“Una lengua, una nación” de la invención lingüística a la “pan catalanización” – Verdades Ofenden / El correo de Madrid

Junto a la aparición en el romanticismo de los nacionalismos que desembocaron en la reunificación de Alemana e Italia (Bismark, Garibaldi) se configura la  justificación filosófica que dará identidad a naciónes de nuevo cuño, empleando elementos étnico-lingüísticos que sustentan su base ideológica; folklore, lengua y rasgos raciales.

El elemento primordial de esta teoría nacionalista se basa en el lenguaje, la herramienta humana de  representación mental. En una peripecia ideológica que transita del idealismo lingüístico al nacionalismo lingüístico, los filósofos germanos Johann Gottfried Herder y Wilhem von Humboldt elaboran las bases políticas para la personalidad de un pueblo diferenciado, llave en la conformación de una nueva nación, conceptos que el filosofo alemán J. G. Fichte propondrá (como Gramsci) fomentar desde la educacion y que sustentara ideologías posteriores como la del partido N.S.D.A.P. (NAZI) en su legislación e imposición del ideal supremacista ario (Carl Schmitt, leyes de Nuremberg – “una lengua, una nación” – jurista inventor del “derecho a decidir”).

El problema de una nueva nación radica en la existencia o no de una lengua dotada de diccionario y gramática, algo que hasta el siglo XX el catalán no poseía.

El incipiente nacionalismo catalanista que surge tras los juegos florales y la mancomunidad asume dos elementos:

a) La nación ha de basarse en la afirmación de la lengua frente al lenguaje o lengua materna.

b) La lengua constituye la base para la afirmación de la realidad de los pueblos (Volk) lease: quien hace el pueblo es el idioma, no el individuo. Es el “Ein Volk” del NSDAP.

Las analogías del pan catalanismo  con los totalitarismos fascistas de principios del siglo XX son manifiestas, no solo por los usos y vestimentas de sus camisas pardas “Escamots” o los artículos racial-supremacistas que escribe el último “títere” de la generalidad Torra, sino también los de sus predecesores  (Prat de la Riba, Daniel Cardona, Jose y Miquel Badia, Batista i Roca, Jose Dencàs, Heribert Barrera, Jorge Pujol, etc..) quienes consideran a los españoles como infrahombres. Las propuestas de acuerdos con los NAZIS que desde “Nosaltres Sols” o “ERC” se produjeron en los años 30 – “Fonaments científics del racism –  Quaderns del Separatisme” – son demoledoras.

Pero volvamos al problema esencial; una lengua una nación:

Con la incorporación a Aragon de los territorios que el nacionalismo llama “la Cataluña norte” en 1.258 tras el tratado de Corbeil por Luis X de Francia y Jaime I de Aragon (y no corona catalano aragonesa, invento del destructor de documentos y archivero Bofarull) se incorporan los condados conocidos como “Marca hispánica” – de nombre demoledor – cuya lengua franca es el Llemosi, Occitano o lengua de Oc y en cuyos caracteres el rey Jaime (nacido en Montpensier) dictó sus memorias “Llibre dels feyts”. De hecho, hasta principios del siglo XX muchos textos en “literatura catalana” proclaman con normalidad escribir en Llemosi o Barceloni, nombres desterrados por los nacionalistas.

La creación de los inexistentes  diccionarios y gramáticas catalanas que diesen entidad oficial de lengua al habla, hubiese sido un arduo trabajo de no ser por Pompeyo Fabra, quien lo resolvió ágilmente y que hoy, con dinero público e imitando su mismo método, están acometiendo las actuales autonomias: construir diccionarios “ad-hoc” del Cántabro, del extremeño, del andaluz, del asturiano, etc.. hasta dotar de lengua etnico-oficial a cada autonomía.

La proeza lingüística del químico Pompeyo Fabra se baso en el expolio sistemático de los diccionarios y gramáticas pre existentes del valenciano, mallorquín y menorquín, creando el mismo refrito lingüístico que hoy acometen las autonomías, realizado años antes por el vascon Sabino Arana, unificando dialectos del vascuence e inventando términos como eusquera, euscadi, o “eusquera batua” desde el Dogon africano heredado de Mali y traído por Aníbal. Así, el refrito lingüístico conocido como “catalán estándar” hoy ya se impone en Baleares, Valencia y Aragón para sostener su visión del “Anschluss o Lebensraum” – la tierra vital.

Terminado el expolio lingüístico, la idea de “los paisos catalanes” esa nueva realidad supremacista (Ein Volk, Ein Reich – una tierra una nación) avanza a pasos agigantados gracias a la impagable cooperación del Partido Popular, quien ha desterrado también el Español en Galicia de todas las páginas webs oficiales del gobierno autonómico y la enseñanza pública.

El primer presidente autonómico de las baleares, Cañellas, desprecio su propia lengua para imponer en el estatuto de autonomía el catalán estándar de Pompeyo Fabra como lengua oficial, cuya unidad lingüística defienden partidos como Compromis en Valencia, o Ciudadanos (Pericay), el Partido Popular, ERC y ARRAN en Baleares. Solo los militantes de ACTUA en alianza con VOX se oponen a este atropello cultural.

Se debe detener esa imposición lingüística que expolia las raíces isleñas hacia un proyecto político invasor, desnaturalizando las esencias autóctonas para asimilar el territorio a la idea racista del Nazionalismo-Cat que ya capta votos y adeptos en el archipiélago a costa de alienar su lengua, su cultura insular y las bases de su prosperidad: sus raíces históricas de hispanidad balear.

Es urgente crear un simposio de lingüistas de baleares para normalizar  las lenguas locales y detener esta invasión. Los naturales de baleares no eran mudos antes de llegar el rey Jaime I, hablaban sus lenguas vernáculas como el Mallorqui romani. Aquel buen rey tampoco trajo ninguna idea de pan catalanidad ni de imposición lingüística. Además de hablar castellano, latín y Llemosi, se sentía y reivindicaba como Español, una de cuyas frases históricas destruye todo el pancatalanismo supremacista e invasor actual.

“Barones, ya podemos marcharnos, pues hoy, al menos, hemos dejado en buen lugar el honor de toda España” 

Jaime I, rey Aragón, de Valencia y de Mallorca, conde de Barcelona, conde de Urgel y señor de Montpellier.

2º Concilio de lyon, 1.274

@Verdadesofenden

Fuente

esta web esta abierta al debate, no al insulto, estos seran borrados y sus autores baneados.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s