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La diáspora, las causas. Texto de Eugenio Narbaiza – No me resigno / Blog de Carmen Álvarez Vela

Por @eugenionarbaiza

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La semana pasada, iniciamos una serie capitular dedicada a la Diáspora Vasca causada por la existencia de la banda terrorista ETA y a la hegemonía del nacionalismo en el poder desde que se instaurara la democracia en España. Esta diáspora tenía dos causas o motivos fundamentales, el económico, dado que la banda asesina utilizó al empresariado vasco y a los profesionales como método de su financiación, estableciendo el conocido como impuesto revolucionario y el político, haciendo que aquellas personas que no tuvieran un sentimiento nacionalista vasco, sintieran un miedo escénico y a su vez fueran objeto de una muerte social que les obligara a abandonar la comunidad autónoma vasca como residencia habitual.

Alrededor del fallecimiento del general Franco, unos pocos años antes e inmediatamente después, en el País Vasco, numerosos empresarios, pequeños, grandes y profesionales de cualquier sector que tuvieran un claro éxito profesional, comenzaron a recibir peticiones de dinero de la banda terrorista, mediante lo que posteriormente se conocería como impuesto revolucionario. Estas peticiones, venían acompañadas de distintos actos de coacción personal, como llamadas telefónicas a horas intempestivas, cartas amenazantes que se dirigían al domicilio personal y determinados mensajes enviados de manera personal hacia el empresario o profesional, que en muchos de los casos, le hacían pagar la cantidad solicitada o marcharse del día a la noche del País Vasco hacia otro destino, sin que nadie tuviera conocimiento del mismo, salvo la familia muy directa.

Estas amenazas recibidas por los empresarios para lograr la financiación de la banda terrorista Eta y de sus aledaños, estaban bien calculadas por el entorno etarra, puesto que en muchas ocasiones, gracias a sus informantes, conocían perfectamente cual era la economía del extorsionado en cuestión, hasta el punto en el que se dieron casos en los que cuando el empresario decidía pagar, para lo cual solía acudir a determinados lugares del sur de Francia, se encontraba con que los etarras, tenían copias casi al día de sus extractos bancarios, razón por la que no podían llegar a regatear la cantidad solicitada .Para quien no pagaba o se negara abiertamente a hacerlo, le esperaba un grado de coacciones, que iba subiendo lenta pero constantemente, en donde se alternaban las llamadas telefónicas en donde se le amenazaba con asesinarle o secuestrarle a él o a algún miembro de su familia, o con causar daños materiales en la empresa. Se dieron también casos, en los que le colocaban al extorsionado, gatos muertos en las puertas de su casa o pequeños ataúdes para advertirle de lo que le podía pasar. En este sentido, el caso más significativo fue el del directivo de una empresa de máquinas de coser, quien después de ser secuestrado, apareció asesinado en el Alto de Azcárate en Guipúzcoa, con evidentes signos de haber sido torturado, teniendo en cuenta que apareció parte de su cuerpo atado a una bolsa de plástico, llena de sus propios excrementos. A partir de ese momento, fueron muchos los empresarios y profesionales que abandonaron cualquier signo de ostentación en sus vidas en el País Vasco, cambiando sus flamantes Dodge Dart y Peugeot, coches de lujo de la época, por vehículos utilitarios que no dieran lugar a llamar la atención, para posteriormente, marcharse de su pueblo y de su tierra vasca, hacia otros lugares de España, bien trasladando su empresa o bien abandonándola a su suerte.

En cuanto a la diáspora política se refiere, tanto el nacionalismo como el entorno etarra, desde antes del inicio de la democracia, hicieron que aquellas personas que no fueran cercanas o simpatizantes a su ideología, se sintieran marginados y que de una u otra manera, sufrieran una muerte social, hasta el punto que por razones de higiene mental y de convivencia familiar, decidían marcharse a vivir fuera con todo lo que ello suponía. Yo mismo vi sufrir una circunstancia de estas a mi padre, quien por razones profesionales, residía fuera de nuestro pueblo de origen, pero con la particularidad que regresábamos al mismo tanto en Navidades como en otras fechas significativas-En unas navidades, nada más llegar al pueblo, mi padre acudió a un homenaje al gobernador militar de la provincia, invitado por compañeros de las milicias universitarias. Al día siguiente, yo apenas tenía 12 años, íbamos por una calle del pueblo mi padre y yo. En ese momento, se acercó una persona que conocíamos de toda la vida y recriminándole su asistencia a la cena, le aconsejó a mi padre marcharse del pueblo y no regresar jamás, puesto que de lo contrario, podría saltar por los aires con su coche tanto él como toda la familia. Al poco tiempo, mi padre vendió todas sus posesiones en el pueblo y jamás regresamos de vacaciones al mismo.

Habría que analizar cuál era el sentimiento de estos empresarios o profesionales que recibían las amenazas de ETA y su entorno, pero como ya hemos advertido al principio, estos artículos son de carácter capitular, razón por la que lo haremos en profundidad, la semana que viene.

La diáspora III, las causas.

Después de contar qué es la Diáspora Vasca, las razones que originaron la misma a causa de la banda terrorista Eta y el nacionalismo, en esta tercera entrega, intentaremos profundizar sobre las consecuencias que sufrieron, quienes por las razones ya conocidas, tuvieron que abandonar su residencia en tierras vascas, para instalarse en otros lugares de la península, empezando una nueva vida, que en algunos casos, les obligaba a partir de cero, mientras que en otros, continuaban su labor empresarial o profesional, en el caso de que no hubieran perdido su puesto de trabajo

La primera dificultad con la que se encontraban estos vascos exiliados, era la de adaptación al medio, aunque en muchos casos, ya conocían el lugar elegido, teniendo en cuenta que o bien era su segunda residencia o lo habían visitado en numerosas ocasiones. Durante el inicio de su estancia, intentaban pasar desapercibidos y mantenían sus “vicios de seguridad”, mirando cada momento debajo de su coche, intentando que el correo estuviera controlado, no desayunando siempre en el mismo sitio o no situándose jamás cerca de la puerta de un establecimiento de hostelería, cuando salían a tomar algo. Procuraban que su nueva residencia, apenas fuera conocida en su lugar de origen por los familiares directos, no tocando en muchas ocasiones su empadronamiento en su lugar de nacimiento, aunque poco a poco, dadas las circunstancias del devenir diario, se integraban en su nuevo hogar con todos los derechos que precisaban, aunque mirando siempre de reojo, a no perder sus raíces vascas, con la ilusión de poder regresar algún día nuevamente a casa, aunque inicialmente, sentían un rechazo tremendo tanto a su tierra, como a todo lo que sucedía en ella.

Quizás, el aspecto más doloroso que han venido sufriendo estos vascos a lo largo de los años, haya sido precisamente el hecho de que durante todo ese tiempo, los atentados se iban sucediendo y que esa situación, les suponía un mazazo moral importante, pero a esto había que unir en ocasiones, la incomprensión de personas que desconocían la situación que habían vivido en el País Vasco, lo que empezaban a sufrir por una segunda causa, la necesidad de demostrar que ellos no eran como la mayor parte de la sociedad vasca, que miraba a otro lado, o que se callaba ante las muertes que se producían, de una manera cobarde e incomprensible.

Por otro lado, en la mayoría de los casos, apenas regresaban al País Vasco más que a visitas fugaces, puesto que resultaba un verdadero peligro, dado que se han producido algunos atentados de estos exiliados a  pocas horas de haber regresado a su pueblo para pasar apenas un par de días, como es el caso de José Larrañaga Arenas, Josetxiqui, quien estando exiliado en Logroño por haber sido del equipo de trabajo del ex ministro de Asuntos Exteriores y diputado por Guipúzcoa Marcelino Oreja Aguirre, apenas dos horas de volver a Azcoitia en 1981 para pasar la Nochevieja en familia, fue asesinado por un comando etarra, mientras que se encontraba chiquiteando con sus amigos, previo a la cena familiar de fin de año.

Con el paso del tiempo y a medida que se han producido acontecimientos que han dado lugar a que la banda asesina Eta dejara de matar, muchos de estos vascos, abrieron las esperanzas de un posible regreso a su tierra, si el clima mejoraba, pero lo cierto es que como todavía sigue la presión del nacionalismo y del abertzalismo en los pueblos, aunque no se nota tanto en las capitales, estos vascos no regresan  a su tierra, pero en el fondo de su alma y corazón, mantienen un reproche hacia los políticos, porque nadie se acuerda de ellos. En algunas ocasiones, cuando se han barajado las cifras del número de exiliados, difícil o imposible de cuantificar, pero se habla de unas trescientas mil personas que se han visto obligadas a marcharse fuera de su tierra, se dice que con ellos, el nacionalismo perdería el poder hegemónico que tiene desde el inicio de la democracia, puesto que se considera que sus votos, corresponderían a partidos de ámbito nacional, bien sea de la izquierda o de la derecha, pero lo cierto es que desde el gobierno, no se ha propiciado esta medida de intentar una vuelta de los exiliados ni mucho menos, intentar que ellos pudieran votar en el País Vasco, ya que en casi todos los casos, están empadronados en sus lugares de residencia, pero estarían encantados de volver a restituir sus derechos civiles en calidad de ciudadanos de su tierra natal.

Ahora, en estos momentos, las perspectivas de vuelta quedan prácticamente anuladas, debido a que el abertzalismo radical, nuevamente está siendo protagonista y está ejerciendo una presión fuerte, dura e incisiva en el interior de las provincias, sin que se vea que desde el gobierno, se tomen las medidas adecuadas para evitar estas situaciones, como por ejemplo lo que está pasando hoy mismo en Echarri Aranaz en Navarra, en donde se ha permitido que se celebre unas jornadas de “tiro al facha”.

¿Se puede imaginar el daño moral, psicológico y la tristeza que situaciones como esta generan a esos vascos exiliados? Con esta pregunta, acabo el capítulo de esta semana, para preparar otro pequeño relato y reflexión sobre LA DIÁSPORA VASCA A CAUSA DE ETA.

Diáspora vasca I:

https://carmenalvarezvela.wordpress.com/2017/07/20/la-diaspora-vasca-texto-de-eugenio-narbaiza-eugenionarbaiza/

Diáspora vasca II:

https://carmenalvarezvela.wordpress.com/2017/07/30/la-diaspora-ii-las-causas-texto-de-eugenio-narbaiza-eugenionarbaiza/

Diáspora vasca III:

DIÁSPORA VASCA III. La nueva vida. Texto de Eugenio Narbaiza @eugenionarbaiza – No me resigno. Blog de Carmen Álvarez Vela

La libertad se escribe con “N”

Ocurrió hace 3 semanas. Su padre no pudo más y se voló la tapa de los sesos. Yo, que me confieso cristiano, probablemente habría hecho igual. Ante el desabastecimiento del pais, sin productos básicos para subsistir ni el tratamiento adecuado a su diabetes, los médicos tuvieron que amputarle las piernas. Meses sin calmantes para paliar los dolores tras la operación le abocaron a tan grave decisión.

Su hijo me lo contaba desgarrado mientras organizamos remesas de ayuda burlando el bloqueo que secuestra – ROBA – un socorro a personas con apellidos, historia y sangre Española, prolongando la tortura de aquel pueblo. El pais con las 2ª reservas de petróleo del mundo se hunde sin libertad.

Deberíamos ser mas. Nuestra desmemoriada España olvido como aquellas gentes brindaron su generoso apoyo a aquellos españoles que tras nuestra guerra civil se exiliaron allí, sin preguntar al acogerlos por sus ideas ni su situación económica o social.

La falta de libertad que relata Escohotado en su “historia del comercio” que conté aquí es la culpable del horror Venezolano que viene de Cuba, “La perla del caribe” hoy convertida en el vertedero del semen que indeseables vomitan en la isla, abusando de la miseria de sus gentes, igualadas en la ruindad socialista.

Los últimos “igualitarios” marxistas, con nombres tan chirriantes como Monedero o Iglesias, les condenan al rejonazo de morir saqueados en su casa, por quienes llamándose demócratas, se enriquecen obscenamente, mientras venden al pueblo el “crece pelo” socialista de progreso e igualdad, esa prometida itaca marxista que jamas existió.

Los relatos de las torturas más ruines que los “igualitarios” les infringen se igualan a Mauthausen, las checas del Frente Popular o el gulag sovietico. Los detenidos son violados, les orinan y fuerzan a comer heces, golpean y torturan con electricidad arrestados bajo la ley militar aplicada ilegalmente a civiles, meses o años de presidio sin juicio.

Pero en Venezuela aún queda mucha esencia de España. Esa que alzada un 2 de mayo se dio la primera constitución, redactada por hombres como Bolivar junto a otros. Recordando como nuestros reyes nos traicionaron, Napoleón, preso en Sta Elena llego a decir: “Los españoles todos se comportaron como un solo hombre de honor”.

El honor y la libertad de los Venezolanos se defiende hoy como hizo Nacho ayer en Inglaterra, valiente ante el crimen que nace del islam, aliado y “sponsor” de quienes diseñaron el horror que acabo de relatar, esos demócratas de universidad que la tornaran tiranía tras llegar al poder, desde donde reprimirán tu libertad en defensa de su falsa igualdad.

Unos con el alfanje y otros con el gulag, ambos buscan la Sumisión. Y aunque valdría la “V” de Venezuela, de victoria y de “Verdadesofenden”, hoy más que nunca la palabra libertad empieza con “N”. La del coraje y el ejemplo de Nacho al que jamas voy a olvidar.

“En todas las generaciones siempre hay un grupo de idiotas que creen que el colectivismo igualitario fracasó porque no lo dirigieron ellos” Cepeda

El mito del terrorista “lobo solitario” – Julie Lenarz

En un mundo interconectado, los llamados yihadistas “lobo solitario” son casi siempre parte de un paquete letal. Y seguirán rondando a su presa, sin inmutarse, hasta que los reconocemos como tal.
Alrededor de las tres y media de la tarde el 24 de mayo de 2014, un hombre que llevaba una gorra de béisbol y armado con un rifle Kalashnikov y un arma de fuego irrumpieron en el museo judío en Bruselas y abrieron fuego. El ataque duró menos de 90 segundos, pero terminó con la vida de Emanuel y Miriam Riva, una pareja israelí en vacaciones de Tel Aviv, y una mujer francesa llamada Dominique Sabrier. Un hombre joven belga que trabajaba en el museo, Alexandre Strens, resultó gravemente herido y llevado al hospital, donde murió el 6 de junio.

El sospechoso, Mehdi Nemmouche, de 29 años de edad y nacionalidad francesa de origen argelino, fue detenido seis días después en Marsella después de una cacería humana en todo el continente. Fiscal adjunto francés Ine Van Wymersch dijo en ese momento que el autor “probablemente actuó solo, estaba armado y bien preparado.” Su evaluación fue compartida rápidamente a través de los medios de comunicación internacionales y Nemmouche fue clasificado como un llamado “lobo solitario” – un individuo que actúa solo y lleva a cabo un acto de terror independiente de cualquier grupo llamado.

Sin embargo, era otra cosa que un “lobo solitario”. Nemmouche había pasado con anterioridad al año en Siria, donde luchó con el Estado islámico y era conocido como un torturador notorio de los presos. Él tenía un historial de actividad criminal, aunque no esté relacionado con el terrorismo, y anteriormente se desempeñó cinco años en la cárcel por robo a mano armada, en la que fue probablemente expuesto a las enseñanzas islámicas radicales. Sólo tres semanas después de su lanzamiento en septiembre de 2012, Nemmouche viajó a Siria para unirse Estado islámico y finalmente regresó a Bélgica en 2013.

Cuando Nemmouche fue detenido, la policía francesa encontró en su poder una Bandera de Estado islámico y 40 segundos de grabación de la cinta se atribuyó la responsabilidad de la matanza en el Museo Judío. Más tarde se reveló que el camino de Nemmouche se cruzaba con otro “lobo solitario”, Mohammad Merah, el hombre responsable de tres ataques armados cometidos en marzo de 2012 dirigidas a los soldados y los niños franceses y maestros en una escuela judía en las ciudades de Montauban y Toulouse. Una grabación telefónica también demostró que estaba en contacto con Abdelhamid Abbaaoud, el cabecilla de los ataques terroristas coordinados en París que tuvieron lugar el 13 de noviembre de 2015.

El caso de Nemmouche refleja el viaje de muchos yihadistas que a menudo se caracterizan erróneamente por los políticos, periodistas y el público en general como “lobos solitarios”. La naturaleza del terrorismo ha cambiado significativamente en la última década. En el período después del 9/11, las autoridades vertieron cientos de millones en programas para detectar células de los hombres escogidos por las organizaciones terroristas para cometer atrocidades en nuestros países. Hoy en día, los ataques coordinados se han vuelto menos frecuentes y han sido superadas por los ataques llevados a cabo por individuos.

A tal fin, Estado islámico ha introducido un sistema de dos niveles. Todavía trabajan con células durmientes en Occidente que reciben instrucciones directas de su liderazgo en Siria y llevan a cabo ataques en su nombre. Pero también han introducido un proceso en el que cualquiera puede convertirse en un “soldado del califato”, como lo llaman. La única obligación es dejar atrás una promesa de lealtad a Abu Bakr al-Baghdadi y el Estado Islámico antes de llevar a cabo un ataque. Es esta fluidez y capacidad de adaptación a nuevos entornos que hace que los grupos terroristas tan difícil de derrotar.

La naturaleza cambiante del terrorismo ha provocado un debate sobre la forma de describir con precisión las personas que actúan de forma independiente de la cadena de mando de una organización terrorista. Algunos los llaman “micro terroristas.” Otros “trabajadores independientes”. Pero la descripción más establecido para tales individuos son “lobos solitarios” – un concepto que es profundamente defectuoso para que oscurece tanto la complejidad de la violencia política y minimiza la magnitud de la amenaza que enfrentamos.

Tomemos por ejemplo la ola de ataques terroristas que se ha extendido por toda Europa en los últimos años. No era la decapitación brutal de Lee Rigby, un soldado fuera de servicio cortado a la muerte en las calles de Woolwich por dos individuos. Terroristas estrellaron los vehículos a los peatones en Niza, Estocolmo, Berlín y Londres. Un refugiado afgano agredido pasajeros con un hacha en un tren en la ciudad alemana de Würzburg y una semana más tarde otro refugiado sirio se hizo estallar fuera de un festival de música en Ansbach. Todos estos actos de barbarie donde clasifican como ataques “lobo solitario”.

Pero eran nada de eso. Las causas de muerte de Lee Rigby – Michael Adebowale y Michael Adebolajo – ambos asistieron a eventos al-Muhajiroun organizados por Anjem Choudary, un famoso predicador inglés odio y reclutador Estado Islámico en el centro de una red internacional de extremistas islámicos que incluyen Abdelhamid Abbaaoud y los autores detrás el ataque terrorista London Bridge y Borough Market. Choudary y su círculo se cree que han radicalizado más de 100 individuos que dejaron de Siria e Irak para combatir a los grupos yihadistas.

La naturaleza cambiante del terrorismo ha provocado un debate sobre la forma de describir con precisión las personas que actúan de forma independiente de la cadena de mando de una organización terrorista.

Riaz Khan Mohammad Ahmadzai y de Daleel, los refugiados sirios que llevaron a cabo ataques en Alemania, incluso recibieron instrucciones directas de trabajadores para el Estado islámico a través de aplicaciones de medios sociales a la cabeza de inmediato a los ataques. El diario alemán S üddeutsche Zeitung publicó transcripciones de las conversaciones  Ahmadzai y de Daleel tenían con sus manipuladores, que revelan cuán estrechamente Estado Islámico supervisa sus operaciones.

“Voy a llevar a cabo un ataque con un hacha en la Alemania de hoy.” Riaz Ahmadzai dijo a su manejador. Él respondió: “Si vas a cometer el ataque, Alá que lega, Estado islámico reclamará la responsabilidad por ello.” Minutos después, Ahmadzai escribió: “Estoy empezando ahora” a la que el hombre de Estado Islámico respondió: “Ahora vas a paraíso.”

El otro terrorista, Mohammad de Daleel, envió una foto de la sala de conciertos a su manejador con el comentario “Esta zona estará llena de gente.” Su instructor contestó diciendo “Matar a todos en un amplio espacio abierto por lo que se encuentran en el suelo.”

Estos ejemplos muestran que incluso si una persona actúa solo durante un ataque, en el sentido de que ningún otro terrorista está físicamente presente, ciertamente no son “lobos solitarios” en ningún sentido significativo.

material de radical es consumida por un gran número de personas y la investigación ha puesto de manifiesto que a menudo es el ambiente que hace la diferencia entre las personas que sólo consumen este tipo de material y aquellos que eventualmente actuar en consecuencia. A menudo reciben el aliento de su entorno inmediato, ya sea de familiares o amigos, odio predicadores o sermones en las mezquitas, una comunidad online de personas afines o una red de reclutadores de terroristas.

Investigadores de la Universidad Estatal de Pensilvania estudiaron el comportamiento de 119 terroristas “lobo solitario” y encontraron que “En el tiempo previo a la mayoría de los eventos terroristas solitario-actores, la evidencia sugiere que otras personas en general sabían de presentación de quejas del ofensor, la ideología extremista, puntos de vista y / o la intención de participar en la violencia “.

Para una gran mayoría de los delincuentes (83%), otros tenían conocimiento acerca de los motivos que más tarde dio lugar a un acto de violencia. En un número similar de los casos (79%), otros individuos eran conscientes de que el delincuente sigue una ideología extremista. Familia y amigos a menudo (64%) sabían de la intención del individuo para realizar actividades relacionadas con el terrorismo porque él les había dicho verbalmente. En más de la mitad de los casos (58%), otros estaban en posesión de información acerca del delincuente investigación, planificación y / o la preparación para el ataque.

El estudio también encontró que un tercio de los delincuentes eran miembros de un grupo u organización que participan en el extremismo político. Un poco menos de la mitad de los “lobos solitarios” interactuaban cara a cara con los miembros de una red extremista más ancho y más de un tercio lo hicieron de forma virtual. En la mayoría de casos (68%) hay evidencia que sugiere que el delincuente consume material de extremista producido por un movimiento más amplio.

Incluso si tuviéramos que dejar a un lado por un momento el carácter práctico de los ataques terroristas, sería un error para caracterizarlos en un nivel abstracto como una serie de incidentes aislados. Un individuo puede actuar completamente aislada de cualquier red externa, y sin embargo, aún estaría vinculada a la insurgencia islamista mundial – de Hamas en la Franja de Estado islámico en Siria a odiar predicadores en Occidente – a través de la zona de influencia ideológica que todos tienen en común: el compromiso para hacer cumplir el Islam radical por la espada.

Es importante entender el carácter de una insurgencia. Es un movimiento que no requiere necesariamente un esfuerzo planificado o coordinada de forma centralizada. Pero no puede existir sin un denominador común que crea un sentido de pertenencia mediante la conexión de las personas ideológicamente desde el desierto de Siria a los territorios palestinos a islas remotas en el Mar del Sur de China. Grupos islamistas radicales como Estado Islámico y Al Qaeda con frecuencia evocan imágenes de la ummah – la comunidad de los creyentes musulmanes – para tirar de los individuos hacia ellos bajo la bandera de la defensa de los musulmanes contra los infieles.

Es una verdad incómoda para aceptar que arroja luz sobre la verdadera magnitud de la amenaza que enfrentamos. Es más fácil retirarse a una zona de confort y convencerse de que un perturbado, tal vez incluso enfermos mentales, individuales llevó a cabo un ataque en el aislamiento que admitir que estaba vinculado a un alboroto de derramamiento de sangre que está haciendo estragos en el mundo. Admitiendo esto significaría que, no, no estamos unidos y un individuo nacido y criado en Occidente está preparado para hacer estallar los niños a sangre fría a un concierto de música pop en el nombre de la insurgencia islamista global.

El paradigma de “lobo solitario” también permite a los políticos para escapar debates culturales y políticos espinosos. Empujando la narrativa que un individuo actuó solo, su acto de violencia está aislada de la ideología extremista que forma la columna vertebral de grupos como Estado Islámico y Al-Qaeda y, a cambio, no plantea preguntas difíciles sobre cómo la violencia que experimentan está vinculado al Islam y las implicaciones de seguridad que conlleva. Cómo Alemania enmarcado el debate sobre la ola de ataques llevados a cabo por los refugiados sirios en los últimos meses, a la luz de la canciller Angela Merkel Willkommenskultur -policy, es un ejemplo de cómo un gobierno puede manipular a la opinión pública al negarse a establecer una conexión entre los diferentes ataques extremistas .

El mito del “lobo solitario” también ayuda a los servicios de seguridad, que están abrumados por la magnitud de la información, explican los fallos graves en la inteligencia de que podría haber evitado un ataque tenga lugar. Los oficiales de inteligencia han identificado 23.000 yihadistas pastando libremente en el Reino Unido. Debido a las limitaciones de capacidad, sin embargo, sólo 3.000 de ellos pueden ser monitoreados en forma permanente. A diferencia de las células terroristas que tienen que cumplir, o al menos tener los miembros se comunican entre sí, lobos solitarios pueden operar sin dejar ningún rastro y son difíciles, a menudo imposible, de atrapar.

Pero los verdaderos ataques “lobo solitario” son extremadamente raros y en la mayoría de los casos no habría habido la información que los servicios de inteligencia podrían haber actuado sobre. Un ejemplo extremo ofrece el caso de los hombres detrás del ataque al puente de Londres y Bocharlrough mercado. Uno de los atacantes, Khuram Shazad Butt, el año pasado apareció en el documental de Channel 4 llamado  los yihadistas de al lado. En un momento de la grabación, de 27 años de edad, se puede ver entre un grupo de yihadistas británicos conocidos orando con un indicador Estado Islámico en negro londinense de Regent Park.

Las personas que llevan a cabo un ataque a menudo son sólo la punta del iceberg. No operan en un vacío social y rara vez actúan en completo aislamiento. Si somos serios acerca de cómo las raíces del terrorismo internacional, primero debemos reconocer la verdadera naturaleza y la magnitud de la misma.

Estamos frente a una insurgencia islamista mundial en toda regla que ha declarado la guerra a nuestro modo de vida y es probable que pasar generaciones para enfrentar y derrota. Sus soldados de a pie no son solitarios. Se ven a sí mismos como parte de un gran plan que impone el Islam por la espada en el nombre de Alá.

“El terror es el terror – en cualquier parte del mundo – y el mundo libre debe unirse para luchar contra el mal. Un ataque en Londres es un ataque contra los valores de la libertad y la democracia en todo el mundo “, el alcalde de Jerusalén, Nir Barkat, escribió en una carta enviada al alcalde de Londres, Sadiq Khan, a raíz del ataque London Bridge y Borough Market . No podía haber sido más correcto. El fenómeno del “lobo solitario” es un mito y que debe ser desenmascarado.

Foto de la bandera: Iglesia católica de Inglaterra y Gales / flickr

Julie Lenarz Julie Lenarz

investigador principal, The Israel Project; Director Ejecutivo del Centro de Seguridad Humana

Origen: El mito del terrorista “lobo solitario” – La Torre

Investigación revela que el régimen chavista y el de Beirut distribuyen pasaportes a militantes del grupo terrorista Hezbollah – George Chaya

Investigación revela que el régimen chavista y el de Beirut distribuyen pasaportes a militantes del grupo terrorista Hezbollah

 

George Chaya

El periodista libanés François Bayni publicó en su Facebook personal los resultados de una investigación en curso que fue recogida por la dirección del Consejo de Coordinación Libanés Canadiense (LCCC por sus siglas en ingles) y otros medios prensa canadienses.

Según Bayni, varias agencias anti-terroristas occidentales y árabes del Golfo trabajan en informes recibidos de fuentes encubiertas en los que se afirma que el Ministerio de Relaciones Exteriores libanés expidió una cantidad importante de pasaportes diplomáticos a miembros y afiliados del grupo terrorista Hezbollah.

La investigación está siendo llevada por agencias de inteligencia de tres países de los más importantes de Europa occidental y se extiende hasta Latinoamérica, donde una vez más emerge la complicidad de la dictadura militar del presidente venezolano Nicolás Maduro, involucrando también a su vice-presidente, Tarek El Aissami.

Bayni escribió que unidades anti-terroristas están analizando los antecedentes de varias personas cercanas a Hezbollah tanto en Venezuela como en otros países de la región. Se estima que más de 15.000 pasaportes han sido emitidos por orden del vicepresidente Tarek El Aissami a grupos y personas pro-iraníes para promover actividades criminales contra varios países occidentales e incluso árabes de confesión sunita.

Según Bayni, existe una alta probabilidad de que actividades terroristas se manifiesten en Latinoamérica, algo que fue denunciado recientemente por autoridades colombianas e incluso que conforma una alerta prioritaria de la seguridad nacional estadounidense: considera que un golpe de magnitud pudiera ocurrir dentro mismo de los Estados Unidos a través de individuos detectados en México con pasaportes venezolanos pero nacidos en el Valle del Bekaa, Líbano.

Según media docena de militares venezolanos de alto rango exiliados en los Estados Unidos y Alemania, la expedición de los pasaportes es reciente y no tiene que ver con la antigua investigación que se llevo adelante años atrás cuando el fallecido presidente Chávez estaba en el poder. Según las fuentes -que reclamaron anonimato- toda emisión desde septiembre de 2016 hasta la fecha requirió de la aprobación del presidente Nicolás Maduro y del vicepresidente El Aissami.

La investigación tiene dos ramas principales, una que se origina en Líbano y la otra en Venezuela. Para las agencias de seguridad, ambas líneas convergen y generan profunda preocupación por el reciente estrechamiento de relaciones entre Venezuela y Hezbollah desde que el grupo chiita profundizó sus operaciones en la guerra civil siria apoyando al régimen de Bachar Al-Assad, pero fundamentalmente desde que logró colocar en la presidencia del Líbano a Michel Aoun. Su yerno, Gebran Bassil, fue nombrado Ministro de Asuntos Exteriores por presión de Hassan Nasrallah, Secretario General de Hezbollah y quien controla por completo la escena política libanesa.

El presidente Aoun y su yerno son estrechos aliados de Hezbollah y no tienen otra opción que aprobar los pasaportes que se emiten en Líbano y otorgan inmunidad diplomática (para viajar a países como Venezuela, Nicaragua y México) cuando Hassan Nasrallah lo solicita.

A diferencia de la investigación sobre Venezuela, en la línea antiterrorista que investiga la trilogía Aoun-Bassil-Nasrallah, lo que se discute en los organismos de seguridad occidentales son puntos más dudosos y sospechosos sobre la cobertura diplomática a la que Hezbollah y el régimen iraní recurren en la mayoría de sus actividades criminales internacionales, sea a través de embajadas propias o embajadas de países amigos.

En la actualidad, Líbano debe nombrar a más de 40 nuevos embajadores para ocupar puestos vacantes. La nominación de estos posibles funcionarios diplomáticos está siendo manejada en una triangulación de forma secreta entre el presidente Aoun; su yerno, el ministro Bassil y Hezbollah a través de Nasrallah. Michel Aoun habría reservado para hombres de su movimiento político las embajadas en París y Washington. Sin embargo, los candidatos para cubrir estos cargos están obligados a ser fieles al Hezbollah de Nasrallah, asegura Bayni en su informe.

El resto de las embajadas vacantes y los recambios se dividirán entre los candidatos leales a Hezbollah, uno de ellos es el presidente de la Cámara de Representantes Nabih Berri, líder del grupo político Amal (“Esperanza” en lengua árabe) de confesión chiita al igual que Nasrallah, y también entre otros partidos políticos libaneses favorables a Siria e Irán. Esa metodología para elegir a los candidatos se llevará a cabo especialmente para los destinos diplomáticos de países de América Latina.

En resumen, según indica Bayni, Hezbollah ha intervenido para controlar plenamente las delegaciones diplomáticas libanesas en los países occidentales y árabes. Desde su accionar, “Hezbollah ha secuestrado por completo la política libanesa, y además, ahora esta reflotando sus lazos con la base latinoamericana que apoya a Nasrallah en Venezuela“, agregó François Bayni.

Vía Estado de Israel con información de Infobae.

Origen: Investigación revela que el régimen chavista y el de Beirut distribuyen pasaportes a militantes del grupo terrorista Hezbollah | Factor MM

El crimen que no ejecuté – Pio Moa

PREPUBLICACION / LOS CRIMENES DE LA GUERRA CIVIL

El crimen que no ejecuté

SU ANTERIOR libro, «Los mitos de la guerra civil», revolucionó la división simple entre buenos y malos. Pero Pío Moa tenía una deuda pendiente que contar: su participación en el asesinato de un policía, en 1975, por los «grapos». Se dijo que él lo remató con un martillo


PIO MOA

 POLÉMICO Y SUPERVENTAS. Luis Pío Moa, nacido en Vigo en 1948, fue dirigente del GRAPO antes de convertirse en historiador y escritor superventas. Ha querido posar en el Ateneo de Madrid «escoltado» por insignes escritores.CARLOS MIRALLES

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No sé si sabes que están haciendo circular por ahí, con el peor afán de perjudicarte, que en tus viejos tiempos le pegaste un martillazo en la cabeza a un policía muerto o moribundo -me comentó José Luis Gutiérrez, ex director de Diario 16-.

-Sí, algo de eso he leído de un tipejo (…) Creo que la cosa viene de un informe policial sobre la acción del 1 de octubre de 1975 cuando, como quizá recuerdes, el PCE(r) mató a cuatro policías en Madrid. Ésa es la acción de la que más tarde tomó nombre el GRAPO: «Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre». Según el informe, algunos testigos habían dicho que me habían visto golpear con un martillo a un policía a quien acababa de balear Fernando Cerdán, entonces el jefe de la sección técnica, es decir, la sección armada del PCE(r). A esa gente le importan un bledo las víctimas, sino sólo cómo pueden utilizarlas.En este caso las utilizan para replicar a Los mitos de la guerra civil (…).

Lo esencial está ya escrito en De un tiempo y de un país, sin citar nombres. Ahora lo contaré con detalle. Se trataba de replicar a las últimas cinco ejecuciones del franquismo, tres militantes del FRAP y dos de ETA (…).

La víspera del atentado, por la mañana, Cerdán y yo habíamos estado buscando una sucursal bancaria adecuada. La presencia de policías en esos establecimientos databa de poco tiempo atrás.Tradicionalmente estaban desprotegidos, pero el aumento de los atracos, no pocos de ellos realizados por grupos políticos, hizo que el Gobierno pusiera un policía armado de vigilancia en muchos establecimientos de Madrid. Descubrimos uno en la sucursal de Banesto de la Avenida del Mediterráneo. El local era alargado, con el servicio al público al fondo, en el lado contrario a la puerta. Cerca de ésta vimos al policía. La calle era ancha y de mucho tráfico, pero inmediatamente la cruzaba otra calle más estrecha que daba a otra cercana más o menos paralela a la avenida, por la que sería fácil huir. Un problema sería la hora, porque si la acción coincidía con el relevo, podría ocurrir que ninguno de nosotros saliera con vida. Por eso decidimos actuar todos los grupos poco después de que abrieran los bancos, hacia las 9.30. Cada grupo había localizado una sucursal distinta. Por la tarde robamos el coche, propiedad de alguna señora adinerada de Córdoba (¡qué le diría al pobre chófer!), y después nos fuimos a dormir, creo que a casa de Brotons.

La mañana siguiente, temprano, fuimos adonde estaba aparcado el coche, por el paseo de Extremadura, si no me falla la memoria.Ir a una acción así, por mucho que uno la crea necesaria, es algo inmensamente distinto de considerarla desde fuera o meramente ordenarla a otros. Hay una vaga sensación de miedo (¿Y si el policía reacciona con rapidez y los cazadores resultábamos cazados? ¿Y si había otro policía o militar en el local, por motivos particulares? ¿Y si coincidiese un vehículo policial por las cercanías? ), y además algo físico se revuelve dentro de uno ante la idea de quitar la vida a una persona deliberadamente. Claro que evitaba pensar mucho en todo ello.

EL POLICIA

La decisión estaba tomada y no había vuelta atrás. Pero seguía con esa sensación angustiosa, que tendrían también los otros, aunque ninguno hablara de ella. Dije: «Esperad un momento, que voy a mear». Y me metí en un bar, y de paso tomé un coñac de dos tragos. No me hizo el menor efecto.

Fuimos hasta el lugar designado y paramos en la calle estrecha más o menos paralela a la avenida del Mediterráneo. Yo llevaba un jersey muy grande y ancho, y, oculto en la manga, un martillo de soldador que me había traído de los astilleros de Bilbao.Cerdán llevaba una pistola pequeña, que casi parecía de juguete.Brotons quedó esperando al volante.

Por la cristalera del banco vimos al policía, que estaba sentado leyendo un periódico. «Ahí está, vamos, rápido», dije. Entramos.Al fondo del local, algunos clientes esperaban ante los mostradores.Cerdán se puso frente al policía, y yo del lado donde éste tenía el arma. En caso de que la pistola de Cerdán fallase y él quisiera sacar la suya, pensaba destrozarle la mano de un martillazo.Era un hombre joven, de facciones agradables, que al notar nuestra proximidad se levantó en actitud amable, creyendo, según indicaba su expresión, que íbamos a preguntarle algo. En ese momento Cerdán le disparó, no recuerdo si una o más veces. Los estampidos sonaron poco fuertes, y una bala debió de acertarle en el corazón. La sangre, saltando a chorros, le empapó inmediatamente la camisa y llegó a la guerrera. La expresión de su cara apenas tuvo tiempo de cambiarse en mueca de horror. El hombre cayó, despacio al principio, derrumbándose sobre su costado derecho. La escena era espantosa. Cerdán dijo: «Venga, vámonos», y salió.

NO HUBO MARTILLAZO

El cuerpo del policía, quizá ya cadáver, tapaba la funda de su pistola. Me incliné sobre él, lo volteé ligeramente para poner la funda al descubierto, y, procurando emplear los nudillos y no las yemas de los dedos, para no dejar huellas dactilares, la abrí y extraje el arma. Era una Star corta, de bellas líneas.Por el rabillo del ojo percibí a gente moviéndose hacia mí, y me incorporé rápidamente, apuntándoles con la pistola. No me molesté en montarla, porque vi al instante que no había peligro.La expresión de sus caras era de miedo, y simplemente trataban de acercarse a la salida. Les hice gestos con la pistola para que retrocedieran, y salí a mi vez. Subían por la acera dos obreros con mono de trabajo y se me quedaron mirando. Entonces me di cuenta de que seguía con la pistola en la mano, y la oculté inmediatamente en el jersey. Di la vuelta por la calle lateral y subí al automóvil que esperaba con el motor en marcha(…).

No hubo, por tanto, martillazo, aunque algunos testigos, viendo desde atrás que me inclinaba sobre el cuerpo con un martillo en la mano, pudieron imaginar otra cosa (también dijeron que habíamos salido corriendo y al mismo tiempo Cerdán y yo). Años después, cuando me juzgaron en relación con el secuestro de Villaescusa (pues al de Oriol le incluyó la amnistía), un jefe de la policía se me acercó y me dijo que había visto la gorra ensangrentada de uno de los guardias muertos en aquella ocasión. Le contesté: «Hombre, golpear a un moribundo es asqueroso, pero no ocurrió.Como tenéis que saber con seguridad, el de los golpes en la cabeza fue Collazo». Éste había golpeado al policía con la culata, no por ensañarse, sino porque se le encasquilló la pistola. Collazo era extraordinariamente fuerte, y su víctima, malherida, moriría días después. No era un hombre insensible, sino todo lo contrario, de los más humanos entre nosotros. Comentando el caso me dijo: «¡Qué medo lle teñen á morte!» No habló con jactancia, menos aún con burla, sino con una expresión sombría y algo enigmática.Según instruía Mao, citando un antiguo dicho: «Quien no teme la muerte puede matar al emperador», pero ¡quién no teme la muerte!

La cuestión, en todo caso, es secundaria, y un poco hipócrita darle vueltas. ¿Qué habría pasado si el arma de Cerdán hubiese fallado? No es difícil imaginarlo. Por otra parte, quienes estábamos en la dirección de un partido así éramos responsables de todos sus actos.

Después de la acción seguimos hacia el Retiro y yo me bajé no recuerdo dónde. Me quité el jersey, envolví en él la pistola y el martillo y me fui hasta casa de una amiga, a quien dejé el paquete por unas horas, sin decirle su contenido (ella lo averiguaría por su cuenta, de todas formas). A continuación fui a la plaza de Oriente, donde los fascistas celebraban su triunfo (…).

Yo prefería atacar a un alto cargo que a un simple sicario, como llamábamos a los policías. Y, de manera algo absurda, me dolía que nuestra víctima hubiera sufrido una sorpresa tan total, y no hubiera podido hacer nada por defenderse, quizá porque de otro modo habría disminuido mi sentimiento de culpa. Pensar en la vida segada y en el sufrimiento de sus familiares me producía gran tensión. Años después, en un programa de radio de Luis del Olmo, me preguntaron si pediría perdón a las víctimas. Creo que se lo hubiera pedido también en 1975. Pero esa culpa no impedía otros sentimientos paralelos más fuertes. Pues también me sentía especialmente orgulloso de una respuesta tan contundente a las ejecuciones del día 27, y en momento tan oportuno.

La lucha traía inevitablemente acciones como aquella, en las que caían personas individualmente inocentes, pero cuya función práctica apuntalaba al régimen e imponía el temor a las masas.Nuestra tarea consistía en despertar a éstas y llevarlas a la victoria, así fuera a largo plazo. Por ello, pese al espanto de tales golpes, estábamos persuadidos de su necesidad.

Así, considerándonos en guerra, creíamos haber cumplido nuestro deber. Pues nuestra doctrina implicaba que la vieja guerra civil continuaba. ¿Cómo podía hablarse de paz cuando el régimen antipopular no sólo se había impuesto por las armas, sino que, en la posguerra, había fusilado a 200.000 luchadores antifascistas, en cifras de diversos historiadores creídas por nosotros, en parte por nuestra juventud y en parte porque deseábamos creer todo el mal que nos contaran del enemigo, acreciendo nuestra decisión de aniquilarlo? La guerra sólo podría cesar con la completa derrota de los enemigos del pueblo.

Pero, ¿habíamos cumplido realmente un deber? La vida tiene muchas ironías, y quienes más debieran estar de acuerdo en que sí, son precisamente quienes fingen escandalizarse del supuesto martillazo o de acciones como aquélla. Pues ellos son quienes, tantos años después de muerto Franco, vienen reanimando hasta el frenesí la vieja propaganda impulsora de nuestra furia: libros, investigaciones subvencionadas, películas, artículos de prensa, documentos televisivos, exposiciones, condenas parlamentarias, novelas, cuentos Si nos paramos a pensarlo, ¡resulta asombroso! El franquismo no hizo tal esfuerzo de propaganda contra sus enemigos, posiblemente ni en los años cuarenta. A esa gente no le indigna -ni por lo más remoto- el atentado o las víctimas, sino el hecho de que yo haya analizado sus ideas y actos, y llegado a conclusiones tan opuestas a las suyas.

Y no vale aquí gran cosa el argumento de que, en todo caso, la mayoría de la oposición a Franco, con la que mis acusadores se identifican, no cayó en el terrorismo. Es cierto. Pero cayó en una tendencia de especial bellaquería, tradicional en la izquierda desde la época de los atentados anarquistas que terminaron por arruinar la Restauración y traer la dictadura de Primo de Rivera: la tendencia a sacar rentas políticas a los asesinatos, la connivencia abierta o implícita con los terroristas.

La simpatía por el terrorismo se trasluce, todavía bien entrada la democracia, en, por ejemplo, el profesor Aranguren, mentor de tantos jóvenes izquierdistas y progresistas, cuando escribe en Terrorismo y sociedad democrática: «Pienso que la oposición al franquismo fue demasiado poco violenta.» Aun recientemente Carrillo justificaba el antiguo apoyo a la ETA, aduciendo que ésta luchaba contra la represión oficial. ¿De veras? La ETA buscaba abiertamente aumentar esa represión mediante la célebre espiral de «acción- represión-más acción»: asesinar y esconderse para provocar la represión más indiscriminada posible, y ganar por ese medio un apoyo popular creciente. Sin olvidar otro ingrediente muy fundamental en el guiso: la organización terrorista era radicalmente antiespañola, resuelta a imponer la separación de las Vascongadas y Navarra. Pero eso tampoco importaba gran cosa a la mayoría de la izquierda, que ensalzaba a los autores de los asesinatos como «luchadores» y «patriotas vascos».

El apego izquierdista por el terror etarra siguió en vigor bastantes años, ya en plena democracia. Después de todo, la consecuencia lógica de la propaganda de la oposición, que pintaba al franquismo con tan negros colores, era actuar como la ETA, el FRAP o el PCE(r). ¿Por qué esa oposición no lo hizo? Sospecho que, o porque no acababa de creerse su propia propaganda, o porque se veía demasiado débil: si eludía la violencia no era por principios, basta observar la conducta de sus afines en Europa con motivo de los fusilamientos. También porque, creyéndose muy inteligente, especulaba con ser ella quien aprovechara políticamente el sacrificio y la sangre vertida por otros, a quienes de un modo u otro estimulaba y a quienes consideraba gente decidida, pero ingenua. De ahí su pena, su sorpresa y su indignación al comprobar cómo los luchadores y patriotas seguían asesinando en la democracia, y con mucha más saña que con Franco. La oposición no violenta parece haber sido menos inteligente de lo que ella creía: sólo un partido, el PNV, ha logrado extraer, año tras año, altas rentas políticas de la sangre.

Nuestra acción de entonces tuvo ciertamente muchos rasgos del heroísmo. Fue un golpe tremendo de un grupo insignificante, como éramos nosotros, a un gigante como era el régimen, y cuando el resto de la oposición se reconcomía entre el temor y la rabia impotente. Un golpe asestado con medios mínimos, y en el que hubo de volcarse toda la dirección del partido corriendo un riesgo muy elevado, pues había muchísimas probabilidades, dada nuestra impreparación e inexperiencia, de que al menos parte de la operación fracasase, con fatales consecuencias para cuantos participábamos en ella.

ACCION INJUSTIFICADA

Sin embargo, para ser un acto realmente heroico le faltaba un elemento esencial: la justificación. Algunos afirman que la violencia es injustificable en cualquier caso, pero eso me parece una majadería.La violencia puede ser el único recurso ante una opresión insoportable y sin salida visible. Aunque la orientación general del franquismo tendía a una creciente libertad política, su salida no estaba entonces clara, y la reafirmación del régimen con las penas de muerte la hacía todavía más incierta. Pero su opresión distaba muy largo trecho de ser tan insoportable como ahora quieren pintarla muchos, o como la de los regímenes socialistas a que aspiraba o con que simpatizaba una gran parte de la oposición. Además, los fusilamientos provenían de las acciones previas de los terroristas.

Ciertamente frustramos un peligroso triunfo represivo del régimen, pero no es menos cierto que aquella represión la provocábamos innecesariamente nosotros, la ETA y el FRAP. E incluso los más radicales enemigos de la pena de muerte deben admitir que la reacción internacional fue totalmente excesiva, pudo haber causado nuevas muertes en Europa y olvidaba por completo a las otras víctimas del terrorismo en España.

No, el golpe del 1 de octubre carecía de esa justificación, y aun teniendo en cuenta la desproporción de fuerzas, el riesgo y otros atenuantes, tuvo bastante más de asesinato que de acto heroico.

Esto no es nada fácil de decir para quien tomó parte en la decisión y en los actos mismos, pero es la conclusión que impone el respeto a la verdad, sin el cual no habrá reconciliacion posible.

Fuente: el mundo

Lista de firmantes con “Solidariedade com Iñaki de Juana Chaos” (Podemos en estado puro)

Traigo a esta bitácora digital donde guardo artículos aparecidos en Internet, esta vomitiva iniciativa. el carnicero de ETA Iñaki de Juana Chaos se esconde actualmente en Venezuela, criminal dictadura comunista asesorada por los lideres de Podemos España.

Asómbrense de los nombres que suscribieron apoyar a este asesino de al menos 25 españoles. Uno de ellos es “Antón Gomez-Reino Varela, C.S.A. Atreu! (Corunha)”

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Manifesto galego de solidariedade com Iñaki de Juana

As pessoas, organizaçons e colectivos abaixo assinantes queremos manifestar a nossa solidariedade com Iñaki de Juana Chaos, preso político basco em greve de fame, e demandar das autoridades espanholas a sua imediata posta em liberdade.

Entendemos que a situaçom que na actualidade sofre Iñaki de Juana é um caso evidente de perseguiçom por motivos políticos. A condena, recentemente imposta pola Audiência Nacional, e recorrida diante do Tribunal Supremo, a 12 anos de prisom sob a acusaçom de um delicto de ameaças terroristas supostamente recolhidas em dous artigos de opiniom publicados na imprensa, é umha burla aos mais elementares princípios democráticos.

À vista dos factos, e em virtude do debate suscitado na cena pública, temos que acordar que o único “delito” polo qual realmente está a ser perseguido Iñaki de Juana é o de fazer parte de um determinado movimento político submetido a um proceso de criminalizaçom e assédio, representando a sua permanência em prisom mais um passo de umha estratégia repressiva.

A Iñaki estám a matá-lo por ser abertzale e de esquerda, do mesmo jeito que ilegalizam organizaçons políticas e sociais, proíbem manifestaçons e fecham jornais.

Nom há soluçom possível para o conflito político entre Euskal Herria e o Estado Espanhol se nom houver umha vontade manifesta de ensaiar a via do diálogo e o respeito polos direitos democráticos.

…………………………………………………….

245 Pessoas Assinantes

Marcos Abalde Covelo, Engenheiro Industrial
Xerardo Abraldes Fernández, CIG
Sabela Agrelo Castro, Conselho Nacional de AGIR
Graciela Alba Burgos, Presidenta da Federación Galega de Asociación de Imigrantes “Fillos do Mundo”
Fernando Albar Peres, Desenhador Gráfico (Ponte Vedra)
Antolin Alcántara Alvarez, CIG
Paula Alexandre Teixeiro, Filóloga
Pablo Alonso Alcalde, Fareiro (Vigo)
Mercedes Alvarez Gonzalez, Profesora
Antón Álvarez Sanz, Jornalista
Héneri Álvarez Paderme, Estudante do Milhadoiro
Xesus Álvarez Rodríguez, Trabalhador da sanidade (Corunha)
Bráulio Amaro Caamaño, Profesor (Vigo)
Cristina Amor Faia, Vixilante de Museos
Alberto Angulo Paredes, Estudante de Jornalismo
Xan Carlos Ansia, Sindicalista
Inhigo J. Ansotegi Soares, Adegueiro
Hadriam Argibai Pedrosa (Ponte Vedra)

Manuel Ayán Diaz, Escolante
Maria Bagaria Fra
Isaura Barciela Varela, Professora
Iago Barros Minhons, Conselho Nacional de AGIR
Diego Bernal Rico, Mesa Nacional de BRIGA
Alejandro Bolivar Estévez, Pintor
Xurxo Borrazás Fariña, Escritor
Henrique del Bosque Zapata, Professor
Debora Botana Lado, Trabalhadora da Hotelaria (Corunha)
Xoán Carlos Bouso Carballeira, Trabalhador assalariado (Mondonhedo)
José Luís Bóveda, Emigrante
Gema Branco Martins, Responsável Comarcal de NÓS-UP de Corunha
Pedro M. Bravo López
Guilherme Brea Farinha, Trabalhador e independentista galego
Manolo Caamaño Añon, Ceramista
Purificacion Cabido Pérez, Ensinante
Fabián Cacheiro Paradela, Calderero (Vigo)
Manolo Camba Gayoso, Carteiro (Corunha)
Noela Campanha Bermudes
Francisco Xabier Campos Rei, Enxenheiro Industrial
Comba Campoy Garcia (Compostela)
Carlos Campoy Vasques, Estudante de Português EOI (Compostela)
Irene Cancelas Sánchez, Jornalista
Hadrian Candal Castro, Estudante Xornalismo – Galiza Nova da Corunha
Xosé M. Candal García, Emigrante (Canarias)
Cesar Caramés Branco (Ames)
Pablo Cesar Carral Maceiras
Francisco Xabier Cartelle Pérez, CIG
Maurício Castro Lopes, Porta-voz Nacional de NÓS-UP
Aurelio Castro Varela, Xornalista
Rubem Centeno Paradela (Corunha)
Rocío Cibes Graña (Compostela)
Xosé Collazo Castro, Profesor (Moaña)
Borja Colmenero
Rute Cortiço Franco, militante de AGIR
Vitor Manoel Crespo Martinez (Arcade-Soutomaior)
Susasa Dalila Garcia, Dependienta
Maria dos Anxos Delgado Núñez, Empresaria
María Xesús Delgado Nuñez, Funcionaria
José Dias Cadaveira, Responsável Comarcal de NÓS-UP de Compostela
Afonso Diaz Andres, A.C. A Revira (Ponte Vedra)
Uxío-Breogán Diéguez Cequiel, Historiador
Xesús Diz Gómez (Vigo)
Vitor Dominguez Pintos, Estudante de telecomunicacións (Arousa)
Helena Embade Pita, Responsável Nacional da Mulher de NÓS-UP
Luz Fandiño Rodríguez, Pensionista
Sheila Fernandes Migues, Conselho Nacional de AGIR
Alexandre Fernandes Ramos, C.S. A Esmorga (Ourense)
Rodolfo Fernandes Vasques, membro de Siareir@s Galeg@s
Ana Fernandes Veiga (Ponte Areias)
Luis Fernández Ageitos, Secretário da Federación de Asociacións Galegas da Arxentina
Xuan Xose Fernández Ageitos, Presidente da Sociedade de Ribeira de Buenos Aires
Silvia Fernández Bogo, Engenheira Química (Trasancos)
Antolina Fernández González, Psicodramatista (Ponte Vedra)
Maruxa Fernández Martínez (Vigo)
Rubén Fernández Monteagudo, Estudante e traballador do ensino
Xan Antón Fernández Pequeno, Traballador en precario (Baixo Miño)
Alicia Fernández Rodríguez, Estudante e Poeta
Peregrina Ferrenho Garcia, Trabalhadora da Junta da Galiza
Iago Figueiras Rodríguez, Estudante
Ugio Formoso Lopes, Militante independentista
Vreixo Formoso Lopes, Militante independentista
Antón Fortuna Rodríguez, Militante ecoloxista
Maria Fullana i Montoro (Ourense)
Almudena G. Solha, Trabalhadora Emigrante (Inglaterra)
Júlia Garcia do Cobo, Bibliotecária da USC (Compostela)
Domingos Antom Garcia Fernandes, Filósofo
Gustavo Garcia Fernández, Advogado
Miguel Garcia Nogales
Eduardo Garcia Parada, Profesor (Vigo)
Zélia Garcia, Xornalista (Vigo)
Iván Garcia Riobó, Xornalista
Carlos Garcia Seoane (Narom)
Antón Gomez-Reino Varela, C.S.A. Atreu! (Corunha)
Xan Gómez Viñas, Bolseiro
Senim Gonçalves Banho, Conselho Nacional de AGIR
Luís Gonçalves Blasco “Foz”, Profesor de secundária aposentado
Alberto Gonçalves Herrero, Obreiro e Delegado Sindical
Teresa Gonçalves Peres, Dona de Casa
José Antom González Maceiras, Autónomo
Brais González Pérez, Estudante USC (Salceda de Caselas)
Francisco Manrique González Rodríguez, delegado sindical da CIG
Xosé Luís González Sende “Sechu Sende”, Professor
Xosé Antonio González Vázquez
Rosalia Grandal Montero, Filóloga
Gabriel Fernando Iparraguirre Frau, Autónomo
X. Carlos Hidalgo Lomba (Compostela)
Tiago Igrejas Peres (Vigo)
Maria Victoria E. Juncal Blanco- Graduado Social (Pontevedra)
Xulio Leal Carreira, Profesor IES
Ramiro Ledo Cordeiro
Íria Leis Figueiroa, Teleoperadora (Corunha)
German Lemos Pereira, Operário da Pedra (Ponte Areas)
Francisco Xavier Lodeiro Amado, Estudante (Corunha)
Olalha Lopes Barro, Desempregada
Ernesto Lopes Dias, Carpinteiro
Joám Carlos Lopes Dias, Delegado sindical da CIG
Rubém Lopes Quintáns “Rucho”, C.S. A Esmorga (Ourense)
Bruno Lopes Teixeiro, Direcçom Nacional de NÓS-UP
Xende Lopes Teixeiro, Estudante (Ferrol)
Pilar López Lago
Marcos López Martins, Advogado
Joám Francisco Lôpez Peres, Funcionário
Celso X. López Pazos, Profesor (Vigo)
Aaron López Rivas, Estudante
Charo López Sánchez, Estudante (Compostela)
Ramom Lôpez-Suevos Fernández, Profesor da USC
Eduardo Lorente Andrade, Auxiliar de Serviços (Compostela)
Daniel Lourenço Mirom, Mesa Nacional de BRIGA
Isaac Lourido Hermida, Trabalhador precário
Breixo Lousada Valdês, Desenhador Gráfico
Igor Lugris Alvares, Direcçom Nacional de NÓS-UP (Berzo)
Pepe Maio Abeixón, CIG
Antia Marinho Ribadulha (Ponte Vedra)
Anxela Mariño Lopez, Profesora (Vigo)
Pablo Martines Martines, Estudante (Ponte Vedra)
Xandra Martínez, Estudante
José Miguel Martínez Campos, Forestal – CNT
Xulio Anxo Martínez Costas, Delegado Sindical CIG (Vigo)
Xurxo Martínez Crespo, Presidente da Federación Galega de Asociacións de Emigrantes Retornados
Hadrián Martínez Garrido
Xurxo Martínez Otero, Vixiante de Museos
Gracia Martínez Paz, Estudante (Corunha)
Fernando Martins Lôpez, Electricista (Narom)
Carlos Xabier Martins Louro, Estudante
Cristina Martins Teixeiro, Estudante
Urbano Medranho Fernandes, Pre-reformado do Metal
Íria Medranho Gonçalves, Local Social Baiuca Vermelha (Ponte Areas)
Rubén Melide Romai, Trabalhador precário, Val da Amaía
Alba Mendes da Penha, Estudante
Afonso Mendes Souto, Desempregado
Manoel Mera Sanchez, CIG
Ângelo Meraio, Estudante (Compostela)
Alberte Moço Quintela, Desenhador Gráfico (Vigo)
Carlos Morais Alvares, Secretário-Geral de Primeira Linha
Xavier Moreda, Vigo de Esquerda
Jaime Mosqueira Moré, Trabalhador da Construcçom
Hadriám Mosqueira Paços
Natália Moure Lópes , Estudante
Ramom Muntxaraz Muntxaraz, Médico Psiquiatra
Rubén Neira Caridad, Estudante da UdC
Miguel A. Neira Romero
Carlos Ngudi Comesanha, Desenhador Gráfico
Alexandre Novoa Garcia, Trabalhador emigrante
Minerva Oliveira Vilela, Corunha
Maria Osório López, Estudante (Compostela)
María Inmaculada Otero Baamonde, Enfermeira
Rubem Outeiro Lopes, Operário do Metal
Luis Paradelo, Escritor
Manel Pardo Corral, Xornalista (Compostela)
Fermin Paz Lamigueiro, membro da Executiva Confederal da CIG
Joám Francisco Paz Lopes, Funcionário
Beatriz Peres Bieites, Professora (Compostela)
Joám Peres Lourenço, Auxiliar de Serviços
Oscar Peres Vidal, Operário da Construcçom (Narom)
Lois Pérez Leira, Unidade da Esquerda Galega (Vigo)
Adriana Pérez Villanueva
Mar Peteira Cabana, Secretária de Inclusión Social da Executiva Confederal da CIG
Luzia Picher Fontao, militante de AGIR
Ângelo Pineda Marinho, Sociólogo (Corunha)
Paula Pereira Carreiro, Estudante (Ponte Vedra)
Antia Pereira Carreiro, Trabalhadora emigrante
Celia Pereira Porto
Alberto Pereira Suárez, Mestre
Abel Pérez Abalde (Vigo)
Jorge Pérez Arias, Estudante
Xurxo Pérez Pintos, Profesor
Paula Pin Lage
Sérgio Pinheiro Pena
Xosé Maria Pinheiro Portela, Actor
Guilherme Presa Suárez, Advogado
Laura Quintillan Núñez, Música
Marina Quintillan Núñez, Música
Eva Rei Outeiro (Compostela)
Sergio Rey Mosteiro, Estudante (Amaia)
Maria Jesús Rial Romám, Administrativa (Vigo)
Roi Ribeira Becerra, Militante nacionalista (Compostela)
Paulo Rico Painceiras, Preimpressor
Laura del Rio Gundin, Estudante
Alexandre Rios Bergantinhos
Noa Rios Bergantinhos
Carlos E. Ríos Regueira, Traballador administración pública
Ines Rodo Montes
Noelia Rodrigues, Estudante (Ourense)
Aldo Ariel Rodríguez Barbosa, Autónomo
Daniel Rodríguez Cao, membro do movimento estudantil assembleário
Manuel Rodríguez Fernández (Corunha)
Roberto Rodríguez Fialhega
José Antonio Rodríguez Rivera, Mestre
Xoán Rodríguez Sampedro, Estudante
Duarte Romeu Varela, Estudante da USC
Bráulio Ernesto Roux Padilla, Pintor automoción
Jaime S. Quintela, Trabalhador emigrante (Inglaterra)
Eduardo Sanches Maragoto, Professor EOI
Javier Sanguiao Paulo, Estudante Filosofia
António Sampil Pequeno (Vigo)
Fernando Santamaria Lozano, Xubilado (Compostela)
Mª Carme Santiso Blanco, Mestra
Rosa Santorum Paz, Professora
Xosé Luís Santos Cabanas, Trabalhador USC
Laura Seco Benso
Patrícia Soares Saians, C.S. Henriqueta Outeiro (Compostela)
Manolo Soto Martins, SCD Condado
Elvira Souto Presedo, Profesora da UdC (Corunha)
Manolo Souto Vidal, Empregado
Mercedes Suárez Pazos, Professora de Universidade
Carlos Suárez Vázquez, Estudante
Paulo Tobio Espinho (Vigo)
Anjo Torres Cortiço (Bueu)
Fernando Trigo Chouzinho, Estudante (Compostela)
Aida Vásques Varela, Teleoperadora (Corunha)
Camilo Vázquez García, Profesor da Universidade de Vigo
Xosé Viana Garcia, Trabalhador (Vigo)
Xosé E. Vicente Caneda (Compostela)
Ramiro Vidal Alvarinho, Direcçom Nacional de NÓS-UP
Luís Alonso Vidal Conde, Professor
Xan Vieito Cabo, membro da assembleia do C.S. Atreu!
Raimundo Viejo Viñas, Profesor de Teoria Política da UPF
Iago Vilar Neves, C.S. A Esmorga (Ourense)
Jéssica Maria Vilas Martínez, Estudante (Amaía)
Manuel Vilaverde Álvarez, Estudante-Operário
Carmela Villanueva Albert, galega na diáspora, funcionária da UPNA e militante da esquerda abertzale (Iruñea)
Alba Viñas Gallego, Filóloga (Vigo)
Ainhoa Viñuela Don, Colectivo de Arrincadeira (O Ribeiro)
Alberto Vizoso Losada, Informático (Corunha)
Manuel Zabala Iglesias, Traballador da recollida do lixo (Vigo)

Origen: Solidariedade com Iñaki de Juana Chaos

Las 25 víctimas de Iñaki de Juana Chaos
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Iñaki de Juana Chaos. (Foto: EFE)

MADRID.- El etarra Iñaki de Juana Chaos fue el jefe del sanguinario ‘comando Madrid’ que sembró el terror en la capital de España a mediados de los años 80. Condenado a más de 3.000 años de cárcel por 25 asesinatos, cumplió su pena tras pasar 18 años en prisión. Procesado de nuevo, justo cuando iba a ser excarcelado, por un delito de amenazas fue condenado a otros tres años de prisión. Estas son las personas a las que asesinó:

  • 12 de junio de 1985. Ametrallamiento y bomba trampa: Vicente Romero González (coronel del Ejército), Juan García Jiménez (conductor), Esteban del Amo García (tedax de la Policía Nacional).
  • 29 de julio de 1985. Ametrallamiento de un vehículo militar: Fausto Escrigas Estrada (vicealmirante del Ejército)
  • 9 de septiembre de 1985. Coche bomba en la plaza de la República Argentina: Eugene Kent Brown (civil estadounidense)
  • 25 de abril de 1986. Coche bomba: Juan Carlos González Rentero (guardia civil), Vicente Javier Domínguez González (guardia civil), Juan José Catón Vázquez (guardia civil), Juan Mateos Pulido (cabo 1º de la Guardia Civil), Alberto Alonso Gómez (guardia civil).
  • 17 de junio de 1986. Tiroteo de un vehículo militar: Ricardo Sáenz de Ynestrillas (comandante del Ejército), Carlos Vesteiro Pérez (teniente coronel del Ejército), Francisco Casillas Martín (soldado conductor).
  • 14 de julio de 1986. Coche bomba en la plaza de la República Dominicana: Jesús María Freixes (guardia civil), Santiago Iglesias Rodino (guardia civil), Carmelo B. Álamo (guardia civil), Miguel A. Cornejo Ros (guardia civil), José Calvo Gutiérrez (guardia civil), Andrés José Fernández Pertierra (guardia civil), Antonio Lancharro Reyes (guardia civil), José Joaquín García Ruiz (guardia civil), Jesús Gimeno Gimeno (guardia civil), Juan Ignacio Calvo Guerrero (guardia civil), Javier Esteban (guardia civil), Ángel de la Higuera López (guardia civil).

Me llamo Encarnación Carrillo

Quienes hacen estas cosas no pueden ser considerados seres humanos.


 

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Buenas tardes, en primer lugar quisiera agradecerles, de todo corazón, que nos acompañen hoy en este acto.

Soy Encarni Carrillo Villen, viuda de Manuel Indiano, concejal del Partido Popular asesinado en Zumárraga el 29 de agosto del año 2000.

Aunque nací en Andalucía, desde que tenía 4 meses, y hasta poco después del asesinato de mi marido, he residido en Zumárraga, ya que mis padres, por cuestiones laborales, instalaron nuestra residencia en esa localidad. Manuel y yo nos conocíamos desde pequeñitos, pues teníamos familia en común, y así es como nació nuestro amor. Por eso un buen día Manuel decidió trasladarse a Zumárraga y empezamos nuestra relación.

Él era ingeniero de telecomunicaciones y, aunque era una eminencia en su profesión, no pudo encontrar trabajo en esta especialidad. Así que estuvo trabajando en una empresa de otro sector, la cual tuvo que dejar tras sufrir un accidente.

En el año 1.999 le ofrecieron ir en las listas del Partido Popular en las elecciones Municipales. Yo no quería que se metiera en política, pues en el País Vasco es muy peligroso, máxime si perteneces al Partido Popular. Pero Manuel me tranquilizaba diciéndome que sólo iba para ayudar, que era el número 6 de la lista y que jamás sería concejal en ese municipio en el que el PP tenía pocos votos, pero en el que su inclusión en la lista permitiría al partido presentarse a las elecciones. Y así lo hizo. En aquellas elecciones el PP obtuvo dos concejales en Zumárraga. Pasado un año, uno de ellos dimitió y la lista fue corriendo hasta llegar a Manuel y, como persona comprometida y de palabra, tomó posesión de su acta de concejal en el Ayuntamiento.

A partir de ese momento empezamos a vivir una pesadilla de la que aún no he podido despertar. Al ser los concejales del PP objetivos potenciales de ETA, Manuel se vio obligado a llevar escolta durante todo el día. Por aquel entonces trabajaba en una empresa de suministros electrónicos y cuando sus jefes se percataron de que lo escoltaban, lo despidieron. Eso le produjo mucho estrés y a ello se le unió que yo estaba embarazada. A Manuel le hubiera gustado tener otras circunstancias económicas para que yo pudiera descansar más y dedicarme al hijo que esperábamos. Yo le animaba diciendo que con mi trabajo nos podríamos arreglar hasta que encontrara otro empleo, pero no fue así.

Como os decía, me he criado en Zumárraga, y no daba crédito a lo que veía allí. Casi todos los días nos encontrábamos pintadas que insultaban a Manuel y el entorno terrorista comenzó una campaña de acoso, ya no sólo contra él, sino también contra mi hija mayor, que en aquellos años se encontraba estudiando en el instituto. Los meses pasaban y el acoso era cada vez más intenso, y a ello se le sumaba mi avanzado estado de gestación, que ya estaba de siete meses y me encontraba agotada físicamente y con la moral muy baja al ver a Manuel hundido por la situación. Era lo que más dolor me producía.

Aunque el acoso era bestial, Manuel acudía diariamente al Ayuntamiento y ayudaba a todos los que así se lo pedían, ya que llevaba el área de servicios sociales en la oposición y, aunque en el Ayuntamiento le aislaban, él se entregaba en cuerpo y alma a los demás sin importarle su condición, ni tampoco su color político.

El tiempo pasaba y Manuel seguía sin encontrar trabajo. Teníamos que hacer algo, pues mi sueldo en la empresa de limpieza no daba para más, por lo que decidimos coger el traspaso de una pequeña tienda de chucherías en esa misma localidad. Tuvimos que pedir un crédito para poder acondicionarla y, con mucho esfuerzo, conseguimos abrirla. Para no tirar por tierra todo el esfuerzo que habíamos puesto en abrir la tienda, Manuel decidió dejar su escolta, argumentando que era incompatible tener dos escoltas en la puerta de un local dirigido a niños, ya que los padres no iban a dejarles entrar a comprar. Yo me enfadé mucho por esa decisión, pero no hubo manera de hacerle recapacitar. El acoso de los terroristas era cada vez más intenso: tal es así que Manuel perdió mucho peso en pocos meses y anunció que pasado el verano dejaría de ser concejal.

El día anterior al atentado fue el primer día que cerramos la tienda una tarde en muchos meses. Tenía revisión del médico y Manuel quería acompañarme porque él veía que yo no estaba bien. Una vez que salimos, me dijo: “He tenido un sueño muy raro, he soñado con unos colores rarísimos. Nos va a pasar algo”, afirmó. Ambos, en lo único que pensamos era en que nos podían quemar el negocio, para nosotros algo gravísimo, dada nuestra situación económica. De hecho, en alguna ocasión le había pedido a Manuel que quitaran las verjas de la ventana de la trastienda, para que pudiera salir del local si en algún momento tiraban un cóctel incendiario.

Aquel día, de regreso a casa, pasamos por la puerta de nuestra tienda en coche, ya de noche, y vimos a unos individuos muy raros junto a la puerta, pero pasó la policía y se marcharon. En aquel momento le dije a Manuel: “Cariño, tengo miedo”. Él me tranquilizó, alegando que la policía estaba controlando el entorno y me dijo que nos marcháramos a casa.

La noche fue tremenda. Nuestro perro no paró de aullar, no paraba de dar vueltas alrededor de la cama y, cuando podía, besaba a Manuel. Yo le pregunté: “¿Crees que nos puede pasar algo? ¿Quemarán la tienda?”. Él me volvió a tranquilizar, diciéndome que no iba a pasar nada. Aquel 29 de agosto, sobre las ocho y media de la mañana, mi marido sacó a pasear al perro y al regresar me dijo: “El perro está bien. ¡Menuda noche nos ha dado! Me voy a la tienda para devolver el pan que sobró ayer”. Y cogió los últimos 10€ que nos quedaban para acabar el mes. Yo le dije que en cuanto me arreglara bajaría a la tienda. Algo me decía que no le podía dejar solo.

Cuando me disponía a salir, me percaté de que el perro se había hecho sus necesidades encima, cosa que jamás le había pasado, y me enfadé mucho con él. Algo me decía que tenía que bajar a la tienda lo antes posible. No me dio tiempo a limpiar lo que el perro había ensuciado, cuando llaman al timbre. Era temprano y no resultaba habitual que nadie llamara a casa, por eso me produjo un gran sobresalto.

Era José Ángel, un empleado del Ayuntamiento, acompañado de un policía municipal. En ese instante supe que algo grave había sucedido. José Ángel me dijo: “Acompáñanos. Manuel ha tenido un accidente, pero está con vida”. “¿Un accidente? ¿Qué le han hecho? ¿Qué le han hecho?”, preguntaba, consciente de que el accidente no era tal .

Me llevaron al hospital al que habían traslado a Manuel, y al llegar vi la ambulancia con las dos puertas traseras abiertas y me derrumbé. Allí el médico me contó que le habían disparado y que, aunque tenía heridas en zonas muy críticas, iban a intentar salvarlo. Yo gritaba y suplicaba que lo salvaran, que era todo lo que teníamos, que Manuel no podía morir.

Mi estado de estrés y ansiedad era tan grande que me tuvieron que ingresar y me suministraron calmantes, para que no le pasara nada a mi bebé, ya que, en ese momento, mi sufrimiento era tan enorme, que no era consciente de que estaba embarazada, no quería vivir ni un minuto de mi vida sin él. No sé cuánto tiempo estuve sedada, pero lo que recuerdo es que, al despertar en la sala en la que me encontraba, entre las cortinas, a las primeras personas que vi fue a María San Gil y a Carlos Iturgáiz. Al verles, fui consciente de que no había sido una pesadilla, y de que jamás volvería a ver a Manuel.

El cuerpo sin vida de mi marido lo trasladaron a Madrid y allí se celebró el funeral. El médico me prohibió que viajara por tener un alto riesgo de perder el bebé. Así que no sólo me mataron a mi marido sino que también me impidieron despedirme de él. A los pocos días me dieron el alta y fue cuando me enteré de lo que le habían hecho a mi marido los asesinos de ETA aquella mañana.

Entraron en la tienda dos terroristas, mientras otro vigilaba fuera, y sin mediar palabra, le descerrajaron 13 tiros. Él intentó protegerse en la trastienda, pero los asesinos lo siguieron y le dispararon hasta verlo muerto. Al tener las rejas de las ventajas, Manuel no pudo huir. Tenía disparos en el pecho, en el abdomen e incluso en las manos, al intentar taparse la cara. Una vez asesinado, los terroristas huyeron y una señora que fue a comprar se lo encontró en un charco de sangre.

El 22 de octubre nació nuestra hija y, mientras daba a luz, yo no podía parar de llorar. Tal era el dolor que sentía, que ni siquiera me consolaba ver la carita de mi pequeña María. No podía ser verdad que Manuel no cruzara aquella puerta para ver a su hija, no me creía que no pudiera abrazarla ni besarla. No concebía que mi hija nunca pudiera conocer a su padre.

Me aferré a mi pequeña, que era lo único que me quedaba de Manuel, y decidí que tenía que tirar hacia adelante, aunque sólo fuera por esta preciosa niña fruto del amor, hija de un buen hombre, un hombre valiente y honrado que no hizo mal a nadie en su vida, y al que por representar las siglas del PP lo habían asesinado.

Mi vida transcurría en Zumárraga, en la localidad donde me había criado, pero el acoso a mi hija mayor no desapareció. Cuando me repuse del parto, pensé que no podía seguir en aquel lugar; mis hijas no merecían seguir soportando las risas y el acoso del mundo terrorista. Y me marché lo más lejos que pude.

A consecuencia del estrés que sufrí por el atentado, mi hija María, que tiene ya casi 12 años, padece crisis en las que pierde el conocimiento desde que tenía dos meses: se queda casi sin respiración y en algunas ocasiones le ha llegado a durar la crisis hasta cinco minutos, advirtiéndome el neurólogo del peligro que esto puede suponer para ella.

Aquel 29 de agosto el destino hizo que yo no estuviera con Manuel en nuestra tienda. De haber estado allí, a lo mejor habría podido pedir ayuda. O también me hubieran matado a mí. ¡No sé lo que hubiera pasado! Lo que sí sé es que aquel día los terroristas me destrozaron el corazón y me partieron el alma, arrancando de mi lado a la mejor persona que he conocido jamás. Me arrebataron a lo que más quería en mi vida.

Desde entonces, mi único objetivo es que los asesinos de mi marido, y todos los terroristas, paguen por los crímenes cometidos. A día de hoy, aún quedan dos terroristas impunes por el asesinato de Manuel. Por eso hoy, desde aquí, quiero pedir Justicia por mi marido y por todas a las víctimas del terrorismo.

Muchas gracias.

Nota: Este es el discurso pronunciado ayer por Encarnación Carrillo en la concentración de Voces contra el Terrorismo y de la Plataforma de Mujeres por la Justicia. ¿Qué se puede decir ante esto, salvo reiterar el compromiso de tantos españoles para que los asesinos paguen por sus crímenes y el estado de derecho prevalezca?

Origen: Libertad Digital