Claude G. Bowers, el embajador de los EE.UU. en España desde 1933 a 1939 “amigo” de Stalin y el Frente Popular

Durante la Guerra Civil Española hubo personajes que demostraron su acción humanitaria o su espíritu de denuncia contra los crímenes de los cuales fueron testigos. Dentro del campo diplomático la mayoría de los representantes extranjeros en Madrid y otras partes de España, dieron esa muestra de un profundo sentido de humanidad al dar asilo a miles de españoles quienes corrieron peligro de muerte en las zonas controladas por las milicias del Frente Popular.

Lamentablemente hubo otros que no estuvieron a las alturas del cargo que ostentaban. Ese fue el caso de personajes como Claude G. Bowers, el embajador de los EE.UU. en España desde 1933 a 1939.

Un personaje nefasto, típico “progre caviar” como les decimos aquí o “radical chic” en su tierra USA. Siendo Embajador y debiendo enviar informes confiables a su Gobierno, terminó demostrando en su libro de memorias su descarada postura partidista a favor de la II República Española, aunque siendo más honestos, hacia el criminal, golpista y marxista Frente Popular al servicio de Stalin y del Komitern.

Llegó a decir la tremenda falacia de que al líder de la Falange Española José Antonio, el Gobierno Republicano lo había arrestado en marzo de 1936 para protegerlo. Pues que buena protección le dieron porque terminó salvajemente fusilado meses después de su arresto por un piquete de anarquistas y guardias de asalto en noviembre de ese año, con publico de alicante y disparándole salvas a las piernas para torturarle en su agonía.

No solo eso, minimizó la violencia política y los actos de vandalismo contra las miles de iglesias, curas, seglares, fieles y prelados, o las sedes partidarias de la derecha,

Jamas mencionó la violencia revolucionaria desatada en Asturias en octubre de 1934. Vendía que los detenidos en la Cárcel Modelo de Madrid a inicios de la guerra civil eran bien tratados y recibían asistencia espiritual (claro, pero de los curas también detenidos por el solo hecho de serlo) pero no mencionó jamas que en agosto de 1936 la prisión quedó en manos de las milicias anarco comunistas quienes les robaron, torturaron y comenzaron con los paseos y las sacas hacia las ejecuciones de prisioneros en Paracuellos y Aravaca.

Nunca informo de los saqueos, expropiación de residencias y vehículos de cualquiera de ser sospechoso de apoyar al bando franquista, y solo a regañadientes admite la matanza de Paracuellos del Jarama, aunque gran parte de la información que da se debe más a la radio y a las publicaciones de los diarios republicanos (censurados y con las noticias manipuladas) a tal punto de dar por verídicas las versiones de que los miembros del POUM eran en realidad agentes de la quinta columna de Franco.

Minimizo las victorias de los franquistas y los crímenes republicanos pero exagerando las victorias de los rojos y poniendo en mayúsculas los crímenes de los franquistas.

Tendencioso y partidista hasta la arcada, a tal grado llego que termina criticando la labor humanitaria de sus demás colegas diplomáticos acusándolos por dar asilo a los perseguidos en zona republicana, a quienes calificaba de ser todos fascistas y espías de Franco, omitiendo la numerosa cantidad de mujeres y niños que gracias a los esfuerzos de esos diplomáticos lograron salvar la vida.

Llegó a tal punto su defensa de la II República Española, que negó a admitir la poderosa influencia que a plena vista se daba por el Partido Comunista Español sobre el gobierno republicano con ayuda de la URSS controlando al comisariado y buena parte del ejército.

Incluso llegó a decir que se mataron a algunos sacerdotes y a ninguna monja. Por cierto, apenas estuvo en algunas zonas del Norte de España ayudando a evacuar a ciudadanos norteamericanos, así como alguna breve estancia en Barcelona mas no en Madrid.

En lo que duró la guerra civil en España se pasó la mayor parte del tiempo en territorio francés entre Hendaya y San Juan de Luz.

Que mala selección como jefe de la misión diplomática escogió Franklin D. Roosevelt para España, y lo peor de todo es que se creyó sus mentiras.

Una cosa más, ¿no les parece sospechosa la última foto de él con el puño en alto durante una convención demócrata en 1928?

esta web esta abierta al debate, no al insulto, estos seran borrados y sus autores baneados.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s