las tres Pes”: policías, políticos y porteros. Los que no tenían salvación.Baldomero Rosignol no la tuvo. Fue fusilado el 15 de abril de 1940 en el cementerio del Este de Madrid.

  29. Lola dice:

    Anónimo dijo… Muchas gracias, Lola.No he entendido un pijo pero intuyo su buena disposición.19 de diciembre de 2008 18:40********************************Estimado Anónimo, el mensaje era para Brema quien si lo entiende. No obstante, … Felices Fiestas también para Vd. 🙂

  30. Anonymous dice:

    En alemán, dice.

  31. Bremaneur dice:

    Herzlichen Dank, Lola!! Frohe Weihnachten und…GUTEN RUTSCH!!

  32. Bremaneur dice:

    ¿Alguien es capaz de reconocer este < HREF=”http://www.flickr.com/photos/25805225@N02/3122255806/&#8221; REL=”nofollow”>lema<>? Es posible que fuera de un grupo falangista, quizás del País Vasco.

  33. Reinhard dice:

    Apreciado Bremaneur:No reconozco ese lema, aunque sí al señor de la fotografía, a quien envío un cordial saludo desde esta su Biblioteca.

  34. Neguev and me dice:

    Digo como el anterior, No se el escudo ese que tiene pinta ahi. Pero el señor de la foto me resulta extrañamente familar y le doy la bienvenida si ha decidido quedarse por aquí 🙂

Origen: Desmemoria de García Atadell, Paracuellos y Amor Nuño (V) – Carta de batalla

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