Regeneración o Degeneración (la toma del poder por el Chavismo, tras un estado de corrupcion) – Agustín Vaquero

Regeneración o Degeneración - Agustín Vaquero

En estos días donde se mezclan las continuas noticias sobre la corrupción política y empresarial en España, la terrible situación de Venezuela y unas elecciones francesas dominadas por el populismo extremista que ha sumado el 41% de los votos en la primera vuelta de las elecciones presidenciales es llamativo el nexo de unión, a mi entender, entre las tres situaciones: la degeneración política.

Ahora que muchos hablan de la regeneración política en España pero ninguno la practica y donde el primer y único partido que daba ejemplo de ello, UPyD, no tiene representación parlamentaria, viene bien repasar acontecimientos pasados que nos deberían hacer reflexionar hacia donde nos encaminamos: ¿Regeneración o degeneración?

Venezuela es la prueba fehaciente de que la falta de regeneración real lleva al desprestigio de los partidos políticos y  a su vez  provoca la llegada del populismo

Venezuela es la prueba fehaciente de que la falta de regeneración real lleva al desprestigio de los partidos políticos y este, a su vez, provoca la llegada del populismo.  Ese proceso degenerativo es lo que permitió a un militar golpista alcanzar el poder de manera democrática para después convertir Venezuela en lo que es hoy: un país devastado económica y socialmente al borde de la guerra civil.  Y ese proceso es algo que se puede apreciar también, y cada vez con más nitidez, en países como Francia y España

Desde 1958 existía en Venezuela un bipartidismo con alternancia de poder entre Acción Democrática (AD) y Copei. Y hasta la reforma de la Constitución impulsada por Chávez en el año 2000 estaba vigente la Constitución de 1961 que establecía un mandato de 5 años e impedía la reelección inmediata de un Presidente evitando de esa manera la mayor tentación de los políticos: perpetuarse en el poder. Chávez acabó con todo eso. Pero ¿cómo llegó Chávez al poder?. Evidentemente existen muchos factores pero uno fundamental fue la degeneración del sistema político por la falta de regeneración real de los partidos tradicionales.

Fue un proceso progresivo que tuvo su punto de partida en las elecciones de 1983 donde Jaime Lusinchi (AD) obtiene el respaldo de más del 56% de los votos (3,7 millones) en unas elecciones con una participación de 87,75%, hecho que mostraba el grado de implicación de la ciudadanía en las cuestiones políticas. En ese mandato creció el malestar por la situación de crisis económica al tiempo que se produjeron diversos escándalos de corrupción que terminaron salpicando al Presidente. Ello no impidió que el candidato del partido de Lusinchi (Carlos Andrés Pérez) ganara en las elecciones de 1988 con el 52,9% de los votos (3,8 millones) y una participación del 81,9%. Estos resultados hacen que no haya autocrítica por parte de la clase política por los continuos casos de corrupción, lo que unido a la situación económica y el deterioro de la situación social empiezan a formar un coctel explosivo para el sistema político en su conjunto cuya primera señal de alarma son los fallidos golpes de estado de 1992. Y aunque Pérez se comprometió ante la opinión pública a corregir algunos aspectos de sus medidas la realidad es que en 1993 es destituido tras hallar indicios de corrupción.

En las siguientes elecciones de 1993 el ganador fue Rafael Caldera con el 30,46 % de los votos (1,7 millones) en unas elecciones muy reñidas donde otros 3 contrincantes obtuvieron entre un 23,60 % y un 21,95% de los votos y donde la participación ya descendió hasta 60%. En estas elecciones ya se muestra claramente un cambio en el mapa político que se caracteriza por la pérdida de hegemonía de los partidos AD y COPEI que pasaron de tener el 98% de votos en 1988 al 46% en 1993; porque, por primera vez en 50 años, cuatro candidatos habían tenido opciones de ser presidentes; por el hartazgo de la población frente a su clase política manifestada en el 40% de abstención; y por la aparición del populismo en un país que en los años anteriores había sufrido revueltas sociales y dos intentos de golpe de estado.

No fue Hugo Chávez el que inició el populismo sino Rafael Caldera con medidas como la suspensión de determinadas garantías constitucionales

Y es que no fue Hugo Chávez el que inició el populismo en Venezuela sino Rafael Caldera con medidas como la suspensión de determinadas garantías constitucionales, fundamentalmente las relacionadas con la propiedad privada y la libre actividad económica y el sobreseimiento de los cargos contra los militares responsables de los intentos golpistas, entre los que se encontraba Hugo Chávez.

La caída de los partidos tradicionales por su falta de regeneración, el crecimiento del rechazo popular a las medidas políticas y económicas y el movimiento populista iniciado por Caldera, dieron pie a Hugo Chávez para iniciar su propio movimiento cuyo proyecto político, sin propuestas pero con discurso, se basaba en la necesidad de convocar una Asamblea Nacional Constituyente. Así consigue ganar las elecciones de 1998 con el 56,20% de los votos y una participación del 63,45%. En estas elecciones se produce el derrumbe definitivo de AD y COPEI como partidos predominantes en Venezuela hasta el punto que semanas antes de las elecciones, los dos partidos retiraron su apoyo a sus respectivos candidatos para apoyar a Henrique Salas Römer, que se presentaba por un partido propio, y tratar de evitar así la victoria de Hugo Chávez. Salas obtuvo un 39,97% de votos (2,6 millones).

En el año 2000 dos militares exgolpistas sumaron el 97% de los votos válidos con una abstención del 44%. A esto quedaba reducida la democracia en Venezuela

Tras aprobar la Constitución de Venezuela de 1999 se convocan nuevos comicios para legitimar a todos los cargos de elección popular que se celebran el 30 de julio de 2000 con la ausencia de candidatos de los partidos tradicionales AD y COPEI por la debacle electoral de 1998 y donde solo se presentan 3 candidatos a Presidente. Hugo Chávez resulta reelegido con el 59,76 % de votos (3,7 millones) siendo su mayor adversario Francisco Arias Cárdenas (que también participó en el golpe de 1992) que obtuvo 2,7 millones (37,52%). Así, dos militares exgolpistas sumaron el 97% de los votos válidos con una abstención del 44%. A esto quedaba reducida la democracia en Venezuela. Esto me lleva a una reflexión que el consultor político José Luis Sanchís plantea en su libro “Ganar el Poder”: “Todo el mundo se lamenta de la elección de Chávez pero ¿hubiera sido mejor Arias Cárdenas?.”

Pero más preocupante fue si cabe la elección de los 165 diputados de la Asamblea Nacional porque hubo más votos no válidos que votos a favor del partido de Chávez. Con un censo de 11,7 millones, votaron algo más de 6,5 millones siendo válidos poco más de 4,4 millones. El partido de Chávez obtuvo 92 escaños con el 44,38% de votos válidos (1,9 millones) siendo el número de votos no válidos de 2,1 millones, y ello sin tener en cuenta que la abstención fue del 44%.

El sistema democrático se había desmoronado. La autocracia había llegado. Y todo porque los políticos no quisieron regenerarse infravalorando el hastío de la población y, a su vez, porque la mayoría de la población con derecho a voto (7,5 millones de venezolanos) eludió sus responsabilidades al pensar que su democracia estaba a salvo sin tener que hacer nada y no entender que si no tomas partido para cambiar las cosas otros lo harán por ti (1,9 millones de votantes de Hugo Chávez). El resto es historia y ya conocemos sus consecuencias.

Ahora piensen en el camino que lleva España: ¿Regeneración o degeneración?.

Origen: Regeneración o Degeneración – elasterisco.es – Opiniones y notas al margen

Un comentario en “Regeneración o Degeneración (la toma del poder por el Chavismo, tras un estado de corrupcion) – Agustín Vaquero

  1. NO SE SI LA VERDAD LES OFENDA PERO LO QUE USTED ESCRIBE ES PARTE DE LA VERDAD, DEBERIA ESCRIBIR LA VERDAD COMPLETA ASI : para después convertir a Venezuela en lo que es hoy: un país devastado económica y socialmente al borde de la guerra civil financiado por NARCOAMERICA Y POR VENDEPATRIAS EXTRANJEROS APOYADOS POR LA PRENSA VENDIDA, MEDIOS DE “COMUNICACION CORROMPIDOS, CORRUPTOS QUE EXTIENDEN LA MANO PARA RECIBIR DINERO DEL MEJOR POSTOR ,UNA MINORIA RAPAZ DE VENEZOLANOS , MERCENARIOS COLOMBIANOS Y TERRORISTAS EXTRANJEROS pagados por los patrones de lopes, capriles y otros comerciantes empresarios que desaen aprpoiarse de los recursos renovables y no renovables de los venezolanos.
    Por Agustín Vaquero
    21 Mayo, 2017

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